Historia del

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 2,73 KB

 

"Impresión: sol naciente”, obra que dará nombre al estilo artístico impresionista, es un óleo sobre lienzo pintada en 1873 por Claude Monet, durante una estancia en el puerto francés de Le Havre. El cuadro se presentó al año siguiente en la primera exposición alternativa al Salón Oficial de París, en la que expusieron todos aquellos artistas deseosos de una renovación profunda de las artes. El lienzo motivó que el periodista Louis Leroy escribiera poco después un artículo burlón en el que definía a aquellos pintores como “impresionistas”, término que caracterizó definitivamente al nuevo grupo.

La reacción de Leroy fue comprensible porque la pintura de Monet transgredía muchas de las convenciones que durante siglos se habían considerado como los fundamentos de la pintura. Dadas las implicaciones y posteriores repercusiones que tuvo este cuadro para el desarrollo del impresionismo y sus movimientos derivados, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que Impresión, sol naciente, pese a sus reducidas dimensiones y a la aparente sencillez compositiva, es una de las pinturas más importantes de toda la historia del arte occidental.

La obra se realizó desde una ventana frente al muelle de Le Havre, en ella nos muestra tres botes de remos, mientras al fondo, entre la niebla matinal y la humareda de las chimeneas de las fábricas, sale el sol. El propósito de Monet es captar un momento fugaz al aire libre, por lo que la obra parece un esbozo, para lo que usa una cascada de pinceladas sueltas y rápidas que dan cierta sensación de improvisación.

El pintor prescinde del dibujo y se centra en los efectos que la luz del amanecer ejerce sobre los objetos. Monet pinta de modo rápido el amanecer para plasmar el paisaje antes de que cambiara. Al artista no le interesa el detalle, como así se aprecia en las barcas negras y las personas que navegan en ellas, reducidas a simples manchas, o en los fondos resueltos con nerviosos trazos grises, lo que realmente le importa es el instante de una escena en concreto. La sensación de movimiento acuoso se consigue de forma magistral mediante la discontinua plasmación de las pinceladas en la superficie y el reflejo anaranjado solar que evita en todo momento una proyección estrictamente lineal. Impresión, sol naciente es una obra calculada que muestra un enorme interés por la llamada teoría del color. No en vano, en una fotografía en blanco y negro, el sol casi no se distingue y ese mismo efecto fue aprovechado de forma portentosa por Monet.

Entradas relacionadas: