La Guerra Civil Española: Orígenes, Desarrollo y Desenlace (1936-1939)

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 4,28 KB

Causas y estallido de la Guerra Civil Española

La Guerra Civil Española fue la consecuencia de la radicalización política durante la Segunda República y del enfrentamiento ideológico que se vivía en Europa. El conflicto se desencadenó tras un golpe de Estado de un sector del ejército contra el gobierno de la República. El fracaso parcial de esta insurrección contribuyó a convertir el golpe en una larga y cruenta guerra civil de tres años.

El golpe de Estado de julio de 1936

La sublevación militar fue minuciosamente preparada por el general Mola en Navarra, contando con importantes apoyos entre los militares destinados en Marruecos y con la participación clave del general Franco desde Canarias. Además, recibió el respaldo de partidos políticos como:

  • Monárquicos
  • Carlistas
  • Falangistas

El detonante inmediato de la sublevación fue el asesinato del político derechista José Calvo Sotelo, como venganza por el asesinato previo del teniente de la Guardia de Asalto José del Castillo a manos de falangistas.

La sublevación se inició en el Protectorado de Marruecos en julio de 1936 y se extendió al día siguiente a la Península. Los sublevados triunfaron en Canarias, Andalucía occidental, Castilla y León, Cáceres, Galicia, Navarra, La Rioja, Aragón occidental y Mallorca. Sin embargo, fracasaron en las principales ciudades industriales y centros de poder como Madrid, Barcelona, Bilbao y Gijón. Esta sublevación no tuvo un apoyo completo por parte de la policía y el ejército, por lo que las fuerzas quedaron equilibradas entre los dos bandos. Además, diversos países extranjeros apoyaron a ambos contendientes. El bando sublevado, liderado por Franco, mantuvo la ofensiva durante la mayor parte del conflicto, planteando la contienda como una guerra de desgaste.

Desarrollo del conflicto bélico (1936-1939)

La estrategia de la República tenía como objetivo resistir hasta que estallase la inminente guerra mundial, que parecía inevitable, esperando recibir así el apoyo de las democracias europeas.

La ofensiva hacia Madrid y la guerra de desgaste

Con la ayuda de las potencias fascistas (Alemania e Italia), Franco conquistó Badajoz, logrando unir su ejército con las tropas sublevadas del norte bajo el mando de Mola. Su principal objetivo era conquistar Madrid, pero antes desvió sus fuerzas para liberar el Alcázar de Toledo, un acto que serviría como un poderoso instrumento de propaganda para el bando nacional. Ante la férrea resistencia en Madrid, defendida por los republicanos con el crucial apoyo de las Brigadas Internacionales, las tropas nacionales decidieron rodear la capital. En esta fase se produjeron batallas importantes como la del Jarama y la de Guadalajara, que terminaron en fracaso para los sublevados. El conflicto se convirtió entonces en una auténtica guerra de desgaste.

El avance hacia el Mediterráneo

A finales de la primavera, los sublevados conquistaron toda la franja cantábrica, lo que les permitió aprovisionarse de importantes recursos industriales, armas y munición. Posteriormente, se produjo la batalla y conquista de Teruel por parte de los sublevados. Con este avance, lograron llegar al Mediterráneo, dejando a Cataluña aislada del resto del territorio republicano.

La Batalla del Ebro y el fin de la guerra

La República, en un último intento desesperado por cambiar el curso de la guerra, inició la Batalla del Ebro. Fue la más larga y sangrienta de la contienda, y su resultado desgastó por completo al ejército republicano. Tras esta derrota, las tropas nacionales conquistaron Cataluña con relativa facilidad. Finalmente, el coronel Casado dio un golpe de Estado en la zona republicana contra el gobierno de Juan Negrín, con el objetivo de negociar una paz. Sin embargo, Franco exigió la rendición incondicional, que se materializó con la caída de Madrid en marzo de 1939.

Entradas relacionadas: