Evolución del Liberalismo y la Construcción del Estado en la España del Siglo XIX
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La Constitución de 1812 frente al Estatuto de Bayona
La principal diferencia entre la Constitución de 1812 y el Estatuto de Bayona radica en su origen: la primera es una carta magna aprobada por las Cortes, mientras que el segundo es una carta otorgada por el rey José I Bonaparte. Asimismo, las Cortes eran unicamerales en la Constitución y bicamerales en el Estatuto. Por otro lado, entre sus similitudes destaca que ambos textos aceptaban la confesionalidad católica del Estado y el sufragio indirecto.
Liberalismo y Absolutismo: El choque de dos mundos
Las principales diferencias entre el absolutismo y el liberalismo son:
- Absolutismo: Los tres poderes recaen exclusivamente en el rey y se obtienen por herencia.
- Liberalismo: Los poderes se encuentran divididos y emanan de la soberanía nacional.
El régimen liberal se estableció en España tras tres intentos:
- Guerra de la Independencia (1808-1814): Se aprobó la Constitución de 1812 y las reformas liberales en las Cortes de Cádiz; sin embargo, con el Manifiesto de los Persas, regresó el absolutismo con Fernando VII.
- Trienio Liberal (1820-1823): Liderado por Riego, fue interrumpido por la Década Ominosa (1823-1833), periodo en el que retornó el absolutismo.
- Reinado de Isabel II: Tras la muerte de Fernando VII y el conflicto de las guerras carlistas, la victoria de los isabelinos liberales consolidó el nuevo sistema.
Moderados y Progresistas: La construcción del Estado liberal
El reinado de Isabel II (1833-1868) fue el periodo en el que se construyó un Estado liberal, poniendo fin al absolutismo. Fue una etapa marcada por la inestabilidad y el enfrentamiento ideológico entre tradicionalistas y liberales.
Aunque ambos partidos compartían bases comunes, como la aceptación de la Constitución, las Cortes y las libertades individuales, presentaban diferencias clave:
- Moderados: Asimilaban elementos del tradicionalismo y el liberalismo, apostando por un Estado centralizado.
- Progresistas: Defendían la soberanía nacional depositada en las Cortes, eran reformistas y partidarios del librecambismo y un sufragio censitario más amplio.