La Fundación de Buero Vallejo: Simbolismo del Espacio, Tiempo y Trama Dramática
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Español
Escrito el en
español con un tamaño de 4,95 KB
El Espacio en La Fundación: Simbolismo y Transformación
«En un país desconocido», se indica en la página de reparto de la obra. Desde el inicio, Buero Vallejo busca que la acción transcurra en un lugar indeterminado, un espacio que podría ser cualquier sitio y en cualquier época. Este escenario universal permite reflejar situaciones de persecución política, represión policial y encarcelamiento por motivos ideológicos, sufridas tanto en el pasado como en el presente, constituyendo una lección central del drama.
Buero no concreta el lugar exacto donde se desarrolla la obra, y ni siquiera los personajes llegan a indicar aproximadamente su ubicación. Con ello, Buero pretende trascender las circunstancias concretas de un estreno particular, permitiendo que los espectadores relacionen la obra con su propio espacio y tiempo. De esta forma, amplía la perspectiva de unos hechos que, de otro modo, podrían reducirse a un contexto específico.
Desde otro punto de vista, es crucial considerar cómo se configura el espacio escénico, que evoluciona desde la idílica Fundación inicial hasta la cruda prisión donde se desarrolla la trama. En la fase más grata, destaca la importancia del ventanal, a través del cual se divisa un paisaje agradable, evocando la pintura de Turner, aludida por Buero Vallejo en el drama. Del locus amoenus inicial al espacio carcelario, se suceden espacios intermedios que, progresivamente, revelan la cruda realidad.
La función del espacio en la obra es esencial, ya que es un claro indicativo del estado de enajenación de Tomás. De esta forma, el espacio se transforma a medida que Tomás recupera la cordura, adquiriendo una profunda función simbólica. En este proceso, tanto el público como los lectores se implican, percibiendo la realidad a través de los ojos del protagonista.
El Tiempo en La Fundación: Dimensiones y Progresión Dramática
Al abordar el concepto del tiempo en La Fundación, es fundamental referirse a tres dimensiones distintas: el tiempo dramático de la pieza, el tiempo real en que la obra transcurre, y finalmente, el tiempo metafísico, donde confluyen pasado, presente y futuro.
Respecto al tiempo dramático, la obra no ofrece indicaciones temporales muy precisas, pero los cuatro «cuadros» en que se divide transcurren, sin saltos cronológicos internos, en pocos días. En la primera parte, el primer cuadro tiene lugar una mañana, poco antes de comer. El segundo cuadro transcurre esa misma tarde. En la segunda parte, el tercer cuadro se desarrolla tres días después, cuando los presos acaban de cenar. En el último cuadro, han pasado pocos días, quizás solo uno.
Así, la obra completa abarca cuatro días o poco más, un tiempo mínimo indispensable para explicar el proceso mental que experimenta Tomás. Este es el tiempo de la acción dramática, pero la historia subyacente abarca un tiempo mucho más amplio, ya que en La Fundación los hechos se presentan in medias res.
La Acción Dramática en La Fundación: Tensión y Revelación
En general, la acción no incluye muchas peripecias, al menos hasta el final, ya que se trata principalmente de un drama de situación. Durante toda la primera parte y casi todo el primer cuadro de la segunda, la acción se centra en el progresivo desmoronamiento del mundo ficticio creado por Tomás y su sustitución por la realidad. Los únicos instantes de tensión explícita son el descubrimiento del cadáver por los carceleros y la salida de Tulio para su ejecución.
Existe, sin embargo, otro nudo de acción al que apenas se alude en la primera parte, pero que cobra gran fuerza en la segunda: el proyecto de evasión a través de un túnel. Así, en la segunda parte, el centro de atención se desdobla y la tensión dramática se concentra especialmente en el último cuadro. Estos dos ejes de acción se entrecruzan y yuxtaponen, siendo Asel el desencadenante de ambos.
Por ejemplo, la ocultación de la muerte del Hombre es planeada por Asel con una doble intención: por un lado, aumentar la dieta de Tomás, lo que influye significativamente en su recuperación; y por otro, propiciar que sean trasladados a celdas de castigo desde donde puedan intentar la huida. La historia se suministra al espectador con la misma lentitud con que la va conociendo el protagonista, a medida que este transita de la ficción a la realidad. La trama se complica rápidamente al final, al desvelarse los proyectos de fuga y la existencia de un delator, lo que conduce a un desenlace fatal.