Generación del 98, 27 y Teatro Español: Historia, Ensayo y Dramaturgia del Siglo XIX y XX

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La Generación del 98 y el ensayo

Los escritores de la Generación del 98 centraron sus esfuerzos en la búsqueda de la pérdida de la identidad. La necesidad de regeneración de España fue una temática principal de sus escritos y del ensayo.

Entre los noventayochistas destaca Miguel de Unamuno, cuyas preocupaciones y constantes fueron el problema de España y el sentido de la vida. Las características más destacadas son el autobiografismo y su retórica personal. Destacan las páginas ensayísticas de Azorín, cuyo tono era muy distinto al de Unamuno.

A diferencia de estos dos, Ramiro de Maeztu solo escribió artículos periodísticos y libros de ensayos.

A principios del siglo XX, los noventayochistas se centraron en la necesidad de modernizar España. La figura más sobresaliente y que alcanzó mayor proyección internacional fue José Ortega y Gasset, quien fundó la emblemática Revista de Occidente.

La Generación del 27

La Generación del 27 cultivó poco este género. Se destacan algunos ensayos referidos a lo estilístico y lo literario.

El teatro

España conocía los movimientos de renovación teatral europeos. Había mucho teatro de éxito, pero de escasa calidad y sin originalidad. El teatro tradicional se difundía a través de tres corrientes:

Drama romántico

Continuación del teatro del siglo XIX de Echegaray. Abordó temas históricos o fantásticos, intentando rememorar el pasado glorioso español. Destacan Marcelino Menéndez Pelayo y los hermanos Machado.

Comedia burguesa

Destaca por sus ambientes de alta burguesía. Es un teatro que no ahonda en las preocupaciones burguesas. La mejor obra es Los intereses creados (1907).

Teatro cómico

Con música, canto y baile, representado por Carlos Arniches, quien cultivó la tragedia grotesca.

Teatro renovador

El teatro renovador fue minoritario. En Cataluña existió una inquietud renovadora importante: Adrià Gual creó el teatro íntimo y la Escuela de Arte Dramático.

Azorín luchó por un teatro antirrealista que tuviera lo onírico, lo fantástico y lo subconsciente. Unamuno creó un teatro desnudo de retórica y ornamentación. Valle-Inclán comenzó su producción teatral con dramas decadentes y continuó con el teatro en libertad. Sus mitos son obras de ambiente gallego atemporal. En sus farsas rompe con la realidad; por otro lado, el esperpento incluye cuatro obras y una deformación sistemática de la realidad a través de caricaturas cómicas y macabras.

Federico García Lorca

Lorca impulsó el teatro total, en el cual importa tanto la poetización como los recursos escénicos, acústicos, visuales y escenográficos. Su teatro está presidido por la constante lucha. Su obra se clasifica en tres bloques:

  • Farsas: aparecen problemas derivados de los matrimonios de conveniencia.
  • Teatro surrealista: segundo bloque, principalmente.
  • Tragedias: Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba, cuyas protagonistas son mujeres que deben reprimir su amor y sexualidad por imposición de la sociedad.