Evolución y Géneros de la Prosa Medieval Castellana
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La Prosa Medieval
Hasta el s. XIII no hubo en castellano prosa literaria. Los textos en prosa aparecen después que los textos en verso. Se debe a que la poesía se transmite oralmente mientras que la prosa exigía saber leer. Este proceso encontró su mayor impulsor en Alfonso X, quien realizó una importante labor cultural que le valió el sobrenombre de "el Sabio". Su gran aportación fue hacer del castellano una lengua de cultura capaz de transmitir información sobre materias hasta entonces reservadas al latín y el árabe. Provocó el enriquecimiento léxico y sintáctico. Las obras alfonsíes son en gran medida traducciones del latín y el árabe hechas por un grupo de sabios expertos en diferentes disciplinas. Empleó el castellano como lengua oficial en la redacción de los documentos reales y de las leyes. Jurídica: Las Siete Partidas, que influyó hasta el s. XIX.
Obra de Alfonso X
Abarca obras históricas, jurídicas, científicas y de entretenimiento. Las más importantes: Crónica General y la Grande e General Estoria.
La Prosa de Ficción
Origen en el s. XIII, cuando se escriben los primeros cuentos en castellano, que son traducciones o adaptaciones de diversas colecciones de cuentos y fábulas de procedencia oriental. Esos cuentos servían para ilustrar o ejemplificar una regla, un comportamiento, un rasgo del carácter... por eso se denominan enxiemplos.
La Prosa del s. XV
Alcanzó un desarrollo notable. Se escriben biografías, crónicas históricas, libros de viajes. Prosa didáctica: la mayor parte de estas obras se caracteriza por una sintaxis recargada y un léxico plagado de latinismos y alusiones culturales. Los refranes, las expresiones pintorescas y la imitación del habla cotidiana están presentes, como en El Corbacho o Reprobación del amor mundano de Alfonso Martínez de Toledo (sátira que trata del amor desde una perspectiva cristiana). Lo más destacable en la prosa de este siglo es el triunfo de una literatura de ficción que se encauza a través de dos géneros: la novela sentimental y la novela de caballerías, algo nuevo que rompe con el principio moralizador medieval.
Las Novelas Sentimentales
Se centran en el análisis pormenorizado del sentimiento amoroso que se manifiesta mediante el intercambio de cartas. El amor, descrito a través de un lenguaje alegórico y abstracto, suele acabar de forma desdichada. Ejemplo: Cárcel de amor de Diego de San Pedro.
Las Novelas de Caballerías
Los temas caballerescos propios de cantares de gesta resurgen en el s. XV, tuvieron gran aceptación. Aventuras guerreras y amorosas de un caballero andante. El protagonista es siempre un ser excepcional que recorre bosques y castillos en busca de aventuras extraordinarias. El heroísmo y el amor a una dama le hacen triunfar sobre toda clase de obstáculos. Destacadas: El Amadís de Gaula y el Tirant lo Blanc, del valenciano Joanot Martorell. Esta última novela, que aúna con gran agilidad las aventuras emocionantes y los episodios cómicos, constituye una de las obras cumbres de la literatura medieval peninsular.