Filosofía presocrática: Heráclito, Parménides, Zenón, Empédocles, Anaxágoras y los atomistas

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Heráclito de Éfeso (550-480 a. C.)

Conocía el pensamiento de los físicos de Mileto y el de Pitágoras, pero no era ni un físico ni un matemático. En sus escritos descubrimos influencias que recuerdan al orfismo: lo divino es inafectable, y de Hesíodo: la confrontación de dos dioses contrarios provocó la aparición y el dominio de un nuevo dios.

Realidad como devenir

La realidad es un puro devenir, y la lucha de los contrarios es el arjé que explica la naturaleza, la existencia y lo divino. El devenir de Heráclito nos obliga a distinguir entre lo que podemos conocer de las cosas y lo que las cosas son.

El fuego y el logos

Heráclito recurre al fuego como imagen del devenir. El fuego vive de la destrucción de otras cosas y está cambiando continuamente. El fuego simboliza la lucha de los elementos, la vida y la muerte. Heráclito atribuye al fuego cualidades que no pertenecen al elemento natural; el fuego cumple las propiedades del logos.

El logos es la unidad profunda de la lucha de contrarios y del universo, es la razón y la ley que rige hacia el orden universal, el dualismo conflictivo de todo lo que existe.

La escuela eleática

Jenófanes (570-480 a. C.)

Fundó esta escuela. Oriundo de Colofón, Asia Menor, fue un poeta y cantor ambulante que estableció en Elea su residencia. Jenófanes criticó el antropomorfismo de los dioses de Homero y Hesíodo.

Parménides (540-470 a. C.)

El pensador más importante de la escuela eleática convierte la cosmología en un estudio del ser y de sus propiedades, en una ontología, y desarrolla a la vez un estudio sobre el conocer, una gnoseología, que distingue entre el conocimiento sensible y el conocimiento racional, entre la verdad y la apariencia. De esa distinción nace una teoría sobre el ser y sobre el conocer.

Deduce Parménides las características del ser:

  • Solamente hay un ser.
  • El ser es eterno.
  • El ser es inmóvil.
  • El ser es completo.

El ser de Parménides parece referirse a una realidad no material, no accesible a los sentidos, y que nuestra razón puede desvelar: inmaterial.

Discípulos más importantes: Meliso de Samos y Zenón de Elea.

Zenón de Elea (490-430 a. C.)

Según él, solo puede existir un ser, puesto que si existieran varios, su número sería a la vez finito e infinito. Por tanto, se ha de considerar falsa la proposición de la que se parte: que los seres sean varios. Sus argumentos más conocidos pretenden demostrar la imposibilidad del movimiento.

Los pluralistas

Empédocles (484-421 a. C.)

Según él, el arjé no está constituido por un solo elemento, sino por cuatro: aire, agua, tierra y fuego. El quinto elemento será el éter que postulará Aristóteles. Afirma que la generación surge de la mezcla de los cuatro elementos inmutables y la corrupción es la separación de los mismos. Para Empédocles existen dos fuerzas cósmicas, el amor y el odio, que constituyen el principio de asociación y separación de los elementos.

Anaxágoras (500-428 a. C.)

Pretende sintetizar el pensamiento de los físicos de Mileto con el ser eleático y el devenir de Heráclito. Postuló la existencia de múltiples elementos que, mezclándose y desagregándose, dieron origen al nacimiento y a la muerte. A esos principios que se mezclan y disocian, Anaxágoras los llamó semillas. Introduce una causa eficiente del movimiento que está fuera de los elementos materiales. Anaxágoras le da el nombre de nous, que podemos traducir como espíritu, mente o inteligencia.

Los atomistas

Los atomistas consideran que solo se pueden dividir hasta el infinito las realidades matemáticas, pero no las físicas. En la división de la materia se llega a una parte mínima, que denominaron átomo (indivisible). Los átomos, como el ser parmenídeo, son eternos, sólidos, inmutables, ingenerados, incorruptibles y están privados de cualidades sensibles. No hay diferencias cualitativas en los átomos; solo son distinguibles por las características cuantitativas, a saber: figura, posición y orden.

Materia dotada de movimiento

El movimiento precósmico, antes de la formación del mundo, consiste en un torbellino de átomos en todas las direcciones. El movimiento cosmogónico se produce cuando se crea un torbellino y los más ligeros se quedan en el exterior; hay infinidad de universos. El tercer tipo es el movimiento en el mundo, del que están dotados todos los átomos.

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