Historia y Evolución del Vinilo y el Cassette: Formatos Clave en la Música
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El Disco de Vinilo: Un Viaje a Través de su Historia
En principio, los discos se fabricaban en goma endurecida o resina hasta el año 1950.
Los primeros medían 7 pulgadas de diámetro. En 1910, se impuso el disco de 10 pulgadas de diámetro, pudiendo contener hasta 3 minutos de sonido por cada cara. Algunos discos de música clásica de 12 pulgadas podían contener 5 minutos por cara.
El primer disco de vinilo apareció en 1930, pero su introducción temprana en el mercado fue un desastre, debido en parte a la falta de equipos accesibles para su reproducción. Aunque el vinilo ya estaba en el mercado, los antiguos materiales (fonógrafo y gramófono) seguían dominando.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la mayor resistencia del vinilo y, sobre todo, la escasez de resina y otros materiales, obligaron a fabricar en vinilo los discos que se enviaban a las tropas estadounidenses.
En 1958 se lanzaron los primeros discos estéreo de dos canales, y los primeros discos cuadrafónicos aparecieron en 1971. Sin embargo, estos últimos no tuvieron todo el éxito esperado, aunque fueron los precursores del sonido surround actual.
El vinilo, tanto por su enorme producción en serie como por su costo de producción y venta, se convirtió en la estrella de la industria musical. Con sus versiones Long Play (LP), que ofrecían hasta 6 canciones por cara (A y B), y el Single Play (SP).
Para su reproducción, el antiguo gramófono de Berliner fue modificado, dando origen a artefactos con mejor calidad de audio. Los combinados, que unían la reproducción de discos con la posibilidad de escuchar la radio, ocupaban un lugar de preferencia en los hogares.
En la década de los 50 se popularizaron las «Rocola» (o jukeboxes), máquinas que, por moneda o ficha, permitían seleccionar entre varios discos ya cargados. Los tocadiscos fueron reduciendo su tamaño, volviéndose más portátiles y ofreciendo una mejor calidad de reproducción.
En los años 70, estos aparatos se volvieron fundamentales para quienes buscaban escuchar música con los mejores niveles sonoros. Y así fue hasta 1990, cuando la introducción del CD relegó al disco de vinilo a un segundo plano.
El Cassette: La Revolución de la Portabilidad Sonora
El cassette fue un formato de almacenamiento de audio y grabación de sonido introducido en Europa y Estados Unidos por la empresa electrónica Philips entre 1963 y 1964. Se popularizó progresivamente después de que Philips lo licenciara gratuitamente a otras empresas electrónicas, convirtiéndose así en una alternativa popular para escuchar música.
El cassette fue concebido, en principio, para reemplazar al magnetófono o grabador de cinta de carrete abierto, cuyo principal problema era su falta de portabilidad. El cassette, de mucho menor tamaño y más compacto, buscaba resolver estos problemas y cubrir una franja de mercado que aún no estaba siendo atendida.
En esta cinta magnética estaban disponibles dos pares de pistas estereofónicas, uno por cada cara. La reproducción dependía de cómo se insertara el cassette: si se colocaba la cara A hacia arriba, se reproducía la cara A, y lo mismo ocurría con la cara B.
La producción en masa de cassettes o Audio Cassettes Compactos comenzó en 1964 en Alemania. Estos primeros cassettes fueron comercializados inicialmente como un medio para la grabación de dictado personal y uso portátil, pero su capacidad de almacenamiento era más bien pobre y la calidad de los primeros reproductores no era adecuada para la música, sin mencionar que algunos modelos presentaban fallos de diseño mecánico.
La introducción del cassette que combinaba la reducción de ruidos Dolby con una cinta magnética de dióxido de cromo transformaría el formato en uno apto para el uso musical, dando comienzo a la era de los cassettes. Este gran salto en la calidad de sonido conduciría al cassette a convertirse en un nuevo elemento fundamental para la industria discográfica.
A mediados de los años 70, una empresa japonesa masificó aún más este producto al lanzar los cassettes con cinta virgen. Hacia finales de la década, estos cassettes vírgenes, acompañados por otra marca, se distribuían ampliamente por el mercado.