Estructura Organizativa y Modelos de Gestión en la Empresa Moderna
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El Organigrama: Representación de la Estructura Formal
Un organigrama es una representación gráfica de la estructura organizativa formal de la empresa. Muestra las distintas unidades organizativas y las relaciones que existen entre ellas, de forma que se puedan ver rápidamente las relaciones jerárquicas entre departamentos y grupos de actividad. Es importante mejorar la definición habitual y dejar claro que el organigrama refleja la organización formal, no la informal.
Clasificación de los Organigramas
Los organigramas pueden clasificarse de varias formas según distintos criterios:
- Según su finalidad: Pueden ser informativos, si ofrecen una visión general de la estructura mostrando solo las grandes unidades, o analíticos, si recogen toda la estructura con mayor detalle, incluyendo unidades de nivel inferior y todas sus relaciones.
- Según su extensión: Pueden ser generales, cuando representan toda la organización, o parciales o departamentales, cuando solo reflejan una parte de la empresa.
- Según su contenido: Pueden ser estructurales, si muestran las grandes unidades y sus relaciones; funcionales, si detallan las funciones de cada unidad; o de personal, si indican el nombre y el puesto de cada persona.
- Según su forma: Pueden ser verticales, cuando la jerarquía va de arriba abajo; concéntricos o radiales, cuando los puestos de mayor jerarquía se sitúan en el centro; y horizontales, cuando la jerarquía se representa de izquierda a derecha.
Teorías de Liderazgo y Comportamiento: X, Y y Z
Teoría X y Teoría Y de McGregor
La teoría X parte de una visión negativa del trabajador: considera que las personas ven el trabajo como una obligación, evitan esforzarse, prefieren ser dirigidas y rehúyen responsabilidades. Por eso, el directivo que sigue esta teoría actúa de forma autoritaria, con control y vigilancia.
La teoría Y parte de una visión positiva: entiende que el trabajo puede ser satisfactorio, que las personas pueden autocontrolarse, asumir responsabilidades y desarrollar su creatividad. Por ello, el líder confía, delega, motiva y fomenta la participación.
En resumen, la diferencia clave es que la X refleja una visión pesimista y controladora, mientras que la Y se basa en la confianza y la participación.
Teoría Z de William Ouchi
La teoría Z, de William Ouchi, añade la importancia del grupo, el consenso, la lealtad y la responsabilidad colectiva, defendiendo que cuando los trabajadores se sienten parte de un equipo se implican más y rinden mejor.
Modelos Tradicionales de Estructura Organizativa
Los modelos tradicionales de estructura organizativa explican cómo se distribuyen los puestos y departamentos, qué niveles de autoridad existen y cómo circula la comunicación dentro de la empresa.
Estructura Lineal o Jerárquica
La estructura lineal o jerárquica se basa en la autoridad directa del jefe sobre sus subordinados, de modo que cada trabajador depende de un solo superior. Es la forma más simple, con mucha claridad en autoridad y responsabilidad, pero resulta rígida, lenta en la comunicación y poco adaptable, por lo que suele servir mejor en empresas pequeñas.
Estructura Funcional
La estructura funcional se basa en la especialización, de manera que los trabajadores reciben órdenes y asesoramiento de varios jefes expertos en funciones distintas. Su ventaja es el apoyo técnico especializado, pero su inconveniente es que rompe la unidad de mando y complica la coordinación.
Estructura Lineal-Funcional o Línea y Staff
La estructura lineal-funcional o línea y staff combina la autoridad directa de la estructura lineal con el apoyo de especialistas que asesoran a la dirección, como ocurre en departamentos de I+D+i, asesoría legal, auditoría interna o informática. Su principal ventaja es que mantiene la unidad de mando y aporta asesoramiento técnico, aunque puede hacer más lentas las decisiones y aumentar los costes.
Estructura Matricial
La estructura matricial combina la organización por funciones con la organización por proyectos, productos o mercados, por lo que una misma persona puede depender a la vez del jefe funcional y del jefe de proyecto. Destaca por su flexibilidad y su utilidad en proyectos complejos, aunque puede generar problemas de coordinación y conflictos por la doble autoridad.