Evolución del Control Laboral: De la Autonomía Artesanal a la Gestión Emocional

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Estrategias de Gestión de Recursos Humanos: Control vs. Autonomía

Friedman explica que la gestión de Recursos Humanos no siempre tiene que basarse en imponer castigos. Divide las estrategias de las empresas en dos caminos:

  • Control directo: Es el estilo clásico y duro. Se basa en una vigilancia constante, normas estrictas y amenazas para que el trabajador no se distraiga.
  • Autonomía responsable: Este enfoque es el que usan las empresas modernas de éxito. En lugar de vigilarte como a un niño, la empresa te da estatus, libertad y responsabilidades. El truco está en que, al darte esa confianza, tú mismo te exiges el máximo. La empresa logra alinear tus valores personales con sus objetivos económicos e ideológicos. Ya no trabajas bien por miedo al jefe, sino porque te sientes parte del proyecto.

La Evolución del Control según Richard Edwards

Richard Edwards define la oficina o la fábrica como un campo de batalla donde los jefes utilizan la dirección, la evaluación y la disciplina para mantener el orden. A lo largo de la historia, las empresas han evolucionado su forma de controlar:

  • Control simple: El jefe o el capataz manda de forma directa, mandona y muchas veces arbitraria.
  • Control técnico: El ritmo ya no lo pone el jefe, lo impone la tecnología. Eres un esclavo del ritmo de la máquina o de la cadena de montaje.
  • Control estructural burocrático: Es el modelo actual. El control está camuflado en las propias normas, contratos y la estructura de la empresa.

El control moderno y la gestión emocional

Edwards avisa de algo muy importante sobre este último nivel burocrático: las empresas ya no se conforman con comprar tu tiempo físico y tus músculos durante ocho horas. Ahora van a por tu mente y tu corazón: te exigen tus emociones y tus afectos.

Bajo este modelo, para que te consideren un "buen trabajador" ya no basta con cumplir el horario; tienes que demostrar una orientación perfecta a las reglas, ser muy responsable y, sobre todo, tener un compromiso activo lleno de lealtad, entusiasmo y capacidad para motivarte a ti mismo (autodirección). Tienes que "ponerte la camiseta de la empresa" de verdad.

Del Artesano a la Producción en Masa: Un Cambio de Paradigma

El paso de los antiguos talleres de artesanos a las grandes fábricas de producción en masa (el taylorismo y fordismo) se analiza a través de tres ejes:

1. Autonomía

  • Antes (Artesanos): La autonomía era total. El artesano decidía absolutamente todo: a qué hora empezaba, cómo hacía el producto, qué herramientas usaba y cómo gestionaba su negocio. Tenía el poder absoluto sobre su día a día.
  • Después (Fábricas): La autonomía desaparece. Desde Taylor, unos señores con cronómetro estudian cada movimiento del trabajador para decirle exactamente qué hacer y cuánto tiempo debe tardar. El empleado se convierte en un robot humano que solo obedece órdenes fijas, sin margen para la iniciativa.

2. Cualificación

  • Antes (Artesanos): El nivel era altísimo. El artesano sabía hacer un producto de principio a fin. Tenía tantas habilidades que se sentía orgulloso de su obra; había una conexión real entre el fabricante y lo que creaba.
  • Después (Fábricas): Ocurre el robo del saber. Como las tareas en la cadena de montaje se dividen en movimientos ridículamente simples, la empresa busca a trabajadores que no necesiten estudios ni cualificación. El conocimiento ya no lo tiene el obrero; ahora está en las máquinas especializadas y en la cabeza de los ingenieros y jefes.

3. Control sobre el Proceso

  • Antes (Artesanos): El control era completo porque no había división del trabajo. El artesano hablaba con el cliente, le asesoraba, compraba los materiales, fabricaba la pieza y la vendía. Conocía todo el camino del producto.
  • Después (Fábricas): El control para el operario pasa a ser cero. Al trabajador se le esconde el proceso completo; él solo ve la minúscula tarea que le toca. Todo lo demás (los ritmos de trabajo, cuándo descansas y el horario de salida) lo controla de forma rígida la oficina, los capataces y las normas de la empresa.

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