Fundamentos de la Ética: Teleología frente a Deontología
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 2,84 KB
Las Éticas Teleológicas: La Búsqueda de la Felicidad
Las éticas teleológicas no son buenas en sí mismas, sino que lo son en la medida en que proporcionan felicidad. No todos los pensadores que han mantenido esa postura a lo largo de la historia han entendido la felicidad de la misma manera, y hay éticas teleológicas muy distintas unas de otras.
Entre los pensadores que mantienen que la felicidad se obtiene con el desarrollo de la capacidad más excelente del ser humano, la inteligencia —como es el caso de Aristóteles—, y aquellos que identifican la felicidad con el placer —como ocurre con los pensadores hedonistas—, las diferencias son muy acentuadas; así como aquellos que lo entienden de forma social: el placer para el mayor número de personas.
Evolución Histórica de la Teleología
Estas éticas teleológicas surgieron en Grecia. Los griegos entendieron mayoritariamente la ética como la reflexión sobre cómo tiene que vivir el hombre para ser feliz. Esta visión permanece en el cristianismo, que hace de Dios el objeto de la felicidad y declara buenas aquellas acciones que acercan al hombre a Dios y malas las que le alejan de Él, y reaparecen con gran fuerza en las filosofías utilitarista y pragmatista del mundo moderno.
Las Éticas Deontológicas: El Imperativo del Deber
Las éticas deontológicas piensan que es verdad que los seres humanos, por naturaleza, tienden a la felicidad y que se interesan por adoptar los medios más adecuados para alcanzarla. Además, hacer vivir al hombre para un fin que no se ha dado él a sí mismo, sino que le viene impuesto por la naturaleza, le convierte en un medio al servicio de una meta ajena a su voluntad, y atenta contra la dignidad humana.
La Intención y la Razón
Para estas éticas, para actuar bien no es tanto lo que el hombre hace —la materia de su acción—, cuanto la intención que el hombre posee al realizarla: la intención, la forma. En las éticas deontológicas, la ley moral procede de la razón, que es su fundamento.
Críticas y Objeciones Comunes
Las objeciones más frecuentes que se suelen poner a este tipo de éticas son también dos:
- Carácter antihumano y heroico: La primera de ellas consiste en achacarle un cierto carácter heroico porque al hombre le resulta prácticamente imposible buscar siempre con sus acciones el puro cumplimiento del deber.
- Falta de concreción: La segunda hace referencia a su imprecisión y falta de concreción: los imperativos categóricos, expresión de la razón humana.