Fundamentos de la Percepción: Errores, Alucinaciones y Dimensiones
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Error y enfermedad en la percepción
Hablamos de error cuando se trata de un caso de ilusión: una percepción donde existe el objeto percibido, pero con una característica de este o una deficiencia del órgano perceptor que resulta modificada, y se comete un error al afirmar lo que se está percibiendo.
Hablamos de enfermedad cuando no existe el objeto percibido y, sin embargo, la persona tiene la certeza de que esté presente. En estos casos hablamos de alucinación, como por ejemplo: en el caso de una persona con una fiebre muy alta o luego del consumo de algunas sustancias tóxicas.
Percepción del movimiento, el espacio y el tiempo
Percepción del movimiento
La percepción del movimiento, del espacio y del tiempo son fundamentales para nuestra condición de seres que debemos actuar en el mundo y adecuarlo para nuestro correcto curso. La percepción del movimiento interviene en la percepción del espacio, que hace posible la percepción del tiempo.
En la percepción del movimiento intervienen diferentes sentidos con relación a los movimientos del propio cuerpo y en la captación del movimiento exterior.
Percepción del espacio
Estamos dotados de dos ojos para poder percibir el espacio tridimensional. Las personas que han perdido la visión total de uno de sus ojos no captan con precisión la distancia ni el espesor de los cuerpos. En la captación del espacio interviene la perspectiva, tanto geométrica como aérea:
- Perspectiva geométrica: captamos la distancia a través de la deformación y el achatamiento que van adquiriendo los objetos a medida que se alejan de nosotros.
- Perspectiva aérea: captamos la degradación de la intensidad y de la tonalidad del color debido a la mayor capa de aire que atraviesa a medida que se aleja de nosotros.
Percepción del tiempo
Sin las cosas en movimiento no existiría el tiempo. El tiempo nos da la experiencia de su duración. Si el hombre fuese un simple animal biológico, solo existiría la posibilidad del tiempo biológico medido en la duración de sus funciones fisiológicas (el tiempo de comer, el de dormir, etc.) según la duración de sus operaciones biológicas y sus necesidades.
Pero nuestra condición de seres humanos genera la existencia de tres tiempos:
- El tiempo biológico: la noche como tiempo de descanso.
- El tiempo cronológico: determinado por nuestras actividades y medido con relojes.
- El tiempo personal o subjetivo: vivenciado por la persona según sus intereses, valores y estados emocionales.