Garcilaso de la Vega: Innovación y Evolución de la Poesía Renacentista

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Garcilaso y la renovación de la poesía renacentista

La renovación de la poesía renacentista consiste en una mezcla de tradiciones que evoluciona, a través de la influencia italiana, hacia el clasicismo, sin olvidar la herencia medieval de la poesía castellana. Todo ello se traduce en la variedad de los géneros poéticos de Garcilaso:

  • Medievalizantes: Canción cortés y villancico cortesano (en los que se subdividen sus «coplas»).
  • Italianistas: Soneto y canción italianizante.
  • Clasicistas: Oda, epístola, elegías y églogas.

Estos géneros, junto con la adaptación del endecasílabo consolidada después de 1526, han condicionado hasta hoy la evolución de la poesía española, en la que el poeta abrió cauces métricos y una manera de expresión poética basada en la interiorización del sentimiento.

El modelo poético garcilasiano ha condicionado el desarrollo de la poesía a partir del Renacimiento, antes de que se produjera el cambio hacia el Barroco con la generación de Lope de Vega y Góngora, quienes desde los años 80 recuperan la poesía tradicional del romancero nuevo, además de seguir con las innovaciones introducidas en la poética culta por Garcilaso. La influencia de su poesía (que no se editó de manera póstuma hasta 1543) resultó determinante en sucesivas generaciones de escritores.

Testimonia el éxito en su época que, después de la edición póstuma conjunta con los poemas de su amigo J. Boscán publicada por la viuda de este, se editó en 1569 de manera exenta la poesía de Garcilaso. En 1574, el Brocense comentó la poesía garcilasiana, que adquirió así un lugar antes reservado solo para los clásicos grecolatinos; y en 1580, Fernando de Herrera publicó sus Anotaciones, que competían con los comentarios del Brocense, marcando la evolución de la poética cultista entre los siglos XVI y XVII.

Autoría, datación y texto

Aunque tiende a identificarse la poesía con la sinceridad sentimental, el lenguaje versificado no deja de ser una forma específica de comunicación cuya singularidad, como ocurre en el resto de los géneros literarios, se define no solo por la mayor o menor carga biográfica que proyecta el escritor. Conviene no identificar una determinada obra literaria con la vida del poeta, si bien observaremos la trayectoria poética garcilasiana como herramienta para acercarnos a la comprensión del texto, sin olvidar las convenciones del género literario correspondiente en sus tres vertientes: medievalizante, italianista y clasicista.

Para su estudio partimos de la obra de R. Lapesa (La trayectoria poética de Garcilaso), que sigue siendo fundamental. La biografía más completa sobre Garcilaso desmonta documentalmente el mito de su amor único por Isabel Freire, aduciendo testimonios de sus posibles relaciones con otras damas, como Beatriz de Sá. Sabemos por su poesía de la existencia de una dama napolitana a la que confiesa su amor en la elegía 2ª, datada en 1535, un año antes de la muerte del poeta.

La pluralidad amorosa contradice la unicidad que ha servido para definir el modelo de cancionero petrarquista. Garcilaso no se mostraría como un petrarquista estricto; aunque imita y aclimata en castellano el modelo, lo hace de modo personal de acuerdo con la teoría predominante en su época de la composita imitatio.

La biografía garcilasiana nos sirve como elemento de referencia para datar sus composiciones con dos fechas clave:

  • Antes y después de 1526: Cuando tras la entrevista de Boscán con el embajador Navagero, comienza su etapa italianista.
  • Desde su estancia en Nápoles en 1532 hasta su muerte: Cuando adapta los principales géneros clasicistas.

Además de la transmisión editorial a partir de la princeps de 1543, la poesía garcilasiana se nos ha transmitido de manera manuscrita. Para establecer el texto poético de Garcilaso, la crítica ha debatido sobre la primacía de las variantes textuales impresas o manuscritas, con soluciones variables como la de A. Blecua, quien reivindicó la importancia de estas últimas.

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