Evolución de la Natalidad, Mortalidad e Industrialización en la España del Siglo XIX
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Evolución demográfica en la España del siglo XIX
Durante el siglo XIX, las tasas de natalidad y mortalidad comenzaron a reducirse, aunque no de modo uniforme. Al margen de la natalidad y la mortalidad, en 1850 se produce la primera emigración importante (unos 100.000 españoles emigran anualmente) hacia América, especialmente desde las regiones costeras: Galicia, Asturias, Canarias…
Esta emigración fue sobre todo joven y masculina, ya que permitía evitar el servicio militar. También se produjo una cierta emigración hacia el norte de África.
Desequilibrios territoriales
- Mayor crecimiento en la costa.
- Estancamiento de la España interior.
- Desde 1860 se emigra del campo a la ciudad (éxodo rural).
Conclusión
El gran aumento de la natalidad y la mortalidad indica que España era un país atrasado.
Evolución de la industria textil catalana, la siderurgia y la minería a lo largo del siglo XIX
A lo largo del siglo XIX se inició un lento despegue de la industrialización en España. Esta estuvo geográficamente muy localizada, con los principales focos en Cataluña y el País Vasco, y otros de menor entidad dispersos por el resto del territorio. Destacaron, en cuanto a su producción, la industria textil y la siderurgia.
Poco después, la generalización del ferrocarril contribuyó a la formación de un mercado único y se consolidó un sistema financiero nacional.
Industria textil catalana
Se inició con las telas indianas, tejido de algodón, el cual fue creado gracias a la introducción, a principios del siglo XIX, de máquinas movidas por máquinas de vapor, sobre todo en Barcelona. La evolución de esta industria estuvo marcada por el contexto histórico.
Los principales problemas de la industria textil catalana fueron las carencias energéticas y la debilidad del mercado español, con una abundante población rural de escasa capacidad adquisitiva.
En el siglo XIX, con la llegada de estos productos desde la India, se perjudicó a los laneros, quienes presionaron al gobierno para prohibir la importación de algodón hilado. Se decidió importar algodón como materia prima y se creó una industria textil propia con gran desarrollo, parecida a la de Reino Unido.
En los años 60 se produjo un estancamiento con la Guerra Civil de EE. UU.
Las ventajas fueron una burguesía emprendedora, la cercanía de Europa y los saltos de agua (Y ojo, obrigat). El sector textil en Gran Bretaña competía la lana frente al algodón, que era barato, higiénico y resistente, por lo que la industria algodonera hizo desaparecer la tradicional lana española.
Siderurgia
Estuvo muy supeditada a la explotación minera de sus materias primas: mineral de hierro y carbón. Conoció una gran expansión a partir de 1871, con la creación de varias empresas en Vizcaya relacionadas con los altos hornos.
El atraso relativo de la siderurgia se explica por la libertad de importación que estableció la Ley de Ferrocarriles de 1855, la reducida demanda interna y la escasez de carbón, por lo que la siderurgia asturiana, encabezada por la necesidad de grandes cantidades de carbón, importaba carbón para la producción siderúrgica.
Las explotaciones siderúrgicas asturianas (al igual que las mineras) eran explotadas con capital extranjero, mientras que las vascas lo eran con capitales vascos.
Minería
España contaba con actividades mineras de gran relevancia y antigüedad. Hasta 1868, la explotación era manual y tradicional. El sector minero se modernizó a partir de la Ley de Minas (1868) y de la Ley de Sociedades Mercantiles (1869).
La primera supuso la desamortización del subsuelo, su liberalización y el fin de la tutela estatal en las actividades mineras.