La Evolución Literaria de Valle-Inclán: De las Sonatas al Esperpento
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 4,87 KB
Etapa Modernista (hasta 1906)
Sus primeros libros son varias series de relatos y las cuatro Sonatas: Sonata de Otoño, Sonata de Estío, Sonata de Primavera y Sonata de Invierno. Estas son las supuestas memorias del Marqués de Bradomín, un “don Juan feo, católico y sentimental”. Narran cada una un episodio galante situado en una estación del año y la correspondiente época de la vida. Están llenas de todos los tópicos temáticos del Modernismo, desde el misterio al erotismo perverso, narrados en una prosa refinada y exquisita, llena de efectos sensoriales, que supone lo mejor de la prosa modernista en España. De la Sonata de Otoño, el propio autor hizo una adaptación para teatro, titulada El Marqués de Bradomín.
Etapa del Primitivismo
Una segunda época está marcada por las Comedias Bárbaras: Águila de Blasón, Romance de Lobos y Cara de Plata, tres dramas sobre Don Juan Manuel de Montenegro y sus hijos, hidalgos rurales gallegos primitivos y violentos, que representan un mundo heroico en descomposición. El mundo de la Galicia rural, mísera y medieval, se nos transmite en un lenguaje fuerte y bronco, de rasgos arcaicos, aunque no menos musical y brillante que en la etapa anterior. La gran novedad de su concepción escénica, revolucionaria para la época, hizo que durante algún tiempo se las considerara novelas dialogadas. Después se reconocieron sus valores teatrales y su extraordinaria fuerza trágica, comparable en ocasiones a las obras de Shakespeare.
En los mismos años escribió la trilogía de novelas La Guerra Carlista (Los Cruzados de la Causa, El Resplandor de la Hoguera y Gerifaltes de Antaño), en las que el heroísmo romántico de las partidas carlistas contrasta con la brutalidad de la guerra. También el lenguaje mezcla restos de elementos modernistas con un tono desgarrado y duro. La técnica de estas novelas las aleja de la novela realista del mismo modo que lo habían hecho otros contemporáneos como Baroja o Unamuno:
- Fragmentarismo
- Estructura episódica
- Narración no siempre lineal
- Atención al lenguaje
Etapa del Distanciamiento Artificioso
Durante la segunda década del siglo, el autor escribe obras teatrales en verso, inspiradas en motivos de la tradición clásica, pero vistos cada vez con mayor distanciamiento, acentuando la propensión a la caricatura y a lo grotesco.
Etapa de los Esperpentos
A partir de 1920 comienza la etapa de los esperpentos, cuyo primer título, a la vez que manifiesto estético, es Luces de Bohemia, aunque ya en otras obras del mismo año, como Divinas Palabras, aparecen muchos rasgos que lo preludian. El esperpento es una estética basada en lo grotesco, una deformación de la realidad que constituye una respuesta a una realidad degradada. Según el autor, “España es una deformación grotesca de la civilización europea”, por eso “el sentido trágico de la vida española solo puede darse con una estética sistemáticamente deformada”.
El esperpento supone contemplar el mundo “desde arriba”, de modo que los hombres parezcan monigotes y los dioses se conviertan en personajes de sainete. Los héroes clásicos quedan transformados en personajes ridículos (Homero, en Max Estrella; Don Juan, en Juanito Ventolera; Otelo, en Don Friolera). La distorsión de la realidad afecta a personajes, ambientes y anécdota, y también al lenguaje, de una sorprendente riqueza y variedad de registros, siempre con intención crítica y paródica. El lenguaje literario, el administrativo o el desgarro popular y vulgar son utilizados con una maestría y expresividad difíciles de igualar.
Teatro Esperpéntico
Aparte de los señalados, podemos citar los esperpentos de la trilogía Martes de Carnaval (Los Cuernos de Don Friolera, Las Galas del Difunto y La Hija del Capitán).
Novela Esperpéntica
También aplicó las mismas técnicas a la novela, con Tirano Banderas, que comienza la serie de novelas sobre el tema de las dictaduras hispanoamericanas, y la trilogía El Ruedo Ibérico, tres novelas (La Corte de los Milagros, Viva Mi Dueño y Baza de Espadas) sobre la España de Isabel II. En todas ellas la aguda sátira social y política se transmite mediante una técnica muy innovadora: narración fragmentaria de sucesos, suma de anécdotas que da a veces la impresión de un rompecabezas. El lenguaje sigue la misma tendencia deformante que la de los esperpentos teatrales.