Fases del Sueño Infantil: Claves para un Descanso Saludable

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Fases del Sueño y el Ciclo Sueño-Vigilia

William Dement descubrió que, durante la primera etapa del sueño, se producían movimientos oculares rápidos acompañados de otros síntomas fisiológicos, llegando a la conclusión de que existían distintas etapas en el sueño.

Momentos clave en el ciclo sueño-vigilia

  • Adormecimiento: Se da cuando la persona se dispone a dormir y finaliza al alcanzar el sueño.
  • Sueño: Inhibición del contacto con el exterior, además de un descanso de las tareas vegetativas. Se clasifica en sueño lento o sueño REM.
  • Despertar o vigilia: Estado que recuperamos al despertar, permitiendo la reanudación de todas las actividades.

El Sueño Lento

En esta fase, las ondas cerebrales pasan con mayor lentitud que en la vigilia. Es un sueño de gran profundidad donde descansamos más que al comienzo. Nos aporta bienestar y ayuda a recuperar la energía perdida, bajando el tono muscular y otras funciones del organismo. Aunque se cree que no soñamos, en realidad sí ocurre, y pueden darse pesadillas.

Fases del sueño lento:

  • Fase 1: Respiración honda y atenuada; tono muscular bajo y ritmo cardíaco tranquilo. Cualquier ruido nos pone en alerta.
  • Fase 2: Mayor nivel en las ondas del electroencefalograma. Se responde menos al mundo exterior.
  • Fase 3: Relajación total de los músculos; es más difícil despertar. Sueño de mayor profundidad.
  • Fase 4: Favorece el crecimiento. Puede ocasionar enuresis. Sueño de mucha mayor profundidad.

Sueño REM

Se caracteriza por el movimiento rápido de los ojos a pesar de que la persona esté dormida. Este movimiento se manifiesta a lo largo de todo el sueño REM, dura 30 minutos y se vuelve a manifestar cada 90 minutos. La fase REM disminuye si la persona tiene mucho sueño, pero si ha descansado durante el día, esta fase aumenta por la noche.

Características del sueño REM:

  • Ritmo cardíaco y presión sanguínea aumentan.
  • Vinculado a los sueños; es más fácil despertarse.
  • Tono muscular bajo.
  • La actividad cerebral asciende un 20%.
  • El cuerpo pierde la habilidad de regular la temperatura.
  • Los niños comienzan su ciclo por la fase REM.

Pautas para el Descanso Infantil

Hora de dormir

Es fundamental marcar periodos de descanso y tareas acordes con las características de cada niño. Poco a poco, se deben inculcar los diferentes ritmos de descanso para favorecer el aprendizaje autónomo. Cada niño tiene su propio desarrollo, por lo que se propondrán diferentes periodos; algunos necesitan sueño matutino y otros sueño de tarde.

El papel del educador

La formación debe ser adecuada para saber cuándo necesita descansar el niño. Se debe evitar que el cansancio interfiera en las tareas cotidianas; cuando esto pase, el niño debe descansar y alimentarse. El contacto entre la familia y el docente es muy importante. El niño debe aprender a irse solo a dormir. Al inicio, cada niño tendrá hábitos diferentes y necesitará mayores apoyos. Objetos de transición, como chupetes o muñecos, favorecen la relajación, pero se debe dejar que decidan cuándo no los necesitan. Al retirar el chupete, se debe aportar afectividad para lograr la independencia.

Momento de dormir

Fijar horarios facilita la adaptación al descanso y evita desajustes. Es necesario favorecer un clima armonioso, evitando actividades estimulantes antes de dormir. La imitación llevará a que el niño quiera dormirse. Se debe prestar atención individualizada e iniciar el sueño tras la digestión, siendo aconsejable que sea después de cenar.

Hora de despertar

Existen diferentes formas de despertar, ya sean pausadas o rápidas. El momento de dormir es un periodo para reponer fuerzas y energía; no dormir bien afecta al aprendizaje y a la memoria del niño. Por este motivo, dejaremos que el niño despierte por sí solo, ya que ser despertado de forma brusca afecta negativamente.

A lo largo del periodo infantil, el sueño se va modificando: el bebé pasa de dormir 20 horas a 14 horas en el primer año, y a 11 horas a los 6 años. Respetando las horas de sueño, conseguiremos que el niño se adapte adecuadamente a los horarios. Debemos empezar con pautas sencillas e ir aumentando su complejidad con actitud positiva y sin enfados.

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