Ética y Política en San Agustín: La Búsqueda de la Felicidad y el Orden Divino

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Religión

Escrito el en español con un tamaño de 2,53 KB

Ética de San Agustín: La Búsqueda de la Felicidad

Para San Agustín, la ética se define como la vida buena, orientada hacia la felicidad o beatitud. Esta plenitud solo se alcanza mediante el encuentro con Dios, quien es el único capaz de otorgar la verdadera felicidad al ser humano.

El papel del amor y la voluntad

Para llegar a Dios, Agustín destaca el amor como la fuerza de la voluntad que impulsa al hombre hacia lo divino. Bajo esta premisa, el cumplimiento de las normas morales se resume en la máxima: "Ama y haz lo que quieras".

Libertad y el problema del mal

Los temas centrales de su moral son la libertad y el mal:

  • Libertad: Es una característica inherente al ser humano. Aunque Dios conoce el resultado de nuestras vidas, respeta nuestra capacidad de decisión. La verdadera libertad ocurre cuando la voluntad está guiada por la ayuda divina.
  • Libre albedrío: Se entiende como la capacidad de decidir, pero a menudo orientada hacia el mal.
  • El mal: Agustín lo define como una privación de bien. El hombre es el único responsable del mal moral al alejarse de Dios. Por otro lado, existe el mal físico, entendido como una deficiencia transitoria.

Política: El Agustinismo Político

La base de su teoría política se encuentra en su obra La Ciudad de Dios, donde interpreta la historia humana como una sucesión de intervenciones divinas.

El modelo de tiempo lineal

Agustín propone un modelo de tiempo lineal e irreversible, dividido en pasado, presente y futuro, con un fin trascendental:

  • Antiguo Testamento: Pasado (Creación), presente (Ley de Moisés) y futuro (llegada del Mesías).
  • Nuevo Testamento: Pasado (Creación), presente (Jesús como Mesías) y futuro (Reino de Dios).

La dualidad de las ciudades

La historia es una elección constante entre el bien y el mal, simbolizada por dos ciudades:

  • Ciudad Terrenal: Formada por quienes rechazan la ley de Dios. Históricamente, se identificó con el Estado (ej. Roma).
  • Ciudad de Dios: Compuesta por quienes eligen seguir a Dios y su ley basada en el Amor. Se identifica con la Iglesia, donde rigen el orden y la justicia.

Bajo esta visión, la Iglesia debe orientar al Estado, situándose en un nivel jerárquico superior.

Entradas relacionadas: