Fundamentos de la Fe Cristiana: De los Hechos de los Apóstoles a la Resurrección

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Hechos de los Apóstoles

Los Hechos de los Apóstoles, escritos por San Lucas, representan la segunda parte de su obra. En ellos se presenta el Kérygma (anuncio de salvación) a través de las figuras de Pedro y Pablo. Se recogen aproximadamente 20 discursos de Pablo, los cuales contienen tres elementos comunes:

  • Jesús es el centro de la predicación.
  • La alusión al Antiguo Testamento.
  • La llamada a aceptarlo y seguirlo.

Se centra en la persona de Jesús, su muerte y su resurrección. La intención del apóstol que pronuncia el discurso, como testigo del acontecimiento del que habla, es invitar a los oyentes a seguir a Jesús.

Las Parábolas

Las parábolas son recursos de comparación, enseñanza y reflexión bajo la premisa: "igual que sucede en tal caso, así sucede en tal otro". Están basadas en la vida cotidiana y se dividen en tres tipos:

  1. El Reino de Dios: Explican cómo se introduce entre los hombres y cómo va creciendo.
  2. Actitudes de Dios: Muestran su bondad y su desconcertante misericordia.
  3. Contraste: Sirven para contraponer lo positivo (+) y lo negativo (-), funcionando como un “espejo” para el oyente.

Los Milagros

Para los judíos, los milagros representaban la fuerza salvadora de Dios; son signos de la grandeza y el poder de Dios, quien ama a su pueblo, se preocupa por él y busca su salvación. Se clasifican en:

  • Curaciones: Manifestaciones de sanación física y espiritual.
  • Expulsiones de demonios: Jesús acoge a este tipo de personas y las libera de la esclavitud del mal.
  • Resurrección de muertos: Es el signo de que el Reino de Dios es vida que vence a la muerte.
  • Milagros sobre la naturaleza: Demuestran que Jesús es Señor de la creación.

El Padrenuestro

El Padrenuestro es la oración por excelencia:

  • Padre nuestro: Reconoce que Dios es Padre de todos los cristianos, tratándonos como hermanos en una oración comunitaria.
  • Santificado sea tu nombre: Los cristianos son quienes muestran al mundo la santidad de Dios, su bondad y amor.
  • Venga a nosotros tu reino: Se pide que el Reino de Dios, que ya ha llegado con Jesús, crezca y llegue a su plenitud.
  • Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo: El deseo de que el plan salvador de Dios se realice y de adherir nuestra voluntad a la Suya.
  • Danos hoy nuestro pan de cada día: El sustento diario es un don de Dios y compartir el pan es signo de fraternidad.
  • Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden: El perdón es signo del reinado de Dios; el perdón de Dios nos compromete a perdonar.
  • No nos dejes caer en la tentación: Petición de fuerzas para ser fieles a su plan salvador.
  • Líbranos del mal: Significa “líbranos del Maligno” y de obrar mal.

La Santísima Trinidad

La Trinidad es una unidad indivisible. Aunque se manifiesta hacia los hombres en unidad, se atribuyen algunas acciones a cada persona:

  • Padre: Es el origen de todo, la creación, el envío de Jesús al mundo, la acción de resucitar a Jesús y enviar al Espíritu Santo.
  • Hijo: Su misión es hacerse hombre, pasar por el mundo haciendo el bien, morir y resucitar por nosotros.
  • Espíritu Santo: Encargado de impulsar la vida de Jesús y hacer presente a Jesús resucitado en las personas.

Históricamente, cuando los creyentes intentaron entender y explicar su fe, se encontraron con dificultades para comprender esta unidad invisible.

Los Votos y la Vida Consagrada

Los cristianos, hombres o mujeres de vida consagrada, viven en comunidad para dar a la vida cristiana más ímpetu. Mediante los votos, renuncian a:

  • Formar una familia (castidad).
  • El uso de su libertad (obediencia).
  • El uso de los bienes materiales (pobreza).

Hacen esto porque han encontrado algo mejor: quieren vivir imitando más de cerca la vida de Jesús, experimentando la profunda libertad que supone la entrega absoluta de sí mismo por amor.

“Murió por nosotros”

  1. Jesús decidió entregarse a la causa de los hombres, luchando contra lo que los oprime: el pecado. Toda su vida, culminada en su entrega total en la cruz, fue un enorme acto de amor.
  2. Gracias a esta muerte, los hombres quedaron salvados en Jesucristo. Salvados del pecado y de la muerte, es decir, de todo aquello que anula al hombre y le impide vivir en amor a Dios y a los demás. Los cristianos debemos morir por los demás entregando nuestro tiempo a los otros, pues vida es igual a tiempo.

Los Laicos

El papel de los laicos se desarrolla en varios ámbitos:

  1. La familia: Como célula fundamental donde se nace y crece. El Concilio Vaticano II la llama “Iglesia doméstica”.
  2. El trabajo: Es un medio para obtener recursos y vivir dignamente, pero, sobre todo, para realizar servicios a los demás. El laico se compromete a trabajar para que las estructuras de los sistemas de trabajo sean justas.
  3. La sociedad: Su presencia en asociaciones, partidos políticos, sindicatos, ONGs y el mundo de la cultura.

Resurrección de Jesús y la nuestra

La muerte no es un punto final, sino el paso de esta vida a una vida eterna e inmortal; es el inicio de un nuevo modo de existencia. Cristo resucitó, y este es el núcleo de la fe predicada, nombrando como testigos a Pedro, a los Doce y a Santiago.

Todos resucitaremos: Si Dios ha resucitado a Jesús, que era un hombre, esto significa que también nos puede resucitar a nosotros. ¿Cómo resucitaremos? ¿Con qué cuerpo? San Pablo utiliza una comparación: frente a nuestro cuerpo natural, marcado por limitaciones, enfermedad y muerte, recibiremos un cuerpo celeste.

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