Evolución del Romanticismo Musical: De la Tradición Clásica a la Expresión Subjetiva
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Clásico y Romántico: Continuidad y Ruptura
El Romanticismo surgió sin una ruptura drástica con el lenguaje musical, los géneros y la armonía del Clasicismo; por ello, en muchas ocasiones pueden contemplarse como una misma época en la historia de la música. La continuidad entre ambos estilos es más fundamental que su contraste. En cualquier caso, el Romanticismo introduce un nuevo elemento: la expresión del “yo”, el subjetivismo y la emoción. En contraposición a los ideales de la música del Clasicismo —el orden, el equilibrio, el control y la perfección—, en el Romanticismo se busca la libertad y la pasión. La obra de arte se convierte en algo subjetivo.
Periodos del Romanticismo
- Romanticismo temprano (1800-1830): Beethoven, Schubert, Rossini. Centro neurálgico: Alemania.
- Romanticismo pleno (1830-1850): Berlioz, Chopin, Liszt, Paganini. Primeras óperas de Wagner y Verdi. Centros neurálgicos: a Alemania se le añade París.
- Romanticismo tardío (1850-1890): Wagner (dramas musicales), Brahms, Bruckner. Con los nacionalismos, el núcleo se descentraliza.
- Post-Romanticismo (1890-1914): Puccini, Mahler, Strauss. Alemania agota el Romanticismo, mientras que en París se sustituye por el Impresionismo musical.
La Sinfonía en el Siglo XIX
La sinfonía en el siglo XIX discurre según dos caminos o corrientes paralelas:
- Corriente conservadora: Incluye a aquellos compositores cuya imaginación musical se desarrolla dentro de las estructuras formales, temas, armonías y orquestaciones heredadas del periodo clásico, con mayor tendencia hacia la “música pura”. Tal es el caso de Schubert, Mendelssohn, Schumann y Brahms (compositores que representan la tradición austro-germana).
- Corriente progresista: Impulsada por ideas literarias o extramusicales, la sinfonía adquiere un carácter narrativo de “música programática o descriptiva”. En este grupo se encuentran Berlioz y Liszt.
Música Programática
Tal como se entendía en el siglo XIX, la música programática era música instrumental asociada con un poema, una descripción de la naturaleza o una historia. Este programa en música no supone nada nuevo en la historia, pues existen antecedentes de intentos descriptivos en distintas épocas; sin embargo, se trataba de un fenómeno esporádico y no se tomaba como un género en sí mismo.
Será en el Romanticismo cuando este tipo de música se instituya como género independiente, naciendo así la sinfonía programática (Berlioz) y el poema sinfónico (Liszt).