Historia de China en el siglo XX: de la República liberal al triunfo comunista

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Resumen

El documento repasa la historia china del período de entreguerras, desde la Revolución de 1911 y la I República liberal hasta la consolidación de la República Popular en 1949. Explica las etapas de los señores de la guerra, el Kuomintang, el Movimiento Nova Cultura, la fundación del Partido Comunista Chino y la Guerra de Liberación contra Japón, así como la posterior Guerra Civil.

Puntos clave

  • La I República liberal se proclamó en 1911, poniendo fin al régimen imperial de los Qing.
  • Yuan Shikai disolvió el Kuomintang en 1914, instauró una dictadura y presentó las 21 demandas de Japón.
  • Entre 1916 y 1928 China se fragmentó bajo el poder de los señores de la guerra.
  • El Movimiento Nova Cultura defendió la modernización cultural y educativa y el gradualismo frente a la acción política inmediata.
  • El PCCh se fundó en 1921 y el Kuomintang formó un Frente Unido con los comunistas en 1924 con apoyo soviético.
  • La Longa Marcha (1934-1935) y la Guerra de Liberación (1937-1945) consolidaron el liderazgo de Mao, que triunfó en la Guerra Civil y se proclamó la República Popular en 1949.

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La China del siglo XX. Del fracaso liberal del período de Entreguerras al régimen comunista de la República Popular China.

1. Introducción: China entre la I y II Revolución Nacionalista Liberal. Se algo caracteriza el período de Entreguerras en China es su complejidad y duración. Su inicio remóntase cuando menos a 1911, año de proclamación de la I República liberal con la que se puso fin al régimen imperial y a los Qing; incluso se podría retrotraer también hasta 1908 y 1901 ante:

  • 1901: Derrota Boxer, esgotada la vía de la autocomplacencia xenófoba en este último intento de botar a las potencias occidentales.
  • 1908: Muerte de Cixi, en larga Regencia por la minoría de edad de Pu – yi (3 años) y dejando a la dinastía en una situación extremadamente complicada.

De la misma manera, el final del período debemos posponerlo un lustro después del final de la guerra, pues China solo entró en dinámicas nuevas que permiten hablar de una nueva etapa con el triunfo de la Revolución Comunista y la proclamación de la República Popular en 1949. En lo referido a aquella complejidad, asistimos a una cantidad de acontecimientos:

  • Las dos revoluciones nacionalistas liberales con la proclamación de sendas repúblicas en 1911 y 1927.
  • Las posteriores derivas contrarrevolucionarias con la Dictadura de Yuan Che-kai y Yuan Shikai (1914-1916) y el autoritarismo encubierto de Chiang Kai-shek y Jiang Jieshi en la II República.
  • La desintegración de China como estado unitario a manos de los Señores de la Guerra (1916-1928).
  • La ofensiva militar y colonial de Japón (1931/1933 – 1945).
  • La Guerra de Liberación (1937-1945) y Civil (1945-1949).
  • La radicalización en la que fue entrando la China urbana tras varios episodios de abuso de poder de las potencias colonizadoras durante la I.G.M. y la posguerra, los cuales desataron un creciente apoyo al nacionalismo, liberal primero y comunista después.

La I etapa, 1901/1911 – 1914-1916 de la I República Nacionalista Liberal: A través de sus símbolos, este período se entiende por:

  • Nankín / Nanjing como nueva capital para marcar distancia con el viejo régimen imperial de los Qing manchús (Pekín).
  • Sun Yat-sen como líder prominente de los liberales radicales. Presidente provisional en el período constituyente de 1912, fue el líder de la recién fundada Alianza Revolucionaria China.
  • La importancia del Partido Nacionalista Liberal, presidido también por Sun Yat-sen en tanto que fundado tras el triunfo de la revolución a partir de la fusión de su Alianza con otras fuerzas liberales, consagrándose desde entonces como formación hegemónica entre estas. Vencedor de las primeras elecciones al Parlamento (1913) con la candidatura de Sun Chiao – jen y Song Jiaoren, este también precedente de la alianza.

La falta de recorrido de la I República explica en gran parte las causas de su rápida caída, pues el liberalismo no contaba con una base en China. Pero entonces, ¿cómo fue posible llevar a cabo la Revolución? Por el apoyo recibido de las élites que sostenían el régimen imperial, en tanto que perjudicados en sus intereses particulares por el reformismo de la nueva etapa y más por medidas concretas como la nacionalización del ferrocarril.

Estas élites no eran fuerzas liberales, fieles al modelo autócrata y feudal en el que se formaron y en el que basaban su posición y poder. Simplemente pretendieron instrumentalizar a su favor la causa de los revolucionarios liberales para acabar con las políticas que resultaban lesivas para sus intereses.

A pesar de esto, el proceso que llevó al establecimiento de la I República fue el propio de todas las revoluciones liberales. Se convocaron elecciones a la Asamblea Constituyente seguidas de la elaboración y aprobación de la Constitución (1912). En las elecciones al Parlamento Ordinario, la victoria la llevó la candidatura presentada por Sun Chiao – jen, quien murió asesinado por mercenarios pagados por el futuro dictador Yuan Che – Kai, quien consiguió ser elegido presidente de la República.

Yuan Che-Kai era un gran señor feudal que contaba con el apoyo del resto de estos. Con carrera militar en Pekín, Cixi encargáralle tras la derrota de los Boxer de poner en marcha un programa de modernización del ejército. Tras la muerte de la emperatriz, custodiou al heredero niño con gran margen de intervención en la Regencia.

Figura que contaba con importantes bazas, demostró ser un hábil estratega a la vista de lo muy bien que supo explotar las personales suyas, pero también los aspectos del programa liberal que podía utilizar a su favor como un talón de Aquiles de la República. Este no fue otro que la prioridad que dio el Partido Liberal a la unificación de China. En este contexto, Yuan Che – Kai ofreció la incorporación voluntaria del Norte Imperial previa renuncia del Emperador niño y de la Regencia a cambio de ser nombrado nuevo Presidente con el fin de preparar desde el centro el golpe.

El Kuomitang accedió bajo las condiciones de respetar el orden constitucional y continuar con las reformas liberales. Che-Kai asumió el acuerdo, pero de forma puramente falsaria para posicionarse bien para el golpe. Puesto en marcha desde inicios de 1913, comenzó por el dicho asesinato. Tras ello, inició una campaña de acoso contra el Kuomitang con la destitución de los Gobernadores procedentes del partido. Desde el verano, asistimos al inicio de un terror blanco contra los liberales, desatando una auténtica oleada de exilios y emigración.

Finalmente, el KMT quedaba ilegalizado en enero de 1914, seguido del cierre del Parlamento y suspensión de la Constitución. Che-Kai promulgó una nueva ley fundamental a la medida de los amplios poderes que quería concentrar en la Dictadura, con una presidencia tendencialmente vitalicia y sin límites de renovación con vistas incluso a fundar una nueva dinastía.

A mayores, solicitó apoyo a Japón para lograrlo. Este accedió, pero siempre que se atendieran a sus condiciones recogidas en las conocidas como 21 demandas:

  • Transferencia de las posesiones alemanas en China.
  • Nuevas áreas de influencia de gran tamaño y envolventes: Manchuria meridional y Mongolia interior.
  • Prohibición de nuevas cesiones a los occidentales.
  • En la práctica, tutela política y militar sobre China. Agentes nipones fueron colocados en los órganos de gobierno y administración, al igual que en las industrias estratégicas como el armamento.

Con todo, Yuan Che – Kai hubo de dar marcha atrás tras filtrarse el documento por la reacción masiva que provocó en la ciudadanía. Su muerte en 1916 terminó de acabar con lo que fue su proyecto.

La clave de la explicación del crecimiento de las fuerzas nacionalistas reside en la radicalización en la que fue entrando la China urbana a raíz de diversos abusos perpetrados por las potencias colonizadoras:

  • 1915: tras la invasión de Japón apoyado por Gran Bretaña, en este caso, solo aplicable al KMT, pues el PCC aún no se fundara. Con todo, sí se fueron organizando las bases del movimiento Nova Cultura.
  • 1919: cuando los vencedores de la I G.M. traspasaron los territorios alemanes en China a Japón.
  • 1925: con Inglaterra y Francia poniendo en marcha una campaña de represión contra obreros y comunistas de Shanghái.

La II Etapa: el decenio de los señores de la Guerra (1916-1926): La situación extrema de vacío de poder favoreció la desintegración de China en el año 1916. Estados autónomos fueron proclamados en las diferentes provincias a manos de señores feudales que copaban altos cargos en esos lugares, convertidos en verdaderos señores de la guerra. Etapa fecunda, no obstante, establecéronse las bases del movimiento comunista, con la fundación del Partido Comunista Chino en 1921 y más de la II Revolución Nacionalista Liberal. El Kuomitang aprovechó la situación para crear su estado propio, el Estado Autónomo del Sur (Cantón), iniciando la campaña de reconquista ya en nombre de la II República Nacionalista Liberal. La conquista de Nankín en 1927 permitió su instauración, completada con la de Pekín al año siguiente.

La III Etapa. El Decenio de Nankín (1927-1937): Estamos ante la etapa de la II República Nacionalista liberal, hasta el momento en que entró en la fase de guerras a gran escala.

La IV Etapa. De las Guerras de Liberación (1937-1949): La Guerra de Liberación contra Japón (1937-1949) y la Civil entre nacionalistas liberales y comunistas (1945-1949).

2. El Movimiento Nova Cultura (1915/1919): Movimiento nacionalista de inspiración liberal promovido por intelectuales y universitarios, se encontraba en gestación desde la reacción a la ofensiva japonesa de 1915, la cual acabó de tomar forma y entidad con la que siguió en 1919. Circunscrito a la esfera cultural y educativa, sus inspiradores rechazaban la vía política de acción revolucionaria y su inmediatez. Por el contrario, apostaban por la senda del gradualismo y la modernización gradual de la sociedad china atendiendo a sus valores, principios, dinámicas, etc.

Para ello, apostaban por la implementación de programas de acción cultural y educativa orientados a modernizar las propias estructuras en estos ámbitos y ya a partir de ahí, emprender las campañas que fueran precisas para desconfuncianizar la sociedad y difundir a gran escala los valores y dinámicas propias del liberalismo. En definitiva, el objetivo final residía en ir generando la base social que precisaba el liberalismo para dar continuidad al futuro régimen liberal.

La razón de esta apuesta se explica en el fracaso de las experiencias pasadas como la de la I República, las cuales demostraron que la vía política estaba abocada al fracaso en la China del momento al carecer el liberalismo de la base de apoyos sociales precisos.

El liberalismo carecía de arraigo entre unas fuerzas hegemónicas aún inmersas en la mentalidad feudal, mientras que la sociedad en general seguía firmemente anclada en un confucianismo proclive a la defensa del sometimiento al autoritarismo. La vía política inmediata suponía empezar la casa por el tejado. Para avanzar, parecía necesario generar una base social.

Este movimiento marcó un hito principal en la historia de China, hasta el punto que las historiografías liberal y comunista sostienen dicha afirmación. En el caso de la segunda, consideran que es la marca del inicio de la China contemporánea, pero esto no es cierto, pues esta se sitúa en la etapa colonial. Sea como fuere, la radicalidad del movimiento reside en:

  1. Defensa a ultranza de la modernidad occidental, es decir, del saber basado en la ciencia y la razón, del progreso económico y del orden social y político liberal (derechos civiles y gobierno representativo).
  2. Campaña de acoso y derribo contra la cultura confuciana y las prácticas sociales derivadas, como las relacionadas con el papel de la mujer en la sociedad (infanticidio femenino, pies vendados...).
  3. El éxito cosechado por algunas iniciativas:
  • Implantación de programas de enseñanza basados en la ciencia y la razón en todos los niveles educativos. La Universidad de Pekín supuso su principal éxito gracias a la ocupación de cargos por parte de algunos de los máximos exponentes del Movimiento (con Chen Tu-Hsiu como Decano de la Facultad de Letras).
  • Fomento de la lengua vulgar en el ámbito de la cultura escrita (el Baihua) en sustitución del chino clásico o mandarín (similar en estatus al latín), solo comprensible con cierto nivel formativo y buscando hacer accesible a las masas la información y la cultura. Esta medida tuvo gran éxito en la escuela, las cuales vieron manuales autorizados por las autoridades. También se extendió por el mundo editorial y del periodismo. China entró desde entonces en un período de gran efervescencia en el mundo de la cultura y la editorial.
Xiro desde 1920 del sector encabezado por Chen Tu – Hsiu, quienes entraron en contacto con el ideario marxista. En 1921, de la mano de un delegado soviético en China, fundaron el PCCh. Ahora sí, apostarían por la vía política de la acción revolucionaria.

3. Las derivas del Kuomintang: El KMT entró en un proceso de radicalización táctica en 1922 que lo llevó a acercarse a la URSS como respuesta a las resistencias de los occidentales a colaborar en su programa de reconquista y Revolución Liberal. Las nuevas oportunidades abiertas por la estrategia de los soviéticos para acelerar los tiempos de la revolución de signo comunista en Asia resultaron fundamentales:

  • Fomento de movimientos comunistas con la fundación de partidos sometidos a su vez a las consignas del Komitern.
  • Apoio a las fuerzas liberales en la base de los movimientos de liberación para, acelerando los tiempos de la descolonización, acelerar el tránsito a la revolución; que esperaban poder acortar a su vez aún más aprovechando la colaboración para forzar Alianzas de Frente Unida pensadas para acelerar la expansión comunista a nivel territorial y social.

En suma, el Kuomintang se acercó para poder beneficiarse de los posibles apoyos que este plan pudiera brindar. El resultado fue la firma del acuerdo Sun – Joffe (1923), el cual aseguraba la ayuda soviética en términos de recursos, asesoramiento e instrucción. Ya desde los primeros momentos, enviáronse los primeros grupos de estudiantes y militares. Además, procedióse a reorganizar las estructuras del Partido a la imagen de los bolcheviques.

Llegado 1924, favorecióse el acuerdo de colaboración entre el Kuomitang y el Partido Comunista Chino materializado en la refundación del Kuomintang con la creación de la I Frente Unida. Siempre a instancias de la URSS conforme a la línea de acción en base a su estrategia, promovióse la integración de los comunistas en las condiciones precisas. Para ello, mantuvose su identidad como fuerza y facilitóse el acceso de sus miembros a la infraestructura del Kuomitang con el objetivo de acelerar su implantación social y territorial y, llegado el momento, poder reorientar la dirección de la revolución.

Así mismo, procedióse a la creación de los órganos precisos para avanzar en los objetivos:

  • Instituto de Preparación Política, centrado en el adoctrinamiento y movilización de las masas urbanas.
  • Instituto de Preparación del Movimiento Campesino, el equivalente del anterior en el ámbito rural.
  • Academia Militar de Whampoa (Cantón), la cual quedó en manos del KMT tras imponerse Chiang Kai-shek.

Con este nuevo liderado, dio comienzo la campaña de reconquista y unificación de China entre 1926 y 1928 desde el “Estado Autónomo del Sur” (Cantón). La rapidez de las anexiones se explica en la política de pactos con los señores de la guerra, siempre haciendo valer la superioridad de fuerza del Whampoa y a cambio de concesiones como la consistente en “moderar” el reformismo liberal. La II República erigióse sobre la base del pacto con ese sector, por lo que el poder siguió sin cambiar de manos, siendo el régimen liberal meramente formal ante:

  1. Apenas se avanzó en la reforma agraria y fiscal. Los señores terratenientes lograron hacer valer sus viejos derechos por el acuerdo al que llegaron de negociar con ellos las reformas que los afectaran.
  2. Promovióse un movimiento de contrarreforma cultural pensado para fomentar el confucianismo conocido como “nueva vida”. La fecha de nacimiento de Confucio pasó a ser festividad nacional. Además, una red de escuelas defensoras de estos valores vieron la luz.
  3. Rachouse la alianza con el PCCh y promovióse una campaña de terror pensada para lograr el exterminio de las fuerzas comunistas, recurriendo incluso a las mafias de Shanghái por la amenaza que pasaron a representar para el proyecto liberal desde 1925. Esta lucha mantívose como prioritaria, incluso cuando dio comienzo la ofensiva japonesa (1931-1933). En este otro aspecto, apostóse por la estrategia del entreguismo amparándose en la inmensidad del territorio chino y con la excusa de la necesidad de ganar tiempo y recursos para poder hacer frente a una potencia ya moderna como era Japón.

A partir de aquí, la represión de las fuerzas comunistas fue prioritaria para el KMT, incluso tras el inicio de la escalada ofensiva imperialista japonesa. Estos apostaron por una política de entreguismo incluso formalizada a nivel oficial con la firma de la Tregua de Tangku de 1933. Con ella, asumíase la ocupación de las Cinco Provincias del Noroeste, comprometiéndose incluso a retirar el ejército y a reprimir los actos de xenofobia antinipona con el fin de que estos pudieran completar la ocupación.

Ante tal situación, las fuerzas vivas del país reaccionaron pronto:

  • Auge en el mundo urbano de un nacionalismo marcadamente antinipón, caracterizado por movimientos patrióticos muy potentes, la proliferación de manifestaciones y actos de protesta y atentados terroristas.
  • Reacción nacionalista del Ejército del Norte (1936). Procedieron al secuestro de Chiang Kai-shek supeditando su liberación al cese de las hostilidades contra las fuerzas comunistas y a la colaboración con las mismas en una guerra contra los japoneses. Vía la luz la II Frente Unida.

4. El Partido Comunista Chino: de su fundación a la Guerra Civil (1921 -1936/1949): Fundado en la clandestinidad de Shanghái, corrió a cargo de aquel sector de líderes del Movimiento Nova Cultura encabezados por Chen Tu-hsiu, primer presidente de su Comité Central. Su etapa fundacional (1921-1924) caracterizábase por:

  • Partido de élite revolucionaria, conformado básicamente por intelectuales y universitarios que respondían al perfil de profesionales de la revolución.
  • Eclecticismo ideológico de su militancia inicial a partes iguales: marxistas convencidos, anarquistas y radicales.
  • Dimensión minúscula: los 13 delegados provinciales en el acto de fundación, con Mao como delegado de la provincia de Hunan, actuaron en representación de poco más de medio centenar de militantes.

A partir de 1924, el PCCh entró en una nueva etapa hasta 1926, corta pero muy fecunda. Caracterizada por el fuerte crecimiento del partido (60.000 militantes) y la diversificación ideológica, la masa de obreros urbanos barrió a aquella intelectualidad inicial. Ya plenamente alineados con el marxismo-leninismo, siguieron los postulados de Moscú para poner en marcha su revolución: partido de masas proletarias urbanas y colaboración inicial con la burguesía. La otra clave de este crecimiento fue el Movimiento del 30 de Mayo (1925), resultante de un nuevo episodio de abuso de las potencias occidentales. El PCCh entraba en la Tercera Etapa desde 1927, caracterizada por su persecución y que se prolongó hasta 1933:

  • Campaña del KMT para el aniquilamiento del PCCh facilitada por el control del primero sobre el ejército, recurriendo incluso a las mafias de Shanghái.
  • Desplome de la militancia a unos 20.000 afiliados.
  • Refugio en las zonas montañosas más inaccesibles del SE.
  • Establecimiento en 12 bases que garantizaron la supervivencia y más la nueva dinámica de crecimiento en la que iría entrando el Partido. En esta tesitura, Mao promovió desde su base en Jianxi (1931) una serie de estrategias muy acertadas que le permitieron imponerse como referente de autoridad. Entre ellas, destaca la alianza con líderes rebeldes locales de cara a la consecución de su colaboración, especialmente con Chu Teh (quien acabaría siendo su mano derecha); la implementación de reformas sociales como la agraria orientadas a hacerse con la adhesión masiva del campesinado o la organización de una guerra de guerrillas contra los asedios del KMT.

Con todo, esta nueva organización del partido entraba en contradicción con las ideas de la dirección instalada en Shanghái, fiel a las consignas de Moscú y que incluso logró aumentar su autoridad e influencia aprovechando la crisis de la Frente Unida. La URSS responsabilizó de todo lo sucedido a la vieja directiva para forzar su sustitución en 1927. Promovióse entonces de forma gradual una nueva directiva conocida como los 28 bolcheviques, formados en Moscú y absolutamente fieles a los postulados marxistas-leninistas a juzgar por el programa de acción que formalizaron:

  • Recuperación de la militancia entre el proletariado urbano.
  • Restablecimiento de un potente Movimiento Obrero de masas.
  • Conquista con su ayuda de las ciudades más avanzadas como Shanghái.
  • Creación desde ellas de las primeras Provincias o Soviets comunistas.
  • Utilización de esos Soviets como plataforma de expansión del área comunista.

Porén, dicho programa supuso un absoluto fracaso y la directiva tuvo que abandonar Shanghái para refugiarse en aquella base en Jianxi. Desde ahora, al menos en la práctica, Mao postulábase como verdadero referente de autoridad a pesar de su heterodoxia (convencido en el papel clave del campesinado). El Instituto de Preparación del Movimiento Campesino fue puesto en marcha inspirado por las acciones anteriores de Peng Pai, promoviendo encuestas sobre las zonas del rural en la provincia de Hunan con el objetivo de obtener la información necesaria para involucrar a las gentes del campo en la futura revolución.

A mayores, púxose en marcha una reforma agraria tendencialmente radical ya desde 1931, aún con una importante componente de moderación. Procedióse a la expropiación de tierra para su distribución entre el campesinado pobre, pero limitada solo a los grandes propietarios o terratenientes. Con un respeto oficial por la propiedad de los campesinos acomodados, buscábase generar la confianza precisa para hacerse con el nivel de apoyos masivos y sólidos que se precisaba.

Esta estrategia fue todo un éxito y pudo hacer frente a cuatro asedios iniciados por las fuerzas fieles al KMT. Porén, llegado 1934 los estrategas alemanes al frente de la V Ofensiva de aniquilación lograron descubrir el talón de Aquiles de los comunistas. Las bases tuvieron que abandonar la base de Jianxi para evitar el aniquilamiento, dando inicio a la conocida como Longa Marcha entre octubre de 1934 y octubre de 1935.

En este contexto, la directiva interna bolchevique aprovechó para apartar a Mao y hacerse con el control. Zhou Enlai tomó el mando militar y se decantó por una guerra de posiciones, la cual resultó un fracaso. Tras sus derrotas, Mao recuperó de nuevo el control, el cual ya mantuvo hasta el final de sus días. Aunque con un alto costo demográfico, finalmente llegaron al destino entre un tercio y un cuarto de los efectivos iniciales por causa del modelo de marcha rápida que este impuso, combinadas las tácticas de engaño y de retroceso con el seguimiento de rutas muy difíciles e inaccesibles. Aquellos no capaces de seguirlas quedaron atrás, pero el objetivo no era otro que despistar a los espías al servicio del KMT.

Entre los colaboradores de Mao en esta marcha, cómpre destacar:

  • Zhou Teh y Lin Biao: militares que se consagraron como fieles a la deriva radical que Mao acabaría imponiendo.
  • Liu Shaoqui: maoísta que al igual que Deng Xiaoping, acabó decantándose por la moderación tras colaborar con el programa radical, ambos represaliados.
  • Zhou Enlai: procedente del círculo de los bolcheviques, actuó como figura bisagra entre los bloques, y aunque también colaboró con los moderados, logró maniobrar lo necesario para mantenerse en la camarilla.

La Longa Marcha remató en 1935 con la llegada a Shansi setentrional. Muy inaccesible y fácil de defender, apenas contaba porén con comunicaciones y población. El acontecimiento que realmente acabó de salvar al PCCh fue el acuerdo para la Guerra de Liberación, el cual permitía establecerse en la zona vecina de Yenan. Como sabemos, la URSS instó a Mao a aceptar la colaboración para dicha guerra mediante la creación de una II Frente Unida. Es cierto que el líder era favorable a ello, pero con una serie de condiciones:

  • Total autonomía para el PCCh a todos los niveles. En el plano militar, las fuerzas comunistas, aunque se beneficiaran de los recursos de la II República, organizaríanse en unidades y con mandos propios, plenamente autónomos en sus estrategias de lucha y toma de decisiones. Además, los territorios conquistados mantendrían bajo su ocupación con el fin de ir estableciendo las primeras provincias o Soviets para ir avanzando ya hacia la revolución.
  • Compatibilizar la guerra con la revolución social. Utilizar la guerra para avanzar en la ocupación del territorio con la creación de Soviets, y más en la implantación social con reformas como la agraria. De esta forma, el PCCh contaría al final del conflicto con las bases territoriales y sociales precisas para hacer triunfar la revolución comunista en el conjunto del país.

Esta estrategia fue todo un éxito, pues los comunistas llegaron a controlar en 1945 un territorio en el que habitaban alrededor de 90 millones de personas. Verdaderos vencedores de la Guerra de Liberación, procedieron a la ocupación de las zonas del rural de forma combinada con la guerra de guerrillas para hostigar a los japoneses, centrados en la conquista de las ciudades. Frente a la estrategia defensiva y entreguista de la II República, estos buscaron evitar el choque para ganar tiempo y apoyos refugiándose en el interior con Chongquing como nueva capital.

Papel importante jugó también la política japonesa de aniquilación. Conocidas como campañas de “limpieza integral”, se basaba en la “Política de los tres todos”: “Quémalo todo, destrúyelo todo y mátalo todo”. Su finalidad no era otra que hacer inhabitables los territorios del rural donde operase la guerrilla. Esta estrategia tuvo el efecto contraproducente de despertar la conciencia nacionalista también en ellos, los cuales acabaron decantándose sobre todo por los Comunistas.

De la misma manera, las políticas en clave social fueron importantes. La historiografía tradicional defiende que la reforma agraria se centró más en erradicar los viejos abusos que en la expropiación agresiva: límites a las rentas, a los préstamos, control de la exención fiscal... A su vez, se obligaba al ejército a brindar un trato digno y justo al campesinado evitando las prácticas abusivas propias de los republicanos (como no pagar los productos que tomaban) e incluso ayudando en las tareas del campo.

Mientras tanto, en los territorios de la II República cundía el descontrol y el abuso fiscal crónico en las provincias, llegando al extremo de cobrar varias anualidades en un mismo año (en la provincia de Sichuan en 1933 recaudáronse los impuestos correspondientes a los años 1971-1974). En lo referido al propio ejército, estaba conformado por los individuos “menos útiles para la economía familiar” y abundaban las estrategias suicidas.

En lo tocante a las investigaciones más recientes, referendan también el papel de los métodos ya propiamente totalitarios. En 1940, Mao puso ya en marcha el I Programa de Rectificación, orientado a la unificación del Partido bajo los postulados del Maoísmo con la finalidad de recuperar la cohesión y la disciplina perdidas por su expansión. A mayores, precisábase adoctrinar tanto a los intelectuales radicales liberales como aquellos situados bajo las directrices de Moscú.

En suma, el PCCh fue el gran vencedor de la Guerra de Liberación (1937-1945). Tras su final, dio comienzo una guerra civil muy larga entre 1945 y 1949. En un inicio, los Estados Unidos apoyaron un gobierno de coalición, al menos de forma formal. Sin embargo, los miembros del KMT acabaron refugiados en Taiwán donde proclamaron la República de China Nacionalista, gobernada en dictadura hasta los años 80, cuando inició su democratización.

Preguntas frecuentes

¿Qué fue el Movimiento Nova Cultura?

Fue un movimiento nacionalista de inspiración liberal promovido por intelectuales y universitarios, surgido tras la ofensiva japonesa de 1915. Defendía la modernización gradual de la sociedad mediante la reforma cultural y educativa, la ciencia, la razón y el uso del baihua.

¿Cuándo se fundó el Partido Comunista Chino?

Se fundó en 1921 en la clandestinidad de Shanghái, con Chen Tu-hsiu como primer presidente de su Comité Central. Sus fundadores provenían en buena parte del Movimiento Nova Cultura.

¿Por qué fracasó la I República?

Según el texto, el liberalismo no contaba con una base social en China, las élites que apoyaron la revolución eran autócratas y feudales, y el poder terminó en manos de Yuan Shikai, que la desmanteló.

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Test

1. ¿En qué año se proclamó la I República liberal china?
2. ¿Qué líder fundó la Alianza Revolucionaria China y presidió el Partido Nacionalista?
3. ¿Qué fue la Longa Marcha?
4. ¿Qué acuerdo permitió la primera colaboración entre Kuomintang y comunistas?
5. ¿Dónde se refugiaron los miembros del KMT tras la Guerra Civil?
6. ¿Qué provocó la reacción masiva contra Yuan Shikai?

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