Filosofía de Descartes y Kant: Racionalismo, Dualismo y Límites del Conocimiento
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Epistemología cartesiana
Epistemología cartesiana: característica principal es la confianza plena en la razón y la defensa de las ideas innatas. Cree en el conocimiento deductivo, correspondiendo al pensamiento y a la realidad, y se opone al empirismo por su rechazo al conocimiento sensible.
Objetivo
La epistemología cartesiana hace de la ciencia un proyecto que lucha por garantizar la fiabilidad de la ciencia y restablecer la confianza en el conocimiento, enfrentándose al escepticismo de la época, que generaba una crisis en la ciencia y la religión. Para ello utiliza una estrategia propia del escéptico: la duda como método o duda metódica. Sostiene que solo es verdad lo que quede libre de duda. Si encuentra ese fundamento, será la base del edificio del saber.
Rebatir al escepticismo
La duda metódica se aplica en tres niveles: (1) duda de los sentidos; (2) duda de la realidad, con el argumento del sueño; (3) duda del entendimiento mediante el genio maligno: si existe un genio que engaña, puede hacer creer que las certezas evidentes son verdaderas y son falsas, por lo que el contenido del entendimiento es dudoso.
La duda se lleva al extremo, pero se salva un punto: "pienso, luego existo" (cogito ergo sum). Con ello demuestra al escéptico que no se puede dudar de la propia conciencia.
Reconstrucción del sistema del saber
La reconstrucción es difícil porque la duda abarca todo, excepto el acto de pensar. El sujeto queda solo, aislado, y no puede afirmar la existencia de nada más que de su propio pensar: esto es el solipsismo.
Distingue tres tipos de ideas: adventicias, facticias e innatas. Se sirve de las innatas para intentar deducir el resto de la realidad y demostrar que el sujeto no está solo y puede abrirse al conocimiento del mundo. Se apoya en la idea de perfección e infinitud, lo que lleva a deducir la existencia de Dios.
Así se llega a tres certezas: (1) el yo existe; (2) Dios existe; (3) el mundo existe. Dios es garantía de que las ideas que percibo con claridad son verdaderas, porque se corresponden con la realidad extramental.
El Discurso del método (1637)
Proporciona un buen método válido para todas las ciencias, porque la razón es una y la misma para todos los hombres. Está inspirado en las matemáticas, en las que ve la intuición intelectual y el proceder deductivo como dos virtudes.
Método: evidencia, análisis, síntesis y enumeración.
De la física, opera con objetos suprasensibles; los objetos de la metafísica no son conocimientos científicos, pero eso no significa que no encuentren su sitio en otros lugares de la filosofía kantiana. La razón no se agota en lo teórico: alma, mundo y Dios no son objetos de conocimiento científico, pero serán postulados necesarios para la moral.
Antropología cartesiana
Es dualista. El ser humano está compuesto por dos sustancias separadas e independientes: res extensa (parte física) y res cogitans (pensamiento o parte anímica). Somos dos cosas: un cuerpo material y una sustancia pensante.
Características de la res cogitans
Es una, inextensa e indivisible. Posee la facultad de pensar y la facultad directiva, que depende de la voluntad. La voluntad opera bajo los modos de afirmar y negar; es libre y se pronuncia sobre todo, con un campo de acción infinito. Además, posee funciones que dependen del cuerpo, como imaginar, sentir o tener sed.
Características de la res extensa
Se comporta como una máquina regida por leyes que dirigen los movimientos. Lo propio del alma es la libertad frente al cuerpo.
En la concepción cartesiana del ser humano confluyen dos visiones fundamentales del siglo XVII: el racionalismo y la física mecanicista.
Como fundamento del modo racionalista
Es importante la razón en el proceso del conocimiento. Somos dotados de razón: una parte es pensamiento y conciencia racional, capaz de explorarse a sí misma y desarrollar conocimiento a partir de ideas innatas. El método de conocimiento fiable es el deductivo, tomando como referencia el proceder matemático. Solo se admiten como ciertas las verdades que se presenten a la razón con absoluta claridad.
Como científico del modo mecanicista
Define el mundo físico como una máquina con leyes de movimiento determinadas. La física determinista no deja lugar a la libertad. Si todo cuerpo obedece a leyes mecánicas, también el cuerpo humano es una máquina. Describe al cuerpo como un reloj, por lo que la muerte es el deterioro de la máquina. El mecanicismo se extiende al siglo XVIII y, con Newton, se consolida el modelo físico. Filosofía: hombre-máquina. Literatura: Frankenstein.
Problema mente-cuerpo
Problema: si cuerpo y mente son sustancias separadas, ¿cómo se relacionan? En el tratado sobre el hombre, sede física del alma es la glándula pineal, corpúsculo del cerebro donde el alma gobierna y los espíritus animales se encargan de la comunicación. La glándula pineal pone en contacto las dos sustancias. Estos problemas llevan a buscar soluciones a la cuestión:
- Spinoza: teoría del paralelismo. El cuerpo no está compuesto de dos sustancias. Es monista: el ser humano es unidad. Se expresa de modos paralelos, pensamiento y extensión.
- Malebranche: teoría del ocasionalismo. Alma y cuerpo son sustancias independientes que se comunican por intervención de Dios.
- Leibniz: teoría de la armonía preestablecida. Un orden preestablecido por Dios hace que cuerpo y alma vayan a la par. Son como dos relojes que marcan la misma hora, sin interactuar directamente.
Kant: el idealismo trascendental
Después de Kant, la epistemología es idealismo trascendental, con tres influencias: el racionalismo, el empirismo y la ciencia newtoniana. El punto de partida del conocimiento es la experiencia, pero en la tarea epistemológica participan estructuras a priori independientes de la experiencia, que garantizan su validez.
Su aportación más importante es el giro copernicano: no captamos la realidad tal como es en sí misma, pues no tenemos acceso al noúmeno (la realidad en sí). Solo captamos la realidad fenoménica, lo que se nos aparece, lo que la naturaleza humana y el entendimiento nos permiten. Así, cuando conocemos, entran en juego elementos a priori.
Crítica de la razón pura
Analiza qué es la ciencia y demuestra que la ciencia puede darse porque es un hecho. Afirma que la condición de toda ciencia es basarse en juicios sintéticos a priori.
Estética trascendental: analiza la sensibilidad y distingue entre conocimiento sensible (sensibilidad) y entendimiento, al que dedica la segunda parte, la analítica trascendental. La sensibilidad es la capacidad de recibir información del exterior, una facultad pasiva. Tiene dos elementos: la materia bruta (datos empíricos proporcionados por los sentidos) y las formas puras a priori, que no derivan de los sentidos sino que son inherentes a la naturaleza humana. Hay dos formas puras: el espacio, forma de la sensibilidad externa, y el tiempo, forma de la sensibilidad interna.
Analítica trascendental: describe el conocimiento intelectual llamado entendimiento y las condiciones que hacen de la física una ciencia. La sensibilidad es pasiva porque recibe y almacena datos; el entendimiento es activo, pues organiza en conceptos los datos recibidos. Hay dos tipos de datos: a posteriori, la información recibida de la experiencia, y a priori, las categorías, que aporta el sujeto. La física es ciencia porque se funda en juicios sintéticos a priori; sus leyes amplían nuestro conocimiento y son a priori.
Dialéctica trascendental: por encima del entendimiento, el ser humano posee la razón, que no parte de la experiencia pero piensa ideas que engloban la totalidad de lo conocido por el entendimiento. Son ideas que carecen de referente empírico: las ideas tradicionales de la metafísica, alma, mundo y Dios. La metafísica no es ciencia porque no parte de la experiencia y no posee juicios sintéticos a priori; estudia más allá de la experiencia.