Fe y Razón en Santo Tomás de Aquino: Autonomía de la Filosofía y Órdenes de la Verdad
Enviado por jesus gonzalez ruiz y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 4,17 KB
Santo Tomás de Aquino: La Relación entre Fe y Razón
El modelo de relación entre fe y razón propuesto por Tomás de Aquino concede mayor autonomía a la filosofía, pues esta se basa en principios evidentes para la razón natural, mientras que la teología se fundamenta en las verdades de la fe, expresamente reveladas por Dios. La filosofía, por lo tanto, puede desarrollarse sin tomar como punto de partida la sabiduría de la fe.
Santo Tomás de Aquino pone el énfasis en la vertiente más científica de la filosofía. No debe confundirse el plano existencial o personal del filósofo con el saber mismo que cultiva. Aunque la filosofía no proporciona la salvación, el filósofo creyente no utiliza directamente su fe a la hora de hacer filosofía.
La Distinción entre el Orden de la Naturaleza y el Orden de la Gracia
Tomás de Aquino distinguió claramente entre dos órdenes fundamentales:
- El orden de la naturaleza: Dentro de este orden se sitúa el ser humano, que es considerado un ser natural entre otros, aunque con unas características específicas, entre las que destaca su facultad racional.
- El orden de la gracia: En este orden, el ser humano es elevado a la categoría de hijo de Dios. La gracia eleva la naturaleza, repara el pecado original y permite alcanzar el fin sobrenatural del hombre.
El orden de la naturaleza está subordinado al de la gracia. Para Tomás de Aquino, esto no significa que la naturaleza dependa en todo de la gracia.
La Autonomía de la Filosofía y el Intelecto Agente
La autonomía de la filosofía se sustenta en la capacidad inherente del intelecto humano:
- La filosofía es un ejercicio del entendimiento en el orden natural. No es necesario suponer que el entendimiento recibe una iluminación sobrenatural de Dios para alcanzar verdades de orden natural. La filosofía puede ser autónoma, siempre que se conceda al intelecto una realidad y una función de mayor envergadura a la concedida por Agustín de Hipona. La doctrina aristotélica del intelecto agente permite dotar de un estatuto superior a la inteligencia humana.
- El intelecto agente, tal como lo concibe Tomás de Aquino, es una luz intelectual recibida de forma parcial e incompleta de Dios. El intelecto agente puede mantenerse como luz recibida de forma parcial e incompleta de Dios sin que tal participación involucre el orden sobrenatural.
- La capacidad de la inteligencia posibilita el acceso a Dios, no solo en el orden de la fe, sino también en el orden natural. De este modo, la teología puede construirse sobre la base de una filosofía que no depende en sí misma de la fe.
La Jerarquía de la Verdad: Fe, Razón y No Contradicción
Respecto a la relación entre las verdades naturales y las verdades de fe:
- La verdad de la fe es superior a la verdad de la razón, pero entre ambas no puede haber contradicción. La verdad no puede ir en contra de sí misma. Los principios de la filosofía, cuando se nos hacen evidentes, son tan claros que no podemos negarlos, se imponen a la razón. Lo que Dios ha revelado, aunque a veces no sea claro, ha de ser verdadero.
Tipos de Verdades de Fe según Tomás de Aquino
Según Tomás de Aquino, existen dos tipos de verdades de fe:
- Las que están por encima de la razón (Misterios de Fe): Son verdades inalcanzables para el entendimiento humano y, por lo tanto, no pueden ser demostradas. De ahí que se llamen misterios de fe. La razón puede demostrar que los misterios no son absurdos, pero no puede probar que sean verdaderos.
- Las que están al alcance de la razón: Son verdades que pueden ser comprendidas por la filosofía, gracias al uso de la razón.
Aunque algunas verdades reveladas estén al alcance de la razón, era conveniente que Dios las revelara. Es conveniente que Dios revelara no solo los misterios sobrenaturales, sino también las verdades naturales necesarias para la salvación.