La Ética de Immanuel Kant: El Ser Humano como Fin en Sí Mismo
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 3,24 KB
Contexto de Immanuel Kant
Kant es un filósofo ilustrado del siglo XVIII, considerado como el filósofo más importante de la Edad Moderna. Realizó una gran contribución al tema del conocimiento en su Crítica de la razón pura, donde estableció los límites del mismo. El presente texto se sitúa en su concepción sobre la ética y la moral.
Tema: El hombre como fin y no como medio
El hombre siempre es un fin y nunca un medio para conseguir determinadas acciones. Cualquier hombre debe ser considerado como un fin en sí mismo y no como un instrumento al servicio de cualquier cosa.
Ideas principales
- Los hombres, como seres racionales, deben ser tratados como fines y no como medios o instrumentos.
- Los seres racionales tienen un valor absoluto; los seres irracionales tienen un valor relativo a las inclinaciones que despiertan.
- Las inclinaciones o deseos otorgan valor a los objetos, pero ellas por sí mismas no tienen valor.
- El valor reside en estar dotado de razón.
- Los seres humanos, por estar dotados de razón, son personas y deben ser tratadas de manera digna y respetuosa.
Relación entre las ideas
Este texto comienza exponiendo la tesis principal sobre cómo los hombres son fines y no instrumentos. Posteriormente, en una primera parte, establece Kant la diferencia entre objetos y seres racionales. La distinción está en el valor absoluto de las personas y el relativo de las cosas. En la segunda parte, asocia la racionalidad a los seres humanos y la irracionalidad al valor relativo.
Comentario sobre la Ética Kantiana
Este texto se encuentra dentro de la ética kantiana. En concreto, podemos decir que es la explicación de la segunda formulación de su imperativo categórico. El imperativo categórico es la ley que la voluntad se da a sí misma.
El Imperativo Categórico y la Ética Formal
La otra formulación nos viene a decir que, en nuestro actuar, tenemos que intentar que nuestras acciones se puedan convertir en máxima universal. La ética kantiana es una ética formal, autónoma y a priori. Carece de contenido y es independiente de la experiencia. No nos dice lo que tenemos que hacer, sino la forma que debe tener un precepto para que pueda llegar a ser moral.
De igual manera, es una ética autónoma que no procede de normas exteriores, sino que es la ley que el individuo se da a sí mismo. Esta ley se denomina imperativo categórico. En el texto encontramos una de sus formulaciones.
Dignidad y Humanidad
Para Kant, los seres racionales se llaman personas porque su naturaleza los distingue como fines y no como medios. Tratar al hombre como fin es respetar su dignidad. Esta dignidad reside en el hecho de ser capaz de darse a sí mismo la ley, incluyendo al mismo tiempo en esa ley a toda la humanidad. El hombre no debe ser tratado nunca como una cosa, como un medio, sino como un fin en sí mismo.