Evolución de la Novela Española (1939-1974): Corrientes, Autores y Obras Clave

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La Novela Española de 1939 a 1974. Tendencias, Autores y Obras

A) Los Novelistas del Exilio

La Guerra Civil supuso una ruptura con la literatura inmediatamente anterior. Algunos escritores se vieron obligados a exiliarse, y su producción narrativa fue muy amplia y variada. En ella destacaron el recuerdo trágico de la guerra y algunos temas americanos. Entre los autores españoles en el exilio, se encuentra Ramón J. Sender, con su obra Réquiem por un campesino español, que aborda la Guerra Civil.

B) La Novela de Posguerra (Años 40)

Tras la finalización de la Guerra Civil, se impuso una novela de corte realista que presentaba con crudeza y pesimismo la situación de sus personajes. Se pueden destacar dos corrientes narrativas:

  • La novela tremendista, que surgió tras la publicación de La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela, caracterizada por la presentación sistemática de hechos desagradables o repulsivos y un lenguaje expresivo y desgarrado.
  • La novela existencial, que pretendía transmitir la sensación de desencanto y angustia de la sociedad de la época. En esta corriente destacó Nada, de Carmen Laforet.

C) La Novela Española en los Años 50

En esta década se percibió una mayor flexibilidad de la censura. La tendencia dominante fue la de la novela social, que se solidarizaba con el sufrimiento humano. Estas novelas se caracterizaban por presentar un protagonista colectivo (buscando reflejar la vida de un grupo social) y por un argumento mínimo, centrado en la narración de hechos cotidianos. Se les otorgaba gran importancia a la descripción y al diálogo natural, y poseían una marcada intención crítica, a pesar de las limitaciones impuestas por la censura. Destaca la obra de Camilo José Cela, La colmena (1951), considerada su mejor obra, que se apoya en la imagen de la colmena humana en la que metafóricamente aparece convertida la ciudad de Madrid y sus habitantes durante la posguerra.

En torno a 1954, un conjunto de autores jóvenes comenzó a publicar sus obras, agrupándose en dos tendencias principales: la neorrealista y la del realismo social, las cuales, sin embargo, presentaban rasgos comunes como el protagonista colectivo, el punto de vista objetivo o el tiempo reducido. Se diferenciaban, sobre todo, en que el neorrealismo se centraba en la problemática personal de la soledad y la marginación, con autores como Ana María Matute o Rafael Sánchez Ferlosio, mientras que las novelas del realismo social planteaban la situación de las clases más humildes o criticaban a las clases burguesas por su irresponsabilidad e inutilidad. La novela se concebía como un instrumento de concienciación social. Destacaron autores como Juan Goytisolo o Juan García Hortelano.

D) Renovación y Experimentación: La Novela desde 1962 hasta 1975

En la década de los 60 se produjeron cambios muy importantes en la evolución de la novela española. La mejora de las condiciones económicas y una cierta flexibilidad en la censura de libros favorecieron la publicación de muchas de las grandes novelas extranjeras. Comenzaron a conocerse autores como Marcel Proust o Kafka y, además, tuvo lugar el llamado boom de la novela hispanoamericana (con figuras como Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, entre otros), que trajo aires renovadores.

La publicación de Tiempo de silencio, de Luis Martín Santos, supuso el paso de la novela social a la novela experimental, introduciendo innovaciones como la ruptura de la linealidad temporal (con frecuentes saltos temporales), el uso del monólogo interior, la segunda persona narrativa o la experimentación lingüística, aunque los temas continuaron siendo realistas. Entre los autores destacados se encuentra Miguel Delibes, cuya mejor novela es Cinco horas con Mario (1966). Se trata del largo y patético soliloquio de una mujer (Carmen) que dialoga imaginariamente con su marido muerto (Mario) la noche en que vela su cadáver. El principal procedimiento narrativo es el monólogo interior de Carmen, un monólogo obsesivo, sin orden lineal y lleno de reiteraciones.

Otros autores, como Juan Marsé con Últimas tardes con Teresa, o Gonzalo Torrente Ballester, también incorporaron estas técnicas que alejaron la narrativa española del realismo social.

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