Fundamentos Químicos de la Extinción de Incendios y Clasificación de Fuegos
Enviado por Chuletator online y clasificado en Química
Escrito el en
español con un tamaño de 3,14 KB
Métodos de Extinción de Incendios
Los cuatro elementos del tetraedro del fuego son imprescindibles para que se produzca un incendio. Los métodos de prevención y extinción de incendios se basan en eliminar uno de estos elementos:
- Enfriamiento: Afecta a la energía de activación. Se trata de absorber parte del calor generado en la reacción para que los materiales adyacentes no alcancen la temperatura de inflamación (por ejemplo, el agua, que absorbe gran cantidad de calor antes de evaporarse).
- Sofocación: Afecta al comburente. Consiste en evitar que el oxígeno alcance el lugar de la reacción. Por ejemplo: el uso de una manta húmeda, arena o espuma (exceptuando el argón y gases halogenados que están prohibidos).
- Dilución: Afecta al combustible. Consiste en separar o retirar el combustible para impedir que el fuego se propague a materiales contiguos (técnica de cortafuegos). Se puede lograr cortando el suministro del gas inflamable, apartando las papeleras de las estufas o, en ciertos casos, aumentando la cantidad de aire en contacto con el combustible (efecto de soplar una cerilla).
- Inhibición: Afecta a la reacción en cadena. Se trata de impedir la reacción química de combustión mediante determinadas sustancias que capturan los iones generados en la reacción y los convierten en compuestos estables al fuego.
Extintores y Clasificación del Fuego
Las propiedades del fuego serán diferentes según diversos factores: la temperatura que se alcance, la velocidad de propagación del frente, los límites de inflamabilidad, la necesidad de oxígeno del fuego, etc. Para elegir un extintor adecuado, se debe consultar la norma UNE-EN 2 de 1994, que distribuye los fuegos en cuatro clases principales. Además, se pueden considerar los fuegos de origen eléctrico como una categoría diferenciada.
Clasificación de los Fuegos según la Norma UNE-EN 2
- Clase A: Combustibles sólidos (papel, madera, trapos, etc.). Se extinguen mediante enfriamiento y sofocación empleando agua, polvo químico o espuma física.
- Clase B: Líquidos y sólidos licuables (gasolina, aceites, grasas, etc.). Su extinción se realiza con polvo químico y espuma física.
- Clase C: Combustibles gaseosos (gas butano, metano, etc.). Son los más peligrosos por su elevado potencial explosivo. El único extintor adecuado en estos casos es el polvo químico, que actúa por sofocación e inhibición.
- Clase D: Metales (aluminio, sodio, potasio, etc.). Requieren un agente extintor específico en forma de polvo especial que actúa por sofocación e inhibición.
- Clase E: Fuegos de origen eléctrico. Se recomienda el empleo de agentes extintores secos como el polvo químico o CO2. El uso de agua y espuma está contraindicado, ya que aumenta el riesgo de electrocución.