Evolución del ocio y el tiempo libre: de la Antigua Grecia a la sociedad actual

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Evolución del ocio y el tiempo libre

La percepción del ocio, el tiempo libre y el trabajo ha ido cambiando a lo largo del tiempo debido a condiciones sociales, económicas, políticas y culturales.

Cultura helénica

Se puede considerar la cuna del ocio, del que podían disfrutar las clases privilegiadas. El ocio se contrapone al trabajo y se centra en la forma personal y humana de mente de la contemplación y el desarrollo de actividades como la música, el teatro, la recitación, el canto y las artes en general.

Cultura romana

El ocio se entendía como tiempo necesario para descansar del trabajo y preparar la nueva jornada. A esa finalidad funcional se le añadió el uso que las clases dominantes hacían del ocio como elemento de control político y social de las clases populares. En esta época se instauró un gran número de días festivos de culto a las deidades y se impulsó el ocio popular, masivo y anónimo para mantener entretenido y controlado al pueblo. Sus actividades básicas eran manifestaciones populares y masivas, como los espectáculos públicos: carreras de cuadrigas, lucha de gladiadores, deportes y manifestaciones religiosas.

Edad Media

La sociedad estaba fuertemente estratificada, y cada una de las clases vivía y concebía el ocio de manera diferente.

  • Clase noble: destacaba por su vida ociosa, considerada como un indicio de alta posición social. El ocio era un diverso conjunto de formas de exhibición social y ostentación (fiestas, torneos y justas).
  • Burguesía: dedicaba su vida al trabajo y al ocio instructivo. Sus actividades básicas de ocio eran muy semejantes a las de las clases populares (paseos, fiestas, espectáculos en la calle con juglares, acróbatas y saltimbanquis, y vida social en tabernas).
  • Clases populares: el trabajo y el ocio dependían de la luz del sol y también de la dirección de la Iglesia. Surgieron fiestas que unían la religión y el trabajo (fiestas patronales), pero en general las actividades de ocio se vivían como prolongación del trabajo. El teatro religioso, con los autos sacramentales, apareció como pasatiempo, forma y moralizador.

Renacimiento

A finales del siglo XVI, el tiempo dedicado al ocio se democratizó y alcanzó a todas las clases sociales. Se revalorizó el tiempo libre como espacio privilegiado del humanismo, que descubrió el mundo clásico y valoró las artes, la literatura y la contemplación de la naturaleza.

El siglo de las revoluciones

El auge de la burguesía acrecentó las virtudes del trabajo productivo. El ocio, el placer y la diversión se concibieron como fuente de corrupción y pérdida de tiempo. Por ello:

Se justificó éticamente el aumento de horas laborales, llegando a jornadas de 12 a 16 horas, mientras que las horas de no trabajo se redujeron al descanso imprescindible para reponer fuerzas.

  • Tiempo de trabajo: jornada diaria, jornada semanal, jornada anual, vida laboral.
  • Tiempo de descanso: descanso diario, descanso semanal, vacaciones, jubilación.

A partir de la Revolución francesa, la Iglesia perdió el control exclusivo de los mecanismos del ocio, que pasaron a tener un componente liberal y capitalista: cada persona pudo gestionar su tiempo de manera libre, como quería o podía. El papel jugado por los movimientos sindicales y la conciencia de toda la sociedad provocó la aprobación por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que en su artículo 24 recogió el derecho al disfrute del tiempo libre: "Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas".

Sociedad actual

El último cambio se produjo con la llegada de la sociedad postindustrial (sociedad del conocimiento), que podemos considerar la época del esplendor del ocio. Actualmente, el ocio está tomando un carácter más activo, convirtiéndose en una necesidad más que en una posición. En este contexto, el ocio aparece desvinculado del trabajo y se potencia su disfrute como elemento esencial que contribuye a la mejora de la calidad de vida y la satisfacción personal. En la nueva concepción del ocio confluyen tanto factores propiciadores como la cultura del consumo, que a menudo comporta la estandarización del ocio, la popularización del turismo y la aparición y auge de los medios de comunicación de masas.

Factores propiciadores del ocio

El paso de la sociedad industrial a la postindustrial propició nuevas condiciones para vivir el ocio. Algunos cambios son:

  • Reducción progresiva del horario de trabajo: actualmente 40 horas semanales, con la propuesta de que sean 35.
  • Incentivar la jubilación: las personas que se acogen a la prejubilación disponen de tiempo libre del que antes carecían.

Debido a la crisis de 2008, estas condiciones no se han podido aplicar a toda la población. Muchos trabajan en condiciones precarias y no tienen estas condiciones, y quienes las disfrutan (un número amplio) lo hacen en riesgo de exclusión.

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