Estrategias de Negociación y Habilidades para la Resolución de Conflictos
Enviado por Chuletator online y clasificado en Psicología y Sociología
Escrito el en
con un tamaño de 2,67 KB
Principales Estrategias de Negociación
- Estrategia competitiva: Se basa en un estilo de negociación de confrontación en el que una parte procura maximizar sus intereses en perjuicio de la otra. La parte competitiva se muestra firme y persuasiva, y utiliza técnicas intimidatorias y engañosas para alcanzar sus objetivos.
- Estrategia comprometida: Persigue la negociación y la obtención de acuerdos parcialmente favorables para ambas partes, a pesar de que suponga la renuncia a algunos beneficios. Por lo tanto, no se trata de salir vencedor a toda costa, sino de llegar a un acuerdo equilibrado.
- Estrategia cooperativa o integradora: La negociación es un proceso integrador en el que las diferentes partes trabajarán para la consecución de beneficios comunes y compartidos; además, se sienten satisfechas con los acuerdos alcanzados.
Habilidades Fundamentales para la Resolución de Conflictos
Estas habilidades son fundamentales para resolver conflictos porque fomentan el entendimiento mutuo y la comunicación efectiva. La empatía permite ponerse en el lugar del otro, comprender sus emociones y perspectivas, lo que reduce tensiones y promueve soluciones más equitativas. Por otro lado, la escucha activa consiste en prestar atención de manera genuina, sin interrumpir, mostrando interés y validando las ideas de las partes involucradas. Esto crea un ambiente de confianza y respeto, facilita el diálogo y ayuda a identificar las necesidades reales de cada parte, promoviendo acuerdos más sólidos y duraderos.
Claves para una Gestión de Conflictos Exitosa
- Conocer y ajustar a la realidad los estereotipos y expectativas que tenemos sobre determinada cultura, colectivo o persona. Analizar lo que entiende cada persona por "conflicto".
- Conocer el sistema de valores que impera en cada colectivo, cultura o persona implicada.
- Practicar la empatía.
- Escuchar y preguntar para comprender a las partes.
- Estar abierto a las diferencias y aceptar la ambigüedad.
- Fomentar la autorregulación emocional.
- Aplicar la escucha activa.
- Utilizar los "MENSAJES YO": hablar en primera persona de lo que queremos y de cómo nos sentimos, frente a los "MENSAJES TÚ", en los que solo se habla del otro.