Ética y moral según Kant

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1 A


 Sólo el ser humano es capaz de realizar acciones morales. A) Tenemos, en primer lugar, las acciones que el hombre realiza de forma inconsciente, como la digestión, el dormir.Este tipo de acciones no son acciones morales porque no actúa ni conscientemente ni con libertad.
B) Hay otras acciones que el hombre realiza de forma consciente y libre, tampoco pueden calificarse de morales. El ir al cine, al futbol, el salir a dar un paseo... C) También hay otras acciones, como son las que se refieren al campo laboral son conscientes y libres tienen una gran repercusión práctica, ytampoco se pueden calificar como acciones morales d) Existen, por último, otro tipo de acciones que, además de ser conscientes y libres, repercuten en los demás-
Puesto que de ellas se siguen consecuencias- y que, por ello, tienen que estar sometidas a un tipo de normas que reciben el nombre de normas morales. Estas acciones son las que reciben el nombre de acciones morales y son las que pueden ser calificadas de buenas o de malas moralmente según estén o no de acuerdo con esas normas.

B

Libertad internao libertad de querer: posibilidad de elegir entre varias opciones, (aunque de hecho después no las puedas realizar porque algo externo lo impide).
Libertad externa o libertad de hacer: ausencia de coacción o impedimento externo a la hora de actuar. Por ejemplo: libertad de expresión.El segundo tipo de libertad la pueden tener también los animales. Pero la primera es una libertad propia y exclusiva del hombre que nos permite elegir entre varias conductas en virtud de unos valores o criterios morales. Es este tipo de libertad el que hace posible la moralidad y por el que sólo los hombres somos seres morales. Los animales no posen este tipo de libertad y por ello no son seres morales, son amorales, es decir, no están sujetos a valoración moral.
D
 

Indeterminismo,


Según esta teoría el hombre es libre porque aunque se vea influido en sus decisiones, la última palabra la tiene el sujeto humano. La corriente de pensamiento que más defendíó esta posición fue el existencialismo
. Uno de sus máximos representantes fue Sartre para el cual el hombre no nace teniendo una naturaleza determinada y acabada sino que, por el contrario, el hombre no es nada, es pura libertad y por eso tiene que elegir necesariamente y a través de esas elecciones se va haciendo a sí mismo. El hombre está condenado a ser libre, lo que significa que no somos libres de dejar de ser libres, no tengo más remedio que elegir, pues cuando decida no elegir ya estoy eligiendo. el hombre es un proyecto y será ante todo lo que haya proyectado ser. Cada uno tiene el reto de hacerse, sin excusas ni camuflajes, asumiendo la responsabilidad que le corresponde y no hacerlo es obrar mal ("mala fe"), mientras que obrar bien es obrar de "buena fe" asumiendo lo que únicamente se es: libertad y responsabilidad. 
C los términos "moral" y "ética" se utilizan generalmente como sinónimos. Con ellos nos referimos a los principios, valores y actitudes que las personas deberían asumir para comportarse de acuerdo con su dignidad como personas. Si recurrimos a la etimología tampoco existe gran diferencia. La palabra moral procede del latín "mos", que significa costumbre o modo de vivir de una persona o de un pueblo. La palabra ética viene del griego "ethos", y significa modo de ser o carácter. Es imprescindible diferenciar los términos "moral" y "ética". El primer nivel, el "moral", está compuesto por las acciones humanas en tanto que éstas están reguladas pro normas morales. El segundo nivel, el "ético", consiste en la reflexión sobre "lo moral"; no se ocupa, de modo inmediato de qué es lo que debe hacerse, sino que se plantea si es necesario que haya normas y, en caso afirmativo, por qué unas y no otras. La ética es, por tanto, una parte de la filosofía que tiene por objeto la reflexión sobre lo moral.


E Moral y derecho


Mientras que las normas jurídicas son producto de una determinada comunidad política y hay que rendir cuenta de ellas ante los tribunales, las normas morales no están condicionadas por la coacción jurídica sino que son producto de la persona misma y se rinde cuenta de ellas ante uno mismo.-

Moral y religión

Las normas religiosas sólo obligan a los creyentes de una determinada confesión, mientras que las normas morales obligan a todos los seres humanos. Las normas religiosas son promulgadas por Dios a través de la revelación o el magisterio de las confesiones; las normas morales son descubiertas por el propio ser humano.  F Funciones de la conciencia moral "Conciencia", significa "capacidad de percatarse de algo". La "conciencia moral", esla capacidad de captar los principios por los que distinguimos entre lo moralmente bueno y malo.
Para tomar decisiones necesitamos pasar de los principios generales a los juicios concretos sobre una situación dada. La conciencia realiza también esta segunda función, la de formular juicios prácticos, teniendo en cuenta los principios generales y los datos de la situación. Trata de formular un juicio práctico, que puede orientar la acción en el sentido de ocultar la verdad. Otra cosa es que al actuar sigamos el juicio de la conciencia o que lo desatendamos. En estos casos la conciencia cumple una tercera función, que es la función autocrítica: actúa como un juez que alaba unas acciones y desaprueba otras, castigándolas en este último caso con el remordimiento. B)

El desarrollo de la conciencia

 J. Piaget y L. Kohlberg, han interpretado la conciencia moral como la capacidad de formular juicios sobre lo justo y lo injusto, y han estudiado cómo se desarrolla esta capacidad.
*En el nivel preconvencional, la persona tiene por justo lo que satisface sus intereses.Sólo por las consecuencias 
*En el nivel convencional, la persona considera justo lo que concuerda con las leyes propias de la sociedad. 
*En el nivel postconvencional, la persona distingue entre las normas de su sociedad y los principios morales universales. 

 2  

El relativismo moralEl relativismo moral consiste en afirmar que los principios de lo justo y de lo bueno sólo podemos encontrarlos en el interior de cada grupo determinado y sólo valen para él, pero no para todos los seres humanos. Como cada grupo tiene sus costumbres y tradiciones, las opciones morales que toman son incomparables con las de otros, de modo que lo justo y lo injusto, lo bueno y lo malo son siempre relativos y resulta imposible a los distintos grupos ponerse de acuerdo. El relativismo nacíó en Grecia con los sofistas (s.V a.C.), especialmente con Protágoras El subjetivismo

Para el subjetivismo, las cuestiones morales, los valores y principios morales, son subjetivos, dependen de cada sujeto. Es imposible llegar a ponerse de acuerdo con razones.

Necesidad de universalidad en ética. Justicia y felicidad

Cuando yo afirmo “esto es injusto” no me refiero con ello a que lo es sólo “para mí” sino que considero que lo es para toda la humanidad. Hay contenidos y cuestiones morales que son universalizables y exigibles a todo ser racional. Estos contenidos componen una ética mínima exigibles a toda la humanidad, y desde los cuales hacer posible la construcción de una ética cívica democrática y una ética universal en la que, precisamente se considere como un deber inapelable el respeto a los diversos grupos sociales y culturales no parece ser universalizable. Pero, al mismo tiempo, se considere también como inapelable y exigible el cumplimiento de esos mínimos de justicia. 


 3ARISTÓTELES ¿cuál es el “fin último” Este fin últimoes la felicidad, puesto que la felicidad se busca por sí misma, mientras que las demás cosas se buscan por ella, para tratar de conseguirla.¿en qué consiste la felicidad? Aquí ya no hay acuerdo entre los hombres:  según Aristóteles, la felicidad no se encuentra en estas sino que el fin del hombre al igual que en las demás cosas sólo puede consistir en la realización de su función propia.

Y la función propia del hombrees la función racional.  La felicidad consiste, pues, en la actividad de la razón o sabiduría.
La virtud es una disposición del alma, una capacidad y actitud permanente para comportarse de un modo determinado.  La virtud se adquiere con el ejercicio y el hábito: “para que un hombre se haga justo es necesario que practique la justicia”. Asimismo, la virtud consiste en un término medio  El término medio es el criterio de la moralidad; y cada cual debe saber aplicarlo según sus circunstancias concretas. Este saber, propio del virtuoso, es la prudencia, que es una virtud dianoética. Aristóteles distingue dos clases de virtudes:
morales  e intelectuales.M
Las intelectuales son las virtudes propias del ejercicio de la actividad racional.  la sabiduría. Entre las virtudes morales están la valentía, la sinceridad etc. Éstas suponen la obediencia a la razón, en concreto a la prudencia, que consiste en el cálculo, deliberación y elección de los fines buenos para una vida buena. La prudencia, es el saber que conduce al bien supremo, la felicidad. 

4 EL UTILITARISMO
(s. XIX)
El utilitarismo es la doctrina que identifica el bien con la utilidad. J. Bentham definíó la utilidad como la propiedad que posee cualquier objeto o acción de producir un beneficio o placer, y por tanto, de producir felicidad. Para conseguir este objetivo nos propone una especie de cálculo moral, consistente en una serie de reglas destinadas a determinar la mejor relación entre posibles placeres y posibles dolores. Así, a veces, no nos quedará más remedio que sufrir dolores para poder alcanzar placeres Pero Bentham no se queda en el mero nivel hedonista, sino que se abre a una postura altruista, según la cual no resulta moral preocuparnos únicamente por nosotros mismos, sino que debemos atender también al placer y a la felicidad de nuestros semejantes, de tal manera que, en último término, nuestro primer principio moral ha de ser el de intentar conseguir la mayor felicidad para el mayor número de personas.
Éste es el principio de utilidad que sirve de criterio de moralidad.

5 LOS ESTOICOS

La vida del hombre está inmersa en este destino universal. De nada le sirve rebelarse contra el destino, pues ocurrirá de cualquier manera. Lo que el hombre tiene que hacer es aceptar el destino. De ahí la máxima del ideal de vida estoico: “vivir conforme a la naturaleza”, o sea, de acuerdo con la razón. En este vivir conforme a la naturaleza es donde el hombre encuentra su felicidad. Los estoicos consideran que es sabio quien vive de acuerdo con la naturaleza y sabe mantenerse libre de los deseos poderosos, como el deseo de poder, de riquezas o de comida o bebida. Igualmente, el hombre sabio se sobrepone a cualquier desgracia que le pueda sobrevenir. El que vive de esta manera se basta a sí mismo –autarquía- y consigue una libertad interior que le hace verdaderamente feliz.

6 RAWLS
(1921- ) Una carácterística de las sociedades democráticas actuales es la existencia de una pluralidad de modos políticos, religiosos, morales o filosóficos de dar sentido al mundo. Son sociedades plurales basadas en la libertad, pues en ellas conviven distintos proyectos de vida feliz. Por ello han de existir unos valores mínimos que todos los individuos deben compartir para garantizar esa convivencia. Esos valores mínimos son mínimos de justicia sobre los cuales pueda ser posible alcanzar los distintos ideales de vida buena o feliz, es decir, los máximos de felicidad.

Los principios de justicia que los ciudadanos deben aceptar:1) Todas las personas son iguales con respecto a un esquema de derechos y libertades básicos:

Principio de igual libertad

2) Las desigualdades sociales y económicas tienen que cumplir dos condiciones: - Deben estar vinculadas a posiciones y cargos abiertos a todos en condiciones de igualdad de oportunidades.

Principio de diferencia

Deben promover el mayor beneficio para los miembros menos aventajados de la sociedad.

Principio de equidad


7 Kant(1724-1804)
El ser humano tiene deseos, inclinaciones, sentimientos, pero esto no sos diferencia de los animales; la moral es algo exclusivamente humano, luego, el bien moral no puede provenir de los deseos e inclinaciones, tiene que proceder de aquello que es propiamente humano: la razón y la libertad. El ser humano, por una parte, pertenece a la naturaleza y está sometido a su ley, como el resto de los seres naturales, pero, por otra parte, también como un ser que tiene la posibilidad de crear sus propias leyes, no naturales sino morales, y decimos de él que es un ser racional y libre. La razón y la libertad son condiciones necesarias para obrar moralmente, perO hace falta la voluntad de actuar según los principios que dictan la razón y la libertad. Kant dice:
Lo auténticamente moral es una voluntad buena y ésta es una voluntad que no se deja arrastrar por los deseos, inclinaciones o sentimientos, sino que actúa siguiendo los dictados de la razón: y lo hace por deber.
La voluntad buena es aquella cuyo único motivo para actuar es el deber. Kant distingue entre actuar por deber y actuar conforme al deber.
Quien actúa sólo conforme al deber lo hace con la vista puesta en las consecuencias posibles de su acción y no en el deber mismo; quien actúa por deber lo hace porque está racionalmente convencido de que su obligación es actuar así. Si devolvemos un dinero prestado porque las consecuencias de no hacerlo  nos perjudica más que nos beneficia, entonces estamos actuando sólo según el deber. A diferencia de las éticas de los fines, la ética del deber de Kant no sitúa la moralidad en los fines o en las consecuencias de nuestras acciones, sino en la intención con que se realizan siendo ésta el actuar por deber. Lo moral es actuar por deber. La moral kantiana no nos dice lo que debemos hacer sino cómo debemos actuar, la forma en que debemos obrar; por eso es una ética formal.
La única que puede decir cómo debemos actuar es la propia razón; pero la sola razón sin influencias del deseo, del sentimiento o influencias ajenas Únicamente de este modo, puede la moral tener una validez universal, porque sólo la propia razón, aislada de deseos y sentimientos, puede imponer un deber, una ley que sea válida para todos. Kant lo formula mediante el imperativo categórico:
Obra sólo según aquella máxima que puedas querer que se convierta, al mismo tiempo, en ley universal”. Éste es el criterio de la moral. Cualquier acción realizada siguiendo este principio, esta ley, es moral La ley moral es así, racional y universal;
racional porque es la razón la que la impone, y universal porque no admite excepciones, obliga a todos por igual. Al mismo tiempo, la voluntad es autónoma:
Cada voluntad se da a sí misma la ley que debe obedecer. La voluntad autónoma no busca para actuar el criterio fuera de sí misma sino que ese criterio está en ella misma, en su razón, en su libertad. Por el contrario, la voluntad es heterónoma está condicionada en su acción por la esperanza de obtener un beneficio, bien sea material o espiritual: el placer, la felicidad, la salvación espiritual, etc. Todos estos son principios que se imponen a la voluntad “desde fuera”; la voluntad los acata sólo porque espera la recompensa que prometen. Al seguirlos, la voluntad no es libre, no es autónoma, no es moral. La propuesta de Kant es una ley moral que surge en el interior de cada persona y que nos dice: obra según el criterio de tu propia razón, sin dejarte arrastrar por el deseo o el sentimiento, según un criterio que tú te das y te exiges al mismo tiempo, según un criterio que, como ser racional, puedes querer que sigan las demás personas. No nos dice qué acciones tenemos que realizar, Esto es posible si consideramos a cada ser humano como un fin en sí mismo y nunca como un medio. Kant lo expresa mediante otra formulación del principio moral o imperativo categórico: “Obra de tal modo que te relaciones con la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca como un medio”.

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