Historia de España en el siglo XIX: de la crisis de 1808 al Desastre del 98
Resumen
El documento recorre la historia de España en el siglo XIX, desde la crisis de la monarquía de Carlos IV y la Guerra de la Independencia hasta la crisis de 1898. Explica el sexenio absolutista, el Trienio Liberal, las guerras carlistas, la regencia de Espartero, el reinado de Amadeo I, la I República, el caciquismo, el surgimiento de los nacionalismos y la pérdida de las colonias. Permite comprender las causas y consecuencias de los principales conflictos políticos y sociales del periodo.
Puntos clave
- La Guerra de la Independencia comenzó el 2 de mayo de 1808 con el levantamiento del pueblo de Madrid contra los franceses.
- Fernando VII derogó la Constitución de 1812 durante el Sexenio Absolutista (1814-1820).
- El Trienio Liberal (1820-1823) terminó con la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis, enviados por la Santa Alianza.
- El carlismo reunió a la nobleza rural, al clero y a campesinos temerosos de perder bienes comunales frente al liberalismo.
- La I República (1873-1874) tuvo cuatro presidentes y fracasó por divisiones internas, la guerra de Cuba, la guerra carlista y la insurrección cantonal de Cartagena.
- El caciquismo garantizaba la alternancia de conservadores y liberales mediante el control y la coacción del voto en el medio rural.
- La crisis de 1898 terminó con el Tratado de París, que supuso la pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico, y dio lugar al regeneracionismo.
Crisis de la Monarquía de Carlos IV
Un año después de la llegada al trono de Carlos IV (1788-1808), se inició la Revolución Francesa. Por temor al contagio de las ideas liberales, el rey de España se unió a la coalición internacional contra Francia. Sin embargo, las tropas españolas fueron vencidas por el ejército de la Convención Francesa (1793-1795). La derrota provocó un cambio de estrategia y Manuel Godoy, primer ministro de Carlos IV, optó por una alianza con Napoleón para enfrentarse a Inglaterra. La firma del Tratado de Fontainebleau (1807) permitió el paso de tropas francesas por España para invadir Portugal.
Invasión Napoleónica
La presencia de tropas francesas en territorio español y las intrigas de Fernando, el hijo mayor de Carlos IV, contra su padre, provocaron el popular Motín de Aranjuez en 1808. El resultado fue la dimisión de Godoy y la abdicación del rey en su hijo, Fernando VII. Napoleón aprovechó estas discrepancias para reunir en Bayona a Carlos IV y Fernando VII. Bajo presiones, consiguió que ambos aceptaran abdicar en su hermano, José Bonaparte. José I (1808-1813) puso en marcha determinadas reformas con el apoyo de algunos liberales españoles, los llamados afrancesados. El monarca otorgó una carta constitucional, proclamó medidas para abolir el Antiguo Régimen y promulgó diversos códigos.
Guerra de la Independencia
El 2 de mayo de 1808, el pueblo de Madrid se levantó en armas; su ejemplo fue seguido en todo el país, dando inicio a la Guerra de la Independencia. Sus fases más importantes fueron:
- Resistencia popular (1808): Se formaron guerrillas de patriotas para hostigar a los franceses. El ejército, apoyado por voluntarios, consiguió frenar el avance francés hacia el sur en la Batalla de Bailén.
- Ofensiva francesa (1808-1812): Napoleón intervino directamente en el conflicto y ocupó la mayor parte de España. Algunas ciudades resistieron sitiadas varios meses, como Girona y Zaragoza.
- Victorias anglo-españolas (1812-1814): El ejército británico, comandado por el Mariscal Wellington, se introdujo desde Portugal en auxilio de las tropas españolas, venciendo a los franceses en Los Arapiles.
Sexenio Absolutista (1814-1820)
Tras recuperar el trono y con el apoyo de los absolutistas, Fernando VII derogó la Constitución de 1812 y anuló la obra reformista de las Cortes de Cádiz. El país retornaba a la situación anterior a la Guerra de la Independencia. Su acción de gobierno fue acompañada de la represión de los liberales, que habían confiado en que el rey se convertiría en un monarca constitucional. Para forzar al rey a acatar la Constitución, los liberales llevaron a cabo diversos pronunciamientos que fracasaron.
Trienio Liberal (1820-1823)
En 1820, el pronunciamiento del Coronel Rafael del Riego en Cabezas de San Juan encontró suficientes apoyos para triunfar y el rey se vio obligado a aceptar la Constitución de 1812. Para proteger la Constitución y hacer frente a la oposición absolutista, se organizó la Milicia Nacional, un cuerpo de voluntarios liberales armados. Fernando VII siempre fue contrario a la nueva situación y pidió ayuda a los monarcas absolutos de Europa para derrotar a los liberales. En 1823, la Santa Alianza envió a los Cien Mil Hijos de San Luis, unas tropas al mando del Duque de Angulema que instauraron de nuevo el absolutismo.
Bases Sociales del Carlismo
El carlismo fue un punto de encuentro de diferentes sectores sociales reacios al liberalismo:
- Entre los privilegiados: La nobleza rural y el clero temían verse obligados a pagar impuestos sobre sus tierras y a perder parte de sus propiedades.
- Entre los no privilegiados: Abundaban los campesinos temerosos de perder el acceso a los bienes comunales si el liberalismo los privatizaba, además del desamparo que podía comportarles la abolición del régimen señorial.
Los carlistas tuvieron seguidores sobre todo en los medios rurales más tradicionales, mientras las grandes ciudades permanecieron fieles a Isabel II y defendieron la opción liberal.
Guerras Carlistas
La Primera Guerra Carlista (1833-1839) fue la más importante de todas ellas. El levantamiento se inició en el País Vasco y, a pesar de contar con militares experimentados como Zumalacárregui, los carlistas fueron derrotados por las tropas liberales del General Espartero. A pesar de su derrota, los carlistas continuaron organizados como defensores de la tradición, con una notable base social y con una línea sucesoria propia.
Entre 1846 y 1848 hubo importantes levantamientos carlistas en Cataluña (la revuelta de los Matiners). La Segunda Guerra Carlista (1872-1876) se inició durante el Sexenio Revolucionario ante la nueva vacante en el trono español tras el exilio de Isabel II. Los carlistas se levantaron en amplios territorios y llegaron a formar un gobierno paralelo en Estella hasta su definitiva derrota militar.
Regencia de Espartero (1840-1843)
En 1837, los moderados subieron al poder con el apoyo de la regente e intentaron dar un giro conservador a la revolución liberal. Un movimiento de oposición forzó la dimisión de María Cristina y el nombramiento como regente del general Espartero en 1840.
Conceptos Clave
- Desamortización: Consiste en la expropiación de tierras por parte del Estado y su posterior venta a particulares.
- Desvinculación: Anula todos los vínculos señoriales que recaían en una propiedad y los convierte en bienes privados que pueden comprarse y venderse libremente.
Monarquía de Amadeo I (1870-1873)
La opción elegida fue Amadeo de Saboya, representante de una monarquía liberal que había contribuido a la unificación de Italia. Amadeo I contó con el apoyo de progresistas, unionistas y demócratas, y el gobierno puso en marcha nuevas medidas para la recuperación económica y para la democratización real del país. Tuvo que hacer frente a una fuerte oposición:
- Los moderados y parte de la Iglesia se mantuvieron leales a los Borbones.
- Los carlistas aprovecharon la oportunidad para proclamar rey a Carlos VII, iniciando una nueva guerra.
- Los republicanos aspiraban a proclamar la República.
I República (1873-1874)
La República fue recibida con entusiasmo por los sectores populares de las grandes ciudades y el gobierno republicano puso en marcha un programa de reformas económicas y sociales. Las elecciones de 1873 fueron ganadas por los republicanos federales y las Cortes redactaron un proyecto de Constitución Federal que repartía las competencias legislativas entre el gobierno central y los estados federados.
La República tuvo cuatro presidentes (Figueras, Pi y Margall, Salmerón y Castelar), pero una serie de problemas imposibilitaron su consolidación:
- Las divisiones en el republicanismo entre unitaristas y federales, y entre moderados e intransigentes.
- La dificultad de hacer frente a la insurrección en Cuba y el inicio de una nueva guerra carlista en 1872.
- Una insurrección cantonal en Cartagena en 1873, que se proclamó como cantón independiente.
- La oposición de los monárquicos, que conspiraron para preparar la restauración de la monarquía en Alfonso, el hijo de Isabel II.
Caciquismo y Falseamiento Electoral
La alternancia en el poder de conservadores y liberales quedaba asegurada mediante el caciquismo. Este era un sistema de coerción social que se daba en las zonas rurales, mediante el cual determinadas personas podían coaccionar a los votantes y orientar su voto. Los caciques, que podían ser tanto conservadores como liberales, conseguían la elección del candidato gubernamental mediante todo tipo de trampas.
Las consecuencias de este sistema fueron el entronizamiento de ciertos individuos en las localidades, los cuales, como instrumentos de los diputados, eran dueños de los resortes administrativos. El cacique, al hacer el reparto de la contribución, "carga la mano al adversario, aliviando al amigo", de lo que se originaban porrazos y hasta puñaladas.
Surgimiento de los Nacionalismos
El afianzamiento del Estado centralizado y uniformista provocó el surgimiento de movimientos nacionalistas que reivindicaban el reconocimiento de su propia identidad:
- En Cataluña: Se crearon partidos nacionalistas en demanda de la autonomía.
- En el País Vasco: La abolición de los fueros tras la segunda guerra carlista generó movimientos de protesta que convergieron en la creación del Partido Nacionalista Vasco (1894).
- En Galicia: Surgió el Rexurdimento, un movimiento de corte más cultural y literario que político.
Crisis de 1898
En 1895 estalló una nueva insurrección en Cuba como consecuencia de la incapacidad de la administración española para hacer reformas políticas en la isla, dotarla de autonomía y reducir el control económico ejercido desde España. En 1898, Estados Unidos declaró la guerra a España tras el hundimiento del acorazado Maine en La Habana. España sufrió una rápida derrota y la firma del Tratado de París (1898) selló la independencia de Cuba, Filipinas y Puerto Rico.
El fracaso de 1898 provocó en la sociedad española un estado de frustración y pesimismo. Como reacción, surgieron movimientos regeneracionistas que pedían una verdadera democratización del Estado y el fin del caciquismo y la corrupción.
Descargar
PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Qué provocó el Motín de Aranjuez de 1808?
El Motín de Aranjuez fue un levantamiento popular provocado por la presencia de tropas francesas y las intrigas de Fernando contra su padre. Como resultado, Godoy dimitió y Carlos IV abdicó en su hijo Fernando VII.
¿Qué fue el Trienio Liberal?
Fue el periodo de 1820 a 1823 en el que Fernando VII tuvo que aceptar la Constitución de 1812 tras el pronunciamiento de Rafael del Riego. Terminó con la intervención de tropas enviadas por la Santa Alianza.
¿Por qué surgió el carlismo?
El carlismo reunió a sectores reacios al liberalismo, como la nobleza rural y el clero, que temían perder privilegios y tierras, y a campesinos que temían perder los bienes comunales y el amparo del régimen señorial.
¿Qué consecuencias tuvo la crisis de 1898?
España fue derrotada por Estados Unidos y firmó el Tratado de París, que selló la independencia de Cuba, Filipinas y Puerto Rico. El fracaso provocó frustración y pesimismo, y dio lugar a movimientos regeneracionistas.
Ponte a prueba
Tarjetas de repaso
Pulsa una tarjeta para ver la respuesta.
Test
Preguntas generadas con IA a partir del documento: comprueba las respuestas con el texto.