Fundamentos de la Pragmática y Propiedades de la Comunicación Eficaz

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Los actos de habla

El acto de habla y sus aspectos, según John L. Austin

John L. Austin fue un filósofo del lenguaje que creó el importante concepto de acto de habla. El título de su libro más célebre ya lo aclara explícitamente: How to Do Things with Words. El acto de habla es una unidad básica de comunicación con la que se realiza una determinada acción: afirmar, explicar, rogar, prometer, felicitar, perdonar, contratar, amenazar, negar, etc., son actos de habla.

En todo acto de habla existen tres componentes comunicativos:

  • Acto locutivo: coincide con la acción física de emisión de un enunciado, es decir, la transmisión de un mensaje de un emisor a un receptor a través de un sistema de comunicación. "Tengo frío" manifiesta la emisión de un mensaje que expresa una situación física.
  • Acto ilocutivo: se trata de la intención o función comunicativa con la que el emisor emite el enunciado. En el ejemplo anterior, puede significar que le gustaría abrigarse más.
  • Acto perlocutivo: efecto o reacción que el acto de emitir el enunciado provoca en el receptor. En el ejemplo anterior, puede significar que el oyente le deja su bufanda al hablante.

El principio cooperativo de la comunicación, según las máximas de Paul Grice

El filósofo del lenguaje Paul Grice realizó novedosas e importantes aportaciones a la pragmática. Grice establece que existe un principio o acuerdo tácito cooperativo entre emisor y receptor en el acto comunicativo, rigiéndolo. Este consenso cristaliza en máximas. Las máximas garantizan que la comunicación sea posible y eficaz. El enfoque es algo idealista, pero muy operativo para entender y perfeccionar la comunicación.

Son las siguientes máximas o normas implícitas que los interlocutores conocen y comparten:

1) Máxima de cantidad

Se refiere a que la cantidad de información que debe darse, según el contexto, debe ser la razonablemente pertinente. No se puede resumir El Quijote en un minuto, ni emplear media hora en expresar qué desayunaste. El hablante debe ajustar razonablemente la cantidad de información al acto comunicativo. Incluye dos submáximas, expresadas como norma en un intercambio comunicativo:

  • Aporte toda la información necesaria: Si un paciente le cuenta al médico su estado, no puede omitir que ha tenido fiebre alta dos días.
  • No aporte más información de la requerida: Ese mismo paciente no tiene por qué informar sobre el número de "wasap" que ha escrito.

2) Máxima de calidad

Incide en la verdad de la contribución; lo que se expresa ha de ser verídico y fiable. Se especifica también en dos submáximas:

  • No diga lo que crea que es falso.
  • No diga nada de lo que no tenga pruebas suficientes.

3) Máxima de relevancia o de relación

Se refiere a que se debe hablar solo de lo pertinente y sustancioso, sin divagaciones o una irritante digresión.

4) Máxima de modalidad

Se refiere a la manera de expresarse o claridad. Es la supermáxima que comprende cuatro submáximas:

  • Eluda la oscuridad y busque la claridad.
  • Eluda la ambigüedad y confusión; busque la precisión y exactitud.
  • Sea escueto y breve, no profuso ni divagador.
  • Sea ordenado y lógico, no caótico ni anárquico.

La clave radica en comprender que, cuando hablamos, se generan inferencias pragmáticas, conocidas como implicaturas conversacionales entendibles por el receptor, como vimos antes.

La adecuación comunicativa

La adecuación es una propiedad textual que se manifiesta en la adaptación o amoldamiento de las características lingüísticas del texto a las condiciones del contexto comunicativo. Un texto es adecuado cuando el registro escogido por el emisor se ajusta a las condiciones de la situación comunicativa. En ese caso, decimos que el hablante posee una adecuada competencia lingüística.

Los elementos o componentes de la situación comunicativa que configuran o determinan la adecuación de un texto son:

  • 1) El tema de que se trata: que puede ser general o específico, serio o ligero.
  • 2) El canal de producción, transmisión y recepción del texto: oral, escrito o audiovisual. El canal determina el grado de planificación o espontaneidad del texto.
  • 3) El tipo de relación entre los interlocutores: condiciona el grado de formalidad de los textos, las formas de tratamiento escogidas y las marcas de objetividad o subjetividad. No hablamos en el mismo tono a un amigo que a un profesor.
  • 4) La intención comunicativa del emisor: influye en las formas de expresión de los textos. Un texto literario con finalidad estética es distinto a otro con intención instructiva o explicativa, etc.

Estos cuatro aspectos de la situación comunicativa determinan la forma del texto: tipo de escritura o pronunciación, abordaje general o específico, empleo de estructuras sintácticas más sencillas o complejas, empleo de recursos literarios, de entonación, de gestos, y la combinación con gráficos o imágenes en la forma escrita. Nuestra forma de hablar aparece ligada a las condiciones del contexto comunicativo. A veces, por llamar la atención, por originalidad o por ironía, se rompe con la adecuación.

Descripción de la coherencia textual

La coherencia es una propiedad comunicativa que permite que un texto sea comprendido por su destinatario como una unidad de sentido racional y entendible. Se define también como el estado de un texto cuando sus componentes aparecen en un conjunto solidario. Un texto posee coherencia cuando los elementos del mismo contribuyen a que sea entendido o interpretado de un modo lógico, según la intención del emisor. Cuando un texto carece de coherencia, aparecen redundancias, lagunas e incongruencias o contradicciones, lo que llama la atención y, seguramente, induce a risa o irrita al interlocutor.

Características del texto coherente

Las características del texto coherente son:

  • Núcleo temático: El contenido se organiza en torno a un tema central que se va desarrollando a lo largo del texto. Eso permite asignarle un título y sintetizar su contenido mediante un resumen. De un texto del que no podemos realizar un resumen o inferir su tema, podemos afirmar que no es coherente. Lo mismo ocurre con los cambios repentinos e injustificados de tema.
  • Estructura lógica: La información se presenta organizada siguiendo un esquema previo, con la ordenación de las ideas según criterios de causa-consecuencia, espaciales, temporales, condicionales, etc.
  • Suficiencia informativa: Contiene la información necesaria para ser comprendido por su destinatario dentro del contexto comunicativo en el que se produce.
  • Estructuración interna: Las partes que lo integran se encuentran, explícita o implícitamente, relacionadas entre sí, por lo que decimos que se encuentra internamente estructurado.
  • Progresión temática: Sigue un proceso por el cual toda información nueva (rema) se apoya en otra información conocida (tema) por el destinatario.

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