Evolución del Bipedismo y Hallazgos del Australopithecus en Laetoli y Hadar
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Descubrimientos en Hadar y Laetoli: El Origen del Bipedismo
Hadar, Etiopía. En el norte de Tanzania, más concretamente en Laetoli, se han descubierto huesos fosilizados. Este yacimiento es famoso por sus huellas fósiles de Australopithecus, descubiertas en 1978 por Mary Leakey. Estas huellas son una prueba de que los Australopithecus caminaban normalmente erguidos. Tenían una capacidad craneana de 300 a 400 cm³. Las proporciones de los miembros eran muy distintas de las nuestras: los Australopithecus poseían unos brazos mucho más largos que los nuestros y unas piernas muy cortas. La posición del foramen magnum guarda relación con la postura y separa a los Australopithecus de cualquier antropomorfo, aunque existían claras semejanzas físicas.
Evidencias Fósiles y Morfología del Australopithecus
Hadar, Etiopía. En el norte de Tanzania, más concretamente en Laetoli, se han descubierto huesos fosilizados. Este yacimiento es famoso por sus huellas fósiles de Australopithecus, descubiertas en 1978 por Mary Leakey. Estas huellas son una prueba de que los Australopithecus caminaban normalmente erguidos. Tenían una capacidad craneana de 300 a 400 cm³. Las proporciones de los miembros eran muy distintas de las nuestras: los Australopithecus poseían unos brazos mucho más largos que los nuestros y unas piernas muy cortas. La posición del foramen magnum guarda relación con la postura y separa a los Australopithecus de cualquier antropomorfo, aunque existían claras semejanzas físicas.
Importancia del Foramen Magnum en la Evolución Humana
Hadar, Etiopía. En el norte de Tanzania, más concretamente en Laetoli, se han descubierto huesos fosilizados. Este yacimiento es famoso por sus huellas fósiles de Australopithecus, descubiertas en 1978 por Mary Leakey. Estas huellas son una prueba de que los Australopithecus caminaban normalmente erguidos. Tenían una capacidad craneana de 300 a 400 cm³. Las proporciones de los miembros eran muy distintas de las nuestras: los Australopithecus poseían unos brazos mucho más largos que los nuestros y unas piernas muy cortas. La posición del foramen magnum guarda relación con la postura y separa a los Australopithecus de cualquier antropomorfo, aunque existían claras semejanzas físicas.