Evolución de las Lenguas Romances y la Épica Medieval

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Español

Escrito el en español con un tamaño de 2,62 KB

Lenguas Romances

Las lenguas romances son el resultado de la combinación entre el latín y las lenguas vernáculas. Estas lenguas provienen de los reinos que se formaron tras las guerras germánicas y la caída del Imperio Romano de Occidente. Con la invasión de los bárbaros, las lenguas propias de cada reino comenzaron a relacionarse debido a la convivencia entre romanos y otros pueblos. Durante la Plena Edad Media, se produjo la recopilación de obras orales en lenguas romances, trasladando al formato escrito textos que anteriormente se redactaban en latín. De este proceso surgieron el castellano, el francés, el portugués, el catalán y otras lenguas actuales.

Diferencias entre la Épica Griega y la Épica Medieval

Épica Griega (Siglo VIII a. C.)

  • Relatos fantásticos.
  • El aedo podía expresar su opinión o agregar otra voz.
  • Héroe fantástico.
  • Uso de atemporalidad y flashback.

Épica Medieval (476 - 1453 d. C.)

  • Relatos realistas.
  • El relator no expresa su opinión; no hay voces secundarias.
  • Héroe con grandes capacidades, pero no sobrenaturales.
  • Temporalidad y linealidad.

Similitudes

  • Origen oral y uso de epítetos.
  • Narrados en versos o cantos.
  • Héroes con valores morales ejemplares que destacan la dignidad humana.
  • Basadas en épocas heroicas y remotas.
  • Ejemplos de las virtudes humanas.

El concepto de Honor y Honra

El honor se diferencia de la honra en que el primero es el prestigio que adquiere una persona por su comportamiento social; en cambio, la honra es la valoración de la propia dignidad, el valor que nos otorgamos a nosotros mismos.

Cantar del Destierro

En el Cantar del Destierro, el Cid cobra impuestos fuera de Vivar y gana prestigio. Los nobles informan al rey que el Cid es inocente y que sería un buen vasallo si el soberano fuera justo. A pesar de ello, el Cid es desterrado por el rey.

Al llegar a Burgos, nadie lo hospeda debido a una carta que amenaza a quien le brinde ayuda. Ruy Díaz se dirige a Santa María acompañado de sus fieles vasallos para acampar. Aunque nadie le vende comida, el Cid mantiene su respeto y fidelidad a su fe religiosa. Finalmente, el Cid gana batallas, recupera su honor y envía regalos al rey como muestra de lealtad.

Entradas relacionadas: