Himmelweg: Análisis de los Monólogos y Personajes en la Obra de Mayorga

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Tiempo y Espacio en Himmelweg

La obra se dirige al espectador o lector del momento, situándose en el tiempo actual. Nos transporta al campo de concentración junto con el delegado, creando un público ficcional. La narrativa comienza con una definición de Himmelweg. Se distinguen tres tiempos: el presente del delegado, que hace referencia a 1944, el pasado de los hechos narrados y el presente de la enunciación.

Esta ciudad ficticia sirve para denunciar que las acusaciones de los comunistas sobre los campos son propaganda falsa. Por eso, los nazis crean una ciudad ficticia.

El Delegado

El delegado experimenta una evolución: antes creyente, ahora no. Ha perdido su fe religiosa. En el pasado de 1944 creía en Dios, pero en el presente ya no. Se muestra desafiante, buscando justificaciones para sus acciones, aunque desde que escribió su informe no deja de pensar en ello.

Otro motivo de su actitud es que no acepta su culpa y la traslada a las víctimas, alegando que no le hicieron ningún gesto. No es sincero, percibe algo extraño, pero no le interesa profundizar.

Hubo gestos que debería haber interpretado, como la mirada intensa del alcalde al final y al inicio del paseo. Se quedan solos, pero no dicen nada. El delegado los culpa por ello, cegado por la cobardía.

Otro motivo sería que, aunque hubiese visto la verdad, no habría cambiado nada. No fue su culpa lo que pasó, habrían muerto igual.

Finalmente, se autojustifica para que el público le entienda. Muestra su tormento y horror por estar ahí, pero no pide perdón. Recuerda fragmentariamente lo que escribió, reafirmándose en no asumir su culpa. Culpa a los judíos por no ayudarles, cuando en realidad sí le hicieron gestos. No hay que dejarse engañar por las apariencias, hay que tener valentía y descubrir la profundidad: estas son las palabras de Mayorga, reflejando el pensamiento del autor.

El Comandante

El comandante es el verdugo, ejerciendo una violencia psicológica sutil. Se presenta como alguien culto, con ideas fascistas, rompiendo el tópico del nazi bárbaro e inculto. Mayorga remarca la unión entre barbarie y cultura.

En su monólogo, se dirige al lector o espectador, al "ustedes", presentándose en el presente y haciéndote partícipe, convirtiendo al espectador real en espectador ficcional.

Comienza el monólogo con una presentación de la biblioteca, mostrándose como alguien culto. Va en contra de la ideología nazi de la superioridad racial, apoyando el europeísmo en lugar del nacionalismo germánico.

El presente es el tiempo de los vencedores y de los supervivientes.

El objetivo de su monólogo es engañar al visitante, persuadirlo de que allí no ocurren las barbaridades que realmente suceden: no hay pijamas de rayas, ni chimeneas, ni humos...

Se presenta como pacifista, pero justifica la guerra con citas filosóficas (p.149).

El teatro, en manos de los nazis, sirve para enmascarar la realidad.

El sentido final del monólogo es que escribamos un segundo informe, porque nos quiere volver a engañar. Niegan la realidad, diciendo que todo es mentira y propaganda comunista. No sabe quién llamó "camino del cielo" a ese camino, cuando es el camino del crematorio. Quiere hacernos creer que los judíos quieren engañarnos, que son muy inteligentes y quieren hacerse pasar por víctimas, pero nos advierte que no nos dejemos engañar. Cinismo total.

Segundo Monólogo del Comandante: Melancolía del Actor

Espacio y tiempo: están en el campo falso, ha terminado la representación, el delegado se ha ido y ahora hablan de la actuación.

Reflexión metateatral: volvemos a la vida real. Mientras había teatro, había esperanza; ahora ya no. Esta visión metateatral les dice que han sido cobardes. Si sabían que iban a morir, deberían haberlo hecho de forma heroica. Ahora la humillación es mayor, los van a matar y encima son cobardes.

P. 169: Gottfried, cae el telón y la vida tiene que continuar. Sentencia de muerte.

Gottfried

Lo conocemos por sus gestos, sus silencios, un silencio sonoro que habla. Tienen tanto valor las palabras como los silencios. Pertenece al grupo de elegidos que llevarán a cabo una representación. Fueron a unos barracones, iban a ser actores.

Algunas de esas frases son reales, literales de las que dijo el alcalde de aquella ciudad falsa que existió.

El comandante le asigna el papel de alcalde, pero en realidad le interesa que sea traductor, un interlocutor. En la escena de la plaza sobra gente, y le da la obligación de escoger entre los expedientes. Tiene que escoger cien expedientes, condenando a algunos de sus propios compañeros. Hay un silencio muy incómodo, le está pidiendo la complicidad del verdugo. Gottfried se rebela, pregunta qué pasaría si se rebelaran. El silencio esta vez es del comandante, sorprendido por la pregunta. El comandante comprueba que hay 100 expedientes, ya ha manchado las manos del judío. Al final se descubre que la niña es su hija, anagnórisis: revelación de la relación verdadera entre Gottfried y la niña del río que canta. Patetismo trágico: contraste entre un padre lúcido que da falsas esperanzas a la niña.

Personajes Femeninos que se Salen del Guion

Hay una pelirroja, que está en el banco con su supuesto novio (p. 144 y p. 159). Es una profesional, pero ahora sabe que si es profesional no lo hace bien porque no quiere. Se da cuenta de que todo es teatro, y que la realidad es el humo y los trenes, por eso no aguanta.

Rebeca escoge el expediente de una niña porque es su hija. Sonríe cuando escucha el tren, patetismo: es la muerte, pero ella lo confunde con la vida, porque su padre le había dicho que si todo iba bien y lo hacía bien, su madre vendría en un tren.

Vendedor de Globos

Mencionado en una conversación entre el comandante y Gottfried cuando dice que no sirve para el papel. Gottfried explica que ese hombre no duerme porque vigila el barracón donde duermen. Por eso, cuando actúa está tan espeso y le cuesta. Era profesor de historia, un hombre inteligente y profesor de universidad, pero ahora no sabe diferenciar ni la derecha de la izquierda.

El comandante considera a Gottfried recompensado. Cinismo total.