Evolución del Latín: Origen y Formación de las Lenguas Romances

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Evolución del latín: formación del léxico romance

La formación del léxico de origen latino en las lenguas romances se distingue a través de tres procedimientos principales:

  • Evolución directa del latín: palabras patrimoniales, cultismos, semicultismos y dobletes.
  • Procedimientos morfológicos: derivación y composición mediante el uso de sufijos, prefijos y lexemas.
  • Adopción literal: uso de latinismos.

Clasificación de las palabras según su origen

  • Palabras patrimoniales: Derivan directamente del latín y han experimentado todos los cambios fonéticos propios de cada lengua romance; por eso, su forma está muy cambiada respecto del original latino.
  • Cultismos: Son las palabras que se toman o se forman directamente del latín culto, por lo que están muy poco evolucionadas y mantienen una gran semejanza con la palabra latina original.
  • Dobletes: Son dos palabras distintas, una palabra patrimonial y un cultismo, que han derivado de un mismo término latino.

Mecanismos de formación de palabras

  • Derivación: Es el procedimiento más frecuente de formación de palabras; consiste en añadir a una palabra un prefijo o un sufijo.
  • Composición: Consiste en unir dos o más palabras para formar una nueva. En las palabras compuestas se unen los significados de sus componentes.

Latinismos

En la lengua española se utilizan palabras o expresiones enteramente latinas. Los latinismos suelen emplearse para dotar al discurso de cierta elegancia o bien como términos y expresiones técnicas de lenguajes especializados. Su uso excesivo o erróneo produce la impresión de pedantería o ignorancia, por lo que es conveniente conocer bien su significado y el contexto adecuado para utilizarlos correctamente.

El origen indoeuropeo

El latín deriva del indoeuropeo, al igual que la mayoría de las lenguas habladas en Europa. El pueblo indoeuropeo, que vivía en Asia Central en el cuarto milenio a. C., se fragmentó en torno al 2000 a. C. en pueblos diferentes que comenzaron a moverse por distintos puntos de Europa y Asia. El indoeuropeo se escindió en dos ramas: una oriental y otra occidental. Aunque no hay ningún documento escrito en indoeuropeo, se ha podido reconstruir parcialmente por comparación entre las lenguas derivadas de él.

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