El Franquismo (1939-1955): Fundamentos, Leyes Fundamentales y Relaciones Internacionales

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1. Introducción

El 1 de abril de 1939, tras la victoria en la Guerra Civil, se inició la dictadura militar y personal del general Franco, que se prolongaría hasta su muerte el 20 de noviembre de 1975.

2. Fundamentos ideológicos y apoyos sociales

En 1939 las características de la dictadura eran las propias de un régimen totalitario:

  1. Liderazgo carismático del general Franco, en el que se concentraban todos los poderes sin ningún tipo de control ni límite.
  2. Existencia de un partido único, el Movimiento Nacional, creado en 1937.
  3. Censura de los medios de comunicación social: prensa, radio.
  4. Rechazo y condena del liberalismo y la democracia, que eran, según el franquismo, un fracaso que necesariamente conducían a la revolución social.
  5. Condena del comunismo y de todas las ideologías de clase revolucionarias.
  6. Confesionalidad del Estado: la Iglesia católica recibió un trato de privilegio.
  7. Represión durísima hacia los republicanos vencidos. A los vencidos se les impuso una justicia militar sin garantías, con miles de ejecuciones a lo que se sumó la depuración (administración, magisterio, universidades), el expolio económico y el mantenimiento de miles de presos y presas políticas en las cárceles en situación infrahumana.

La concentración de poderes en manos del general Franco fue extraordinaria:

  • Poder ejecutivo: jefe del Estado y del Gobierno. Presidía los Consejos de Ministros.
  • Poder legislativo: podía legislar por decreto sin consultar al Consejo de Ministros. En las Cortes franquistas (1942) Franco designaba directamente al presidente de las Cortes. El Consejo del Reino era un organismo meramente consultivo que se limitaba a asesorar a Franco en asuntos importantes de su exclusiva competencia.
  • Poder judicial: su actuación se basaba en la justicia militar con la aplicación de consejos de guerra. La justicia se utilizó con fines represivos contra los disidentes.

Otros poderes que Franco tenía en su mano: era jefe máximo del Movimiento Nacional, con lo que controlaba al partido único. Ejercía el derecho de designación de obispos. Según la Ley de Sucesión de 1947, Franco designaba a su sucesor a título de rey y lo proponía a las Cortes franquistas, pudiendo revocarlo en cualquier momento. Por último, tenía el poder militar máximo y el control del Ejército.

En cuanto a las siete leyes franquistas, conocidas como “Leyes Fundamentales”, ninguna de ellas era una constitución. El jefe del Estado se reservó la posibilidad de establecer nuevas disposiciones o de modificar las ya existentes. Entre estas leyes podemos destacar en esta primera etapa del franquismo:

  • Fuero del Trabajo (1938): se prohibió el sindicalismo de clase y se otorgó el monopolio de las relaciones laborales a la organización sindical de Falange, que establecía la obligatoriedad de la sindicación para todos los trabajadores y empresarios en una misma organización jerárquica y no democrática.
  • Ley Constitutiva de las Cortes (1942): esta cámara era elegida por sufragio indirecto y por el propio Franco. Tenía como función la discusión de los borradores de leyes y aprobarlas casi siempre por unanimidad o por aplastante mayoría, según las indicaciones de Franco. No representaban la soberanía nacional.
  • Fuero de los Españoles (1945): finalizada la Segunda Guerra Mundial con el triunfo de los aliados y la derrota del fascismo, el franquismo intentó presentar una fachada más aceptable. En esta ley se mencionaban derechos y deberes de los españoles que no llegaron a implantarse realmente.
  • Ley de Referéndum Nacional (1945): se establecía la posibilidad de consultar mediante un plebiscito al pueblo y aprobar directamente leyes, utilizando este mecanismo que dependía de la iniciativa del propio Franco.
  • Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado (1946): se definía a España como una monarquía (pero sin rey) y autorizaba a Franco a proponer su propio sucesor y a revocarlo, incluso después de su aprobación por las Cortes franquistas.

La dictadura en esta primera etapa recibió un amplio apoyo: el bloque agrario formado por los grandes propietarios agrarios del sur y centro, pero también de los medianos y pequeños propietarios agrícolas castellanos; la gran burguesía industrial y financiera que había apoyado a Franco en la guerra; el apoyo de la Iglesia, que fue incondicional y decisivo; y el apoyo de la Falange y del Ejército.

3. Evolución política y coyuntura exterior

Del aislamiento al reconocimiento internacional

En la evolución del primer franquismo (1939-1955) podemos diferenciar dos etapas:

a) Etapa azul o totalitaria (1939-1945)

Corresponde con los años de la Segunda Guerra Mundial. El momento más decisivo para la posible entrada de España en la guerra se da en la entrevista de Hendaya entre Hitler y Franco (23 de octubre de 1940). La entrada en la guerra quedó anulada por decisión alemana, aunque se firmó un protocolo secreto donde Franco se comprometía a entrar en guerra pero sin fecha definida. En 1941, la invasión de la URSS por Alemania provoca la decisión de enviar la “División Azul”, con 18.000 voluntarios.

El régimen franquista fue evolucionando desde una germanofilia inicial, cuando se creía que Alemania podía ganar la guerra, a una posición de neutralidad forzada, cuando se vio que las potencias del Eje perdían la guerra. Acabado el conflicto, el régimen franquista fue condenado al aislamiento internacional.

b) Aislamiento internacional, Guerra Fría y superación del aislamiento (1945-1955)

El inicio de esta etapa fue el momento más duro para el franquismo, que se encontró entre 1945 y 1948 en una situación muy difícil: se vetó su entrada en la ONU y se realizó la condena del franquismo en la ONU (febrero de 1946), exigiendo un régimen democrático. Se produjo la retirada de los embajadores en Madrid (diciembre de 1946).

Sin embargo, el inicio de la Guerra Fría y del Plan Marshall en Europa Occidental a partir de 1948 provocaron una progresiva mejora del régimen franquista por su anticomunismo, que finalmente llevó a la integración de la España de Franco en las organizaciones internacionales, a través del siguiente proceso: en un primer momento con el levantamiento del veto de la ONU y el regreso de los embajadores a Madrid (1950), completándose con dos éxitos capitales en 1953:

  • Firma del Concordato con el Vaticano (1953): el Concordato sancionaba todos los privilegios obtenidos por la Iglesia: exención tributaria, amplias competencias en materia educativa, financiación estatal, inmunidad para los sacerdotes y religiosos. Franco obtenía el derecho de presentación de obispos y el respaldo absoluto de la Iglesia.

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