Fundamentos de la Educación Matemática en la Etapa Infantil

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La educación matemática en la edad infantil

La educación infantil abarca hasta los 6 años y se imparte en dos ciclos: el primero (0-3 años) y el segundo (3-6 años). Solamente en el segundo ciclo aparece de forma explícita el siguiente objetivo: "iniciarse en el desarrollo de habilidades lógico-matemáticas".

Decimos que la primera etapa de las matemáticas trata del conocimiento de las cosas, de sus formas y sus cualidades. Desde el comienzo del aprendizaje, están en juego una cierta experiencia activa de los objetos que rodean al niño y un ejercicio de las funciones mentales que harán aparecer, desde las propiedades de las cosas y sus relaciones, un ordenamiento y una estructuración que el niño tiene que reconocer. Esto da lugar a lo que se denomina una doble actividad: la concreta y la lógica.

Por tanto, el conocimiento que el niño adquiere no es solo el individual de un elemento y sus propiedades, sino que también debe comprender las clases que esos elementos pueden formar. Los primeros conocimientos matemáticos del niño surgen de los objetos particulares del mundo que le rodea, los cuales investiga por puro placer. Por eso, afirmamos que el juego es un factor de aprendizaje.

En la educación matemática infantil, la base está en la realidad. Tras un proceso de mucha práctica, llegaremos a la operación mental. El método de trabajo es el del conocimiento experimental, donde el profesor es el encargado de ajustar y coordinar el conocimiento.

Aproximación al conocimiento del número (Génesis)

Vamos a utilizar la vía del descubrimiento, poniéndonos en el papel del inventor y en las condiciones que provocaron su nacimiento, para así entender las razones que llevarán al número. A lo largo de varios pasos, vamos a reelaborar la idea de número:

1. Unicidad

  • La idea o la noción del número primitiva pudo estar relacionada con los contrastes entre uno y muchos, o con la coincidencia entre conjuntos de personas y de objetos.
  • La distinción entre uno y muchos supone tomar conciencia de la unicidad, al individualizar un objeto del resto. Así, la unidad como idea de uno solo puede conducir al número como sucesión de unidades.
  • Esa conciencia y conocimiento en el individuo nos da la idea de ese contraste con el grupo.
  • Darse cuenta de la coincidencia lleva a la comparación de conjuntos prescindiendo de las características visibles de sus elementos y, por tanto, lleva al número como idea de una clase de equivalencia.

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