Evolución del Latín al Castellano y Crónica de la Hispania Romana
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Reglas de Evolución del Latín al Castellano
La transición del latín vulgar al castellano siguió una serie de pautas fonéticas y morfológicas fundamentales:
- La e breve tónica pasa a ie.
- La e final desaparece en ciertos contextos.
- El grupo li + vocal evoluciona a j.
- Las vocales pretónicas (anteriores al acento) desaparecen.
- El grupo consonántico -ns se simplifica.
- La vocal postónica interna desaparece.
- La y griega pasa a i.
- Los grupos cl, gl y tl evolucionan a j.
- El grupo ch pasa a c o a q.
- La s inicial (seguida de consonante) desarrolla una e- protética (pasa a es-).
- Las consonantes dobles se simplifican (a excepción de ll y nn).
- La i breve tónica evoluciona a e.
- El grupo ph pasa a f.
- La f inicial latina pasa a h aspirada y luego muda.
- Los grupos mn, r o l pueden evolucionar a mbr o mbl por epéntesis.
- Los grupos nn, mn, gn, ni y ne evolucionan al fonema palatal ñ.
- La i inicial ante vocal pasa a j o y.
- La u breve evoluciona a o.
- Las consonantes finales desaparecen, excepto n y l.
- El grupo qu evoluciona a qu, c, cu, g o gu.
- Las consonantes b y p en ciertos grupos pueden pasar a u.
- Los grupos li, te, ce, ci evolucionan hacia los sonidos z o c.
La Antigua Península Ibérica: De Hesperia a Hispania
A la antigua Península Ibérica se le llamaba originalmente Hesperia, lugar donde la mitología situaba el Jardín de las Hespérides. Los griegos colonizaron sus costas y denominaron a las tribus locales como íberos. Sin embargo, el nombre definitivo lo establecerían los romanos: Hispania, término derivado de la colonización fenicia.
Conflictos entre Romanos y Cartagineses
Hacia el año 226 a. C., ambas potencias firmaron el Tratado del Ebro, el cual limitaba la expansión de Cartago hacia el norte del río. No obstante, Aníbal conquistó la ciudad de Sagunto, lo que provocó la ruptura del tratado y el inicio de lo que los romanos denominaron la Segunda Guerra Púnica (218-201 a. C.).
División Administrativa de la Península Ibérica
Bajo el dominio romano, se dividió la península en tres provincias principales hacia el año 14 a. C.: Tarraconensis, Baetica y Lusitania. Posteriormente, el norte de la Tarraconensis pasó a denominarse Gallaecia (año 212) y, en el siglo III, el emperador Diocleciano segregó la Tarraconense para crear la provincia Carthaginensis.
Resistencia y Organización Previa
La resistencia contra Roma fue feroz, destacando la figura de Viriato; la lucha persistiría hasta el año 133 a. C. con la caída de Numancia. Antes de la división imperial, el territorio se organizaba simplemente en Hispania Citerior e Hispania Ulterior.
La Vía de la Plata: Eje de Comunicación
Construida entre los siglos I y II d. C., esta calzada conectaba las ciudades de Emerita y Asturica Augusta. Su función principal era el transporte de productos mineros. Curiosamente, su nombre actual no proviene del metal, sino de la evolución de una palabra árabe que significa "enlosar".
Ciudades de la Vía
Desde Emerita, la ruta pasaba por enclaves estratégicos como:
- Salmantica
- Norba Caesarina
- Brigaecium
- Ocellum Durii
- Finalizando en Asturica
Emerita Augusta: Esplendor Romano
Fundada en el año 25 a. C. a orillas del río Guadiana, Emerita Augusta se convirtió en un referente urbano. Contó con infraestructuras monumentales:
- Un teatro con capacidad para 6.000 personas.
- Un anfiteatro para 15.000 espectadores y 126 metros de longitud.
- Foros de carácter provincial y municipal.
- Un avanzado desarrollo de ingeniería con pantanos y acueductos.