Gestión y Compostaje de Residuos Sólidos Urbanos: Manual Práctico

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Biología

Escrito el en español con un tamaño de 2,8 KB

1. Definición de residuos sólidos urbanos

Los residuos son elementos que resultan de la realización de las actividades humanas y que no pueden utilizarse para el fin al cual fueron creados o concebidos; por ese motivo, se descartan.

Los residuos pueden clasificarse de múltiples formas. En nuestro estudio, los vamos a clasificar en función de la legislación existente en la Provincia de Mendoza:

Residuos Sólidos Urbanos (RSU)

Son también llamados domiciliarios y son aquellos que resultan de las actividades que se llevan a cabo en nuestros hogares, que no ofrecen utilidad alguna y no representan un peligro de contaminación de orden químico.

Clasificación de los residuos

Estos residuos pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • Residuos orgánicos
  • Inertes: materiales de demolición
  • Vidrios
  • Papeles y cartones
  • Plásticos
  • Maderas
  • Chatarra y elementos metálicos
  • Residuos orgánicos de jardinería y poda de forestales

2. Descripción de la técnica de realización del compostaje para los residuos sólidos urbanos

¿Cómo se realiza el compostaje?

Debe buscarse un lugar en el patio o jardín, de preferencia lejos de la casa o la cocina, el cual debe estar expuesto al sol y a la sombra durante el día.

Para hacerlo en forma casera o a menor escala, debe destinarse una caja metálica grande (mínimo 1 m³, máximo 1.5 m³) con tapa, colocando una capa gruesa (aproximadamente 6 cm) de aserrín o tierra.

Pasos para el proceso:

  1. Vertido: Se vierten en esa caja todos los desechos orgánicos.
  2. Cobertura: Luego se cubren con otra capa de tierra.
  3. Mantenimiento: Se rocía con un poco de agua (indispensable para mantener la humedad) y se espolvorea con cal para evitar malos olores. Se cubre con un plástico, tapa o capa de tierra.
  4. Ventilación: Cada vez que se coloquen nuevos desechos orgánicos, o bien a la semana, se revuelve todo con una varilla (es importante para ventilar los materiales) y se repiten los pasos anteriores.

En 3 o 4 semanas se observará que es difícil distinguir lo que se fue depositando, a excepción de los desperdicios más recientes. Después de 1 a 4 meses se convertirá en “humus” (es el nombre vegetal de la tierra que se forma por la descomposición de la materia orgánica). Esto resulta en un abono estupendo con vida, con una gran densidad y variedad de microorganismos que sintetizan enzimas, vitaminas, hormonas, etc., y que repercuten favorablemente en el equilibrio biótico del suelo.

Entradas relacionadas: