Evolución económica y política de España: Del franquismo a la democracia
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Autarquía (1939-1951)
¿Qué es?
En los primeros años, el régimen apostó por la autarquía, es decir, la autosuficiencia económica. Esto se debió tanto a razones ideológicas como al aislamiento internacional. El Estado controló la economía, fijando precios y salarios y suprimiendo la libre competencia.
Los años 40 fueron conocidos como los "años del hambre", con racionamiento de alimentos y escasez de productos.
Muchos agricultores recurrieron al estraperlo (mercado negro), lo que aumentó las desigualdades sociales. Se impulsó la industria militar y se creó el INI (Instituto Nacional de Industria), que fundó empresas públicas como RENFE o SEAT. España quedó al margen del Plan Marshall por su régimen político.
Desarrollismo y crisis del 73 (1959-1975)
Aunque al principio hubo paro y dificultades, a medio plazo se produjo un fuerte crecimiento económico, conocido como el "milagro español". Creció la industria, se modernizó la agricultura debido al éxodo rural y el turismo se convirtió en un sector clave. Este desarrollo fue impulsado por los Planes de Desarrollo y por la buena coyuntura económica europea.
Sin embargo, la crisis de 1973 mostró la gran dependencia de España del capital extranjero y frenó bruscamente el crecimiento.
La crisis de 1973
La crisis del petróleo de 1973 provocó inflación, aumento del paro y desaceleración económica, coincidiendo con la crisis política final del franquismo.
Transformaciones sociales en la última etapa del franquismo
El crecimiento económico produjo profundos cambios sociales:
- Éxodo rural y crecimiento desordenado de las ciudades.
- Emigración exterior hacia Europa.
- Baby boom, que obligó a ampliar sanidad y educación (Ley General de Educación de 1970).
- Expansión del consumo y surgimiento de una sociedad de masas.
- Incorporación progresiva de la mujer al trabajo.
- Crecimiento de las clases medias y cambio de mentalidades, especialmente entre los jóvenes.
La Transición española
La Transición fue un proceso complejo, marcado por dos momentos clave: la legalización del Partido Comunista y el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Ambos fueron superados y el proceso quedó definitivamente consolidado con la victoria socialista en 1982.
El gobierno de Adolfo Suárez
Tras la dimisión de Arias Navarro, Adolfo Suárez fue nombrado presidente del Gobierno. Aunque procedía del franquismo, supo ganarse la confianza de las Cortes y de la oposición. Su estrategia consistió en llevar a cabo el cambio político desde la legalidad vigente, evitando una ruptura brusca y el riesgo de intervención militar.
El paso decisivo fue la aprobación de la Ley para la Reforma Política (noviembre de 1976), ratificada posteriormente por referéndum. Esta ley establecía el sufragio universal y la creación de unas Cortes bicamerales, abriendo el camino a la democracia.
Uno de los momentos más delicados fue la legalización del PCE en abril de 1977, decisión fundamental para garantizar la normalidad democrática. A pesar del aumento del terrorismo (ETA, GRAPO y grupos de extrema derecha), el proceso continuó adelante.
En junio de 1977 se celebraron las primeras elecciones democráticas, con la participación de las principales fuerzas políticas:
- UCD, liderada por Suárez.
- PSOE, encabezado por Felipe González.
- PCE, dirigido por Santiago Carrillo.
- Alianza Popular (AP), liderada por Manuel Fraga.
Las elecciones fueron ganadas por UCD, iniciándose la redacción de la Constitución.
Los Pactos de la Moncloa
La transición política coincidió con una grave crisis económica internacional provocada por el encarecimiento del petróleo. En España, esta crisis se tradujo en inflación, aumento del paro y crisis industrial.
Para hacer frente a esta situación, en octubre de 1977 se firmaron los Pactos de la Moncloa entre el Gobierno, los partidos políticos y los sindicatos. Sus objetivos principales fueron controlar la inflación, reducir el déficit público y sentar las bases de una reforma fiscal y del sistema de Seguridad Social, iniciando la construcción del Estado del bienestar.