Evolución Geológica de la Península Ibérica: Eras y Formaciones
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Evolución Geológica de la Península Ibérica
Eras Geológicas Principales
- Era Primaria
- Era Secundaria
- Era Cenozoica
- Periodo Cuaternario
Era Primaria: El Origen del Zócalo
Las primeras tierras emergidas peninsulares formaban el antiquísimo macizo granítico gallego. En el transcurso de millones de años, en este mar se depositaron arcillas y areniscas que formaron poderosos estratos. Durante la era primaria, los estratos sufrieron grandes presiones y elevadísimas temperaturas ocasionadas por el movimiento herciniano, plegándose lentamente mientras los materiales se convertían en rocas metamórficas. Los relieves fueron erosionados intensamente hasta quedar arrasados, formando zócalos.
Era Secundaria: Sedimentación y Rocas Calizas
Los materiales que formaban los relieves hercinianos durante la era primaria fueron erosionados y transportados por el agua y el viento. Estos estratos estaban formados por materiales gruesos y finos. Los depósitos marinos, sometidos a grandes presiones y temperaturas, formaron las rocas calizas.
Era Cenozoica: Movimientos Orogénicos
Las múltiples colisiones y roturas crearon movimientos orogénicos que, a lo largo de millones de años, cambiaron el relieve: parte de los relieves antiguos hercinianos se rejuvenecieron formando mesetas elevadas, cordilleras y depresiones. En las zonas de fractura se fueron elevando bloques del antiguo zócalo, formando fallas en escalera, profundas depresiones y horsts. Las grandes presiones plegaron los materiales sedimentarios depositados en los rebordes de los zócalos hercinianos. La colisión de las placas también plegó importantes depósitos de materiales acumulados en largas y profundas fosas oceánicas; así se formaron los relieves exteriores a la Meseta.
Periodo Cuaternario: Erosión y Sedimentación
Comenzó hace aproximadamente 1.8 millones de años y se caracteriza por:
- La erosión de los relieves alpinos: Debida a la acción de los ríos y de los glaciares. Entre el Pirineo y el Sistema Ibérico se formó la depresión del Ebro, y entre Sierra Morena y las Cordilleras Béticas, la depresión del Guadalquivir.
- La sedimentación y la colmatación: La erosión de los relieves alpinos aportó los materiales que fueron rellenando las depresiones más modestas situadas entre las montañas. Estos aportes formaron llanuras litorales en lugares de aguas poco profundas, con la ayuda de arenas arrastradas por las corrientes marinas.