Estrategias de Expansión Internacional: Modelos para la Competitividad Global
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Tipos de estrategias internacionales
La competencia internacional depende de la presión para reducir costes y de la necesidad de adaptarse a los mercados locales; de su combinación surgen distintas estrategias empresariales.
1. Estrategia global
Esta estrategia da máxima prioridad a la reducción de costes y poca importancia a la adaptación local. Las empresas ofrecen productos estandarizados en todos los países para aprovechar economías de escala y reducir gastos. Existe una elevada coordinación e integración de las actividades entre los distintos países y las decisiones suelen concentrarse en la sede central, desde donde se transfieren conocimientos y habilidades al resto de filiales.
2. Estrategia multipaís o multidoméstica
En este caso, la empresa prioriza la adaptación a cada mercado local y concede menor importancia a la reducción de costes. La oferta se ajusta a las características culturales, económicas, legales y sociales de cada país, lo que implica productos y estrategias de marketing diferentes. Las decisiones están descentralizadas en las unidades nacionales, que actúan con bastante autonomía, y la relación con la matriz se centra principalmente en la obtención de beneficios.
3. Estrategia transnacional
La estrategia transnacional busca combinar la eficiencia en costes con la adaptación local y el aprendizaje global. Cada unidad nacional debe responder a las necesidades de su mercado, pero sin perder de vista los objetivos globales de la empresa. Es una estrategia compleja porque intenta lograr simultáneamente estandarización y diferenciación, por lo que, en la práctica, suelen existir modelos intermedios entre la estrategia global y la multipaís.
4. Estrategia internacional
Esta estrategia se aplica cuando la presión para reducir costes y para adaptarse localmente es baja. Las empresas compiten principalmente a través de una fuerte diferenciación basada en competencias esenciales como el conocimiento, la tecnología o el diseño. Las capacidades clave permanecen centralizadas en la sede principal, aunque puede existir una descentralización limitada en actividades como la producción o la comercialización.