Generación del 27: Etapas, Influencias (Surrealismo y Neopopulismo) y Trayectoria Poética
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 3,61 KB
Influencias Clave en la Generación del 27
La Generación del 27 se nutrió de diversas corrientes estéticas, destacando dos movimientos fundamentales que moldearon su producción lírica:
1. El Surrealismo: La Exploración del Subconsciente
El movimiento que más influjo tuvo en algunos de ellos fue el Surrealismo. Esta vanguardia vino a cubrir las expectativas de algo nuevo. Cansados ya de la poesía pura, el Surrealismo se propuso reflejar el universo de los sueños y el mundo del subconsciente, con lo cual dio un impulso humanizador al arte. Este arte es ahora la proyección subjetiva e inconsciente del yo más íntimo, mágico y misterioso.
Obras Cumbres del Surrealismo en el 27:
- Poeta en Nueva York de García Lorca
- Espadas como Labios de Aleixandre
- Sobre los ángeles de Alberti
- Los placeres prohibidos de Luis Cernuda
2. El Neopopulismo: Retorno a la Raíz Lírica
El Neopopulismo nace como reacción contra la poesía pura, fría, hermética y deshumanizada. Un grupo de poetas andaluces tomó como ideal poético la poesía popular, aunque exponiéndola en un marco poético moderno con sus metáforas atrevidas y deslumbrantes.
Composición y Tendencias Internas
Atendiendo a las tendencias estéticas, dentro de la Generación del 27 se han establecido dos grupos principales:
- El grupo castellano (Poetas catedráticos): Salinas, Guillén, G. Diego. Todos ellos de tendencia más intelectualizada.
- El grupo andaluz: García Lorca, Alberti, Cernuda. En estos poetas predominan la gracia y la intuición lírica, con un acercamiento evidente a las formas populares andaluzas.
Trayectoria Literaria de la Generación del 27: Tres Etapas
La Generación del 27 posee tres grandes etapas, aunque es importante aclarar que no todos los poetas las cumplen en la misma medida ni al mismo tiempo:
Primera Etapa: En Busca de la Poesía Pura (Deshumanización)
Sus preferencias poéticas se inclinaron por el abandono de lo humano y por la concepción del poema como un artefacto elaborado con cuidado y precisión, dirigido al intelecto. La metáfora y la imagen desempeñaron un papel esencial. En esta etapa, Juan Ramón Jiménez ejerció el magisterio entre estos poetas, y el hermetismo y la dificultad fueron consecuencia del concepto juanramoniano de poesía pura.
A pesar de esto, la deshumanización no fue radical, ya que lo humano había entrado a través del influjo de la lírica popular y había discurrido desde el principio por la poesía de Lorca y Alberti.
Segunda Etapa: Surrealismo y Rehumanización
A finales de la década de los veinte se comenzaron a asimilar las novedades del movimiento surrealista. En la difusión del Surrealismo en España ocuparon un lugar destacado el poeta Juan Larrea, el pintor Salvador Dalí y el cineasta Luis Buñuel. El Surrealismo propició la expresión de los más hondos sentimientos humanos: el amor, el ansia de plenitud, las frustraciones, las inquietudes existenciales, etc.
Tercera Etapa: La Guerra y el Exilio (1936)
Al declararse la guerra en julio de 1936, todos los poetas del 27 se vieron afectados. Lorca murió asesinado al mes siguiente y los demás fueron marchando poco a poco al exilio. Tan solo Gerardo Diego, Dámaso Alonso y Vicente Aleixandre permanecieron en España, donde los dos últimos tendrían un papel decisivo en el desarrollo de la poesía de posguerra.