Fundamentos de la Ética Kantiana: Imperativos y el Bien Supremo

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La Ética Kantiana: El Deber y la Conciencia

Para Kant, el criterio para distinguir una acción buena de otra es el dictado de nuestra propia conciencia cuando actúa siguiendo la regla del deber.

Los Imperativos Kantianos

Kant establece que debemos actuar de modo que, al mismo tiempo, deseemos que la regla según la cual actuamos pueda convertirse en válida para todos. A esto lo denomina imperativos categóricos, los cuales servirían como principio para todos los seres racionales si la razón tuviera pleno dominio sobre el deseo.

Ejemplo: Si una persona desmoralizada decide suicidarse, si esto fuera una ley universal, haría imposible la vida, ya que esta se sustenta en la supervivencia y no habría vida para quitársela a uno mismo.

Imperativos Categóricos vs. Hipotéticos

Kant contrapone los imperativos categóricos a los hipotéticos. Estos últimos no son formas auténticas de reflejar el deber y la conciencia, pues siempre buscan obtener algo a cambio. Se dividen en dos tipos:

  • De habilidad: Se enfocan en conseguir un fin, sin importar si este es bueno o malo. Kant lo denomina hipotético problemático.
  • De prudencia: Se refiere a quien sabe elegir los medios para alcanzar su felicidad, siendo la experiencia la que otorga los consejos a seguir.

Kant sostiene que la felicidad es un concepto indeterminado y ambiguo; el hombre jamás podrá actuar de manera acorde a lo que desea, pues nadie puede determinar con certeza qué le haría feliz. Solo el imperativo categórico es capaz de determinar la voluntad con certeza, siendo la forma de la moral al actuar con arreglo a la buena intención.

El Bien Supremo

La máxima aspiración del hombre es la ley moral. Al deber debemos sumarle la felicidad que esperamos de su cumplimiento; esto es el bien supremo en el hombre y producto de su razón: la conciliación entre la virtud y la felicidad.

Sin embargo, según Kant, es imposible conseguir ambas cosas en esta vida. Por ello, recurre a dos postulados:

  • Inmortalidad: Una idea que nos daría tiempo para hacernos felices a la vez que virtuosos.
  • Dios: La creencia en un ser que ha hecho que el mundo sea bueno, permitiendo la esperanza de que podamos ser felices actuando correctamente.

Esto se presenta como una armonía universal creada por Dios, en la que nuestro deseo de felicidad no interferiría en el de los demás.

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