Géneros Didácticos y Evolución del Teatro: De la Antigüedad a la Edad Media
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La finalidad de los géneros didácticos
La finalidad de los géneros didácticos es enseñar. Hasta el siglo XVIII no se utilizó la denominación de género didáctico.
Principales formas didácticas
- El ejemplo: es un relato usado por los autores de obras morales como modelo para imitar o evitar determinada conducta.
- La fábula: es una narración breve, en prosa o en verso, protagonizada, generalmente, por animales que transmiten una enseñanza o un consejo. Los animales simbolizan los defectos y las virtudes del ser humano.
- El ensayo: es una obra literaria en prosa donde el autor desarrolla un tema de modo subjetivo.
Teatros
Teatro griego
El género nació en la Grecia clásica, donde surgieron la tragedia y la comedia. La tragedia nació en las fiestas religiosas dedicadas al dios Dionisos. Al principio, las representaciones se hacían en los templos, después en teatros de madera y, finalmente, en grandes teatros de piedra de forma circular o semicircular. En el centro se situaba el coro. En escena, los actores usaban coturno y llevaban una máscara.
Teatro romano o latino
El teatro romano fue, fundamentalmente, imitación del teatro griego. Sus características principales fueron:
- La tajante separación de comedia y tragedia.
- El respeto a las tres unidades:
- Unidad de lugar: exigía que la acción se desarrollase en un único espacio.
- Unidad de tiempo: exigía que la historia no superase un día.
- Unidad de acción: exigía que la historia desarrollase un solo tema.
- La división en cinco actos, que a su vez se dividían en escenas.
Teatro medieval
Tuvo su origen en los actos litúrgicos de la religión cristiana. En un primer momento, estas obras, asociadas a una celebración especial, se representaban dentro de los templos. Posteriormente, se trasladaron a las plazas de los pueblos donde, sobre unos tablados que tenían una decoración fija, se representaban los textos.
En España, estas obras se llamaron autos: eran unas breves piezas de un solo acto y argumento sagrado. En Francia se denominaron misterios, piezas breves que escenificaban pasajes bíblicos y moralidades, sermones representados. Estos últimos también se cultivaron en Inglaterra.