Evolución del concepto del ser humano: de la Antigüedad a la Teoría de Darwin
Introducción a la antropología filosófica
Sintetiza cómo se ha desarrollado históricamente la pregunta por el ser humano. Concluye tu síntesis señalando cuáles han sido sus puntos de interés a lo largo de las distintas épocas.
Las primeras representaciones antropomórficas surgen del arte rupestre, e indican una cierta conciencia de la condición de la vida humana. En las pinturas se refleja a los hombres como seres-cazadores y a las mujeres como seres-reproductores; además, en los mitos encontramos diferentes formas de entender al hombre y a la mujer.
En el siglo VI a.C. podemos encontrar señales de esa preocupación antropológica, desde un punto de vista teórico y también práctico. Desde el punto de vista teórico, cabe señalar la extraordinaria intuición acerca de la evolución de las especies por Anaximandro. Desde el enfoque práctico, los versos áureos de Pitágoras y algunos de los aforismos de Heráclito.
Habitualmente, esta reflexión teórica se sitúa en el s. V a.C. y se denomina "periodo antropológico", marcándose en función de dos consideraciones:
- El intento de Sócrates por definir de modo objetivo lo humano y algunas de sus preocupaciones éticas, como lo bueno o lo justo.
- La posición subjetivista de los sofistas, en especial de Protágoras.
Tanto Sócrates como los sofistas reconocen la relevancia de definir al ser humano. La prioridad de la naturaleza sobre los asuntos humanos o viceversa dio lugar a una serie de discusiones:
- Naturaleza: algunos autores sostienen que la reflexión filosófica griega arrancó de la preocupación sobre la naturaleza.
- Asuntos humanos: otros autores recuerdan que en la poesía de Arquíloco aparecen referencias al estudio del ser humano. Los filósofos presocráticos se preocupan por definir las claves del ser y del obrar humano.
El interés por la naturaleza humana
El interés humano por definir la naturaleza humana procede de una motivación profundamente personal: el deseo de autoconocerse. Esta raíz de interés personal ha permanecido a lo largo de la historia.
Desarrollo: tradiciones de pensamiento
- Tradición oriental: a partir de la influencia oriental en Pitágoras y de este en Platón se instala una concepción dualista. Según esta concepción, el hombre sería un ser trascendental que se caracteriza por contar con un elemento sobrenatural (el alma inmortal) que lo distingue del resto de la naturaleza.
- Tradición griega: los griegos apuntaron la idea de un ser humano que se diferencia de los animales por su condición racional. Al mismo tiempo, destaca su carácter social a través del lenguaje. Emerge, así, una perspectiva que intenta estudiar al ser humano desde la investigación científica.
- Tradición judeo-cristiana: el ser humano es una criatura de Dios. Se insiste en el carácter dualista del ser humano, pero destaca el aspecto individual de su trascendencia. El ser humano está subordinado a la divinidad.
- Tradición humanista: recoge elementos de otras tradiciones y se intenta ofrecer una respuesta más amplia que la estricta explicación científica para explicar el misterio del ser humano. Se reconoce la dignidad universal y natural del hombre.
- Tradición positivista: a partir de las críticas a las perspectivas tradicionales y de los avances científicos de los siglos XVIII y XIX, se introduce un nuevo enfoque para analizar la realidad humana. El ser humano es una parte más del conjunto de la naturaleza que debe explicarse científicamente.
El ser humano como problema: visión histórica
Desde el punto de vista del significado histórico, la presentación del ser humano como "ser intermedio", como "centro" y como "problema" puede explicarse así:
Ser intermedio (s. IV a.C. hasta XIII d.C.): se incluye en la filosofía griega y en la medieval, que pueden presentarse muy dispares. Sus características son el soplo divino del alma y la pesada carga del cuerpo material. Se considera que el cuerpo tiene que estar subordinado al alma, se reconoce que el alma se incorpora e inmortal y que es un principio radical opuesto al cuerpo.
Centro: se instala una perspectiva antropocéntrica respecto al análisis de la realidad. Sus características son el ser humano como totalidad, la historicidad del ser humano, la capacidad de transformación y el hombre como ser natural.
Problema (edad contemporánea): necesidad de responder a la pregunta por el ser humano como asunto absolutamente principal. El problema del ser humano se vuelve cada vez más complejo y difícil de resolver. Podemos apreciar cuatro perspectivas: biológica, social, psicológica y humanista.
Platón y Aristóteles sobre el ser humano
¿Cuáles son las diferencias y las semejanzas entre Platón y Aristóteles acerca del hombre?
Para Platón, el ser humano se sitúa entre lo divino y lo animal. Es un ser intermedio compuesto por dos realidades: el soplo divino del alma y la pesada carga del cuerpo material. Considera que el cuerpo está o debe estar subordinado al alma. El alma se incorpora e inmortal, y es un principio radicalmente opuesto al cuerpo.
Por el contrario, Aristóteles parte de una perspectiva naturalista y no piensa en el sistema dualista, sino que el cuerpo y el alma no son entidades separables. El alma es la forma del cuerpo, un principio de vida.
A pesar de estas diferencias, ambos poseen una idéntica consideración sobre la debida supremacía de la razón frente a las pasiones.
El helenismo: epicureísmo y estoicismo
En qué se caracteriza el helenismo sobre el ser humano frente a la filosofía griega anterior, y diferencias y puntos en común entre el epicureísmo y el estoicismo.
En el helenismo surge el atomismo, un sistema filosófico surgido en Grecia que sostiene que el universo está formado por partículas pequeñas e indivisibles llamadas átomos. En esta época, el ser humano deja de preguntarse qué es y se preocupa por cómo debe vivir.
Epicureísmo: búsqueda de la felicidad a través del placer. Sigue cuatro preceptos: no temer a los dioses, no temer a la muerte, recordar la brevedad del dolor y del placer, y considerar que el bienestar es fácilmente alcanzable, pudiendo lograrse a través de la mente.
Estoicismo: interpreta al ser humano desde el concepto de naturaleza. La naturaleza humana es la razón, y a ella debe obedecer el hombre, pues debe despojarse de lo convencional y de lo que nos ata a un lugar y/o tiempo determinado.
Puntos en común: defienden la corporeidad del alma, el valor intrínseco del individuo y la búsqueda de la paz interior (ataraxia).
El cristianismo y la pregunta por el ser humano
Elementos nuevos que introduce el cristianismo en la pregunta por el ser humano frente al pensamiento griego.
Introduce la creencia en un Dios personal, salvador y resucitado. Se rompe así el enfoque naturalista del pensamiento griego y se erige un sistema de pensamiento absolutamente teocéntrico. El ser humano es considerado como un ser creado por Dios y subordinado a Él. Junto a esta idea, se introducen conceptos ajenos al ámbito intelectual griego como el pecado y la culpa, la gracia y la salvación, con la única finalidad de destacar la fe sobre la razón filosófica. Las acciones de cada individuo pasan a ser responsabilidad de cada uno.
Renacimiento, libertad y dignidad
¿En qué momento histórico y por qué razones cobran importancia los conceptos de "libertad individual" y "dignidad"?
En el Renacimiento se exalta al ser humano, equiparándolo con Dios, resaltando la libertad individual y la dignidad, que en la Edad Media no existían como tales, ya que se creía que estaban bajo el mandato de Dios.
Descartes y Hume
¿En qué se diferencian Descartes y Hume sobre la naturaleza humana y la realidad físico-natural?
Descartes determina un método para establecer la validez de nuestras ideas, creencias y opiniones, basado en la introspección intelectual. Defiende la sustancia pensante y la sustancia material, además de desarrollar la hipótesis de que en la glándula pineal se realizaba su conexión entre alma y cuerpo.
Hume utiliza la visión antropocéntrica, además de usar un método introspectivo como Descartes, y del método experimental de razonamiento a los asuntos morales.
Kant y la concepción del ser humano
Explica la concepción de Kant sobre el ser humano.
El análisis kantiano tiene un carácter racional, y este carácter muestra un alma intrínsecamente natural. Después de haber reconocido que es imposible demostrar las ideas de Dios, mundo y alma a partir de la razón en su uso puro, Kant sitúa la justificación de esos conceptos en el ámbito de la ética. Considera que el carácter racional de la propia condición humana nos obliga a actuar por impulsos y por el deber moral, es decir, reconocer la dignidad de todos los seres humanos.
Las propuestas antropológicas contemporáneas: Darwin
De las distintas propuestas antropológicas contemporáneas, explica y comenta la que te resulte más sugerente.
Propuesta antropológica de Darwin
En 1858, tras un viaje por Sudamérica, Darwin junto a Wallace formuló su teoría de la evolución. Según esta teoría, toda especie animal existente ha evolucionado innumerables veces desde un antepasado común. Esta teoría sacudió los cimientos de la teoría religiosa de "la gran creación", además de emparentarnos con los primates.
Esta propuesta ha sido cuestionada por defensores de la ideología religiosa, señalando fallos y lagunas en la explicación de la aparición de nuevos individuos, aunque sus detractores la atacan por su supuesto carácter opuesto a la ética. Sin embargo, estos ataques carecen de valía alguna, ya que la teoría fue mejorada y complementada por dos descubrimientos posteriores:
- La evolución genética, que explicaba los cambios aleatorios en individuos y la formación de nuevas especies.
- La indicación de Wallace, según la cual los cambios culturales ejercen una mayor influencia que los cambios físicos durante el proceso de selección natural.
Sintetizando esta teoría, podemos afirmar que se sustenta sobre los siguientes pilares:
- Todos los seres vivos tienen un origen común.
- Las especies evolucionan constantemente.
- El gradualismo, o proceso de cambio progresivo, sin saltos discontinuos, de una especie a otra.
- La selección natural, gran descubrimiento de Darwin, que opera en dos fases: la primera es el nacimiento de individuos con diferentes características, las cuales proporcionan una gran variedad genética; y la segunda es la supervivencia de los mejor adaptados, que se reproducirán transmitiendo sus genes a la siguiente generación, eliminando así a los individuos "débiles".
español con un tamaño de 11,94 KB