Evolución de la Narrativa Española del Siglo XX: La Generación del 98
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Tendencias de la narrativa del siglo XX anterior a 1939
1. La narrativa de la Generación del 98: El desastre y el auge de las corrientes irracionalistas europeas
Este periodo se caracteriza por una profunda revitalización de la novela. El año 1902 marca un hito con la publicación de obras fundamentales que rompen con la tradición anterior: Miguel de Unamuno con Amor y pedagogía; Pío Baroja con Camino de perfección; Azorín con La voluntad; y Valle-Inclán con Sonata de otoño. Estas obras manifiestan un claro rechazo del realismo decimonónico y una marcada angustia vital.
Características principales
- Preocupación existencial, social y filosófica: Los autores se centran en los dilemas del ser humano y la situación de España.
- Prioridad del contenido sobre la forma: Existe una mayor preocupación por la situación del país que por el preciosismo formal.
- Estilo sobrio, sencillo y natural: Se busca la claridad, aunque en ocasiones se presenta el característico "desaliño" de Baroja.
- Articulación de la trama: La historia suele centrarse en un único personaje.
- Acción psicológica: La trama gira alrededor de la mentalidad del protagonista y no tanto de los sucesos externos.
Temas fundamentales
La narrativa se centra en la preocupación por España y la historia, buscando las raíces del "alma española" especialmente en los paisajes de Castilla. Se exploran los paisajes y sus gentes, así como temas relacionados con la religión y la filosofía.
Destacan especialmente los libros de viajes, donde se denuncian los aspectos negativos de los pueblos con una clara intención reformista. Se retratan las precarias condiciones del campesinado, el caciquismo, la pobreza, la abulia y la ignorancia (como se observa en La ruta de Don Quijote de Azorín o en Castilla).
Forma y estilo
Se recupera el uso de palabras tradicionales y se emplea la técnica impresionista junto a diálogos densos. A pesar de las características comunes, destaca la marcada individualidad de cada autor:
- Valle-Inclán: Cuida la expresión para conseguir la máxima belleza.
- Azorín: Destaca por su minuciosidad descriptiva.
- Unamuno: Se centra en la reflexión filosófica.
- Baroja: Se caracteriza por la rapidez narrativa.
Ramón María del Valle-Inclán: Del Modernismo al Esperpento
Valle-Inclán evoluciona desde el Modernismo de sus Sonatas (llenas de melancolía y evasión espacio-temporal) hasta el expresionismo decadente de sus esperpentos.
Características del esperpento
- Deformación de las situaciones y de la realidad.
- Distorsión del lenguaje: Uso de registros que van desde lo culto hasta lo vulgar y el argot, siempre con un estilo rico y elaborado.
- Degradación de los personajes: Son animalizados o cosificados, presentados como muñecos grotescos y peleles.
- Dualidad: Presencia constante de aspectos trágicos y paródicos.
- Situaciones absurdas.
Obras destacadas
- Las Sonatas: Relatan las andanzas del Marqués de Bradomín con un lenguaje elegante y cuidado.
- La guerra carlista: Novelas históricas con un lenguaje más sobrio pero con tintes modernistas.
- Tirano Banderas y El ruedo ibérico: Obras donde aplica la técnica del esperpento. Esta última es una parodia de la corte de Isabel II.
Azorín: La sensibilidad y el paso del tiempo
Sus novelas se sitúan a menudo en la frontera entre el ensayo y la autobiografía. Su estilo se define por un lenguaje cuidado y pulcro, con enunciados breves, sencillos y un léxico muy preciso.
Temas y estilo
- Temática: El paisaje, la angustia por el paso del tiempo, el hastío y la melancolía.
- Descripciones: Minuciosas y sugerentes, donde la narrativa se detiene en los detalles.
- Estructura: Existe una levedad en los argumentos, que sirven únicamente como soporte para la digresión del pensamiento.
Obras principales
- La voluntad.
- Antonio Azorín.
- Doña Inés.
- Libros de viajes y paisajes: La ruta de Don Quijote.