Ética y Humanización en la Atención Sanitaria: Perspectiva Bíblica y Virtudes

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Problemática social

Signos de preocupación

  • La manipulación que amenaza al ser humano.
  • La orientación economicista de la enfermería y la medicina.
  • El anonimato de la profesionalidad sanitaria.
  • La sanidad se ha convertido en una profesión difícil.

La enfermedad desde la perspectiva bíblica

La enfermedad en el Antiguo Testamento

El hombre del Antiguo Testamento vive la enfermedad de cara a Dios: ante Él se lamenta, implora la curación y la convierte en un camino de conversión. El perdón de Dios inaugura la curación (cf. CIC 1502).

La enfermedad iguala a ricos y a pobres; es una "gran pobreza". Con todo, la pregunta más inquietante se refiere al motivo del sufrimiento: se pasará de considerarla consecuencia de una culpa moral a independizarla de esta. Los cánticos del "Siervo de Yahvé" (cf. Is 52,13-53,12) describen a alguien:

  • Desfigurado, sin aspecto humano, sin belleza ni esplendor; abrumado de dolores y familiarizado con el sufrimiento.
  • Que, sin embargo, lleva nuestros dolores, carga con nuestras culpas y traerá la salvación.

Enfermedad y enfermos en el Nuevo Testamento

La compasión de Cristo hacia los enfermos y sus numerosas curaciones son un signo de que Dios ha visitado a su pueblo y de que está cerca el Reino de Dios.

  • Curación integral: Junto con la sanación física, Jesús perdona los pecados; ha venido a curar al hombre entero (alma y cuerpo).
  • Identificación: Se identifica con los enfermos: “estuve enfermo y me visitasteis”.
  • Misión: Envía a sus discípulos a prolongar su compasión hacia los enfermos.

Virtudes para el ejercicio sanitario

a) Virtudes cardinales descubiertas por la razón humana

  • Prudencia: Cuidadoso discernimiento en las situaciones; reflexionar y valorar.
  • Justicia: Ofrecer a cada uno lo que le corresponde en su situación.
  • Fortaleza: Vencer rutinas, perezas, indiferencias y agresiones.
  • Templanza: Moderar el egoísmo y aprender a superar las tentaciones de desaliento, desinterés, desencanto y cansancio.

b) Virtudes teologales del pensamiento judeocristiano

El pensamiento judeocristiano ha valorado otras tres virtudes que remiten a Dios:

  • Fe: Ver en el enfermo el icono mismo de Dios.
  • Esperanza: Superar el pesimismo esperando un futuro sin lágrimas ni dolor.
  • Caridad: Transmitir al enfermo el amor mismo de Dios.

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