Evolución de la Música Española: De la Edad Media al Renacimiento
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Música española en la Edad Media
Música religiosa
La Edad Media es un largo periodo que se extiende desde la caída del Imperio romano de Occidente (año 476) hasta el siglo XV. Las obras musicales más importantes tenían una finalidad litúrgica: durante la misa se entonaban cantos monódicos (a una sola voz) en latín y no se utilizaba ningún instrumento.
El papa Gregorio Magno consiguió unificar en toda la cristiandad este canto litúrgico, conocido como canto gregoriano. Esta unificación afectó a España, aunque también se mantuvo durante varios siglos un tipo de canto monódico propio llamado hispánico, mozárabe o visigodo, del que aún se conserva en Toledo algún vestigio. Posteriormente, surgió el canto polifónico, cuyos primeros compositores trabajaron en la catedral de Notre-Dame en París.
Música profana
Existió una música no religiosa, compuesta por trovadores y juglares con la finalidad de divertir y entretener. Componían canciones monódicas con un texto en lengua romance (provenzal, catalán, gallego...) que interpretaban acompañándose de variados instrumentos. En la Península Ibérica, las composiciones trovadorescas más características fueron las canciones con texto en galaico-portugués que reciben el nombre de cantigas.
Música española en el Renacimiento
Se intensificó la vida musical en la corte y las familias reales disponían de varios conjuntos musicales para sus celebraciones y ritos:
- Las Capillas: compuestas por cantores cuya tarea consistía en interpretar música para actos religiosos.
- Los ministriles: músicos que cumplían diversas funciones. Los altos tocaban instrumentos de viento muy sonoros; los bajos tocaban instrumentos de menor sonoridad con los que ejecutaban la música íntima, etcétera.
La Edad de Oro de la polifonía
La música renacentista estuvo dominada por la polifonía. Los autores españoles cultivaron sobre todo la polifonía religiosa. Sus obras estaban escritas para cuatro o cinco voces, aunque en ocasiones llegaban a las doce. La misa y los motetes fueron las formas preferidas. Las piezas musicales de la misa se corresponden con las principales partes de la misma: Kyrie, Gloria, etcétera.
Entre los compositores más importantes están Cristóbal de Morales, Francisco Guerrero y Tomás Luis de Victoria. Juan del Encina fue el compositor más representativo de la polifonía profana.