Estrategias Didácticas y Medición del Dominio Morfosintáctico en el Aula
Relación entre Actividades Didácticas y Evaluación del Dominio Morfosintáctico
La enseñanza de la morfosintaxis requiere una aproximación pedagógica que supere la visión tradicional y puramente lingüística. Para que el alumno logre dominar la morfosintaxis, las actividades en el aula deben estar intrínsecamente ligadas a un sistema de evaluación que mida el desarrollo de sus capacidades comunicativas globales.
Principios de la Enseñanza Gramatical
Las actividades gramaticales deben orientarse a completar y consolidar los conocimientos lingüísticos con los que el niño llega a la escuela. Es fundamental que el estudio de la gramática se conciba como una herramienta para el aprendizaje de la lengua, buscando una aplicación pedagógica adecuada a los objetivos de aprendizaje.
El trabajo en clase debe partir de la lengua que les resulta más próxima al alumnado, pero al mismo tiempo debe buscar la ampliación y diversificación de los modelos lingüísticos que reciben.
Actividades Clave para el Dominio Morfosintáctico
El Trabajo de Descubrimiento
El enfoque didáctico debe basarse en el descubrimiento de cómo funciona la lengua. Esto se logra mediante la observación activa de frases y textos. Las actividades deben ser dinámicas y exigir al alumno:
- Comparar y relacionar estructuras.
- Clasificar y segmentar unidades.
- Unir, cambiar el orden, insertar o completar elementos.
Técnicas Específicas
Dos habilidades gramaticales esenciales para que el alumno domine la morfosintaxis son la construcción de la frase y el estudio sintáctico.
La construcción de la frase es considerada la habilidad gramatical más importante que los alumnos necesitan desarrollar para elaborar textos coherentes y complejos.
El estudio sintáctico es un ejercicio tradicional que debe aplicarse en la medida y en los niveles apropiados. Históricamente, se han utilizado cuatro sistemas gráficos principales para representar la estructura sintáctica:
- El método tradicional (subrayar).
- Los árboles invertidos.
- Las cajas de Hockett.
- Los árboles del derecho.
La Evaluación de la Capacidad Morfosintáctica
La evaluación de cualquier componente lingüístico debe relacionarse siempre con los restantes aspectos de la comunicación para obtener una valoración global de las capacidades de cada alumno.
El Método de Alexandre Galí para la Valoración Sintáctica
Alexandre Galí propuso una prueba detallada para valorar la capacidad sintáctica a partir de la revisión de composiciones escritas. Esta pauta consta de 23 puntos y su aplicación se desarrolla de la siguiente manera:
- Los alumnos elaboran una redacción, generalmente consistente en la descripción de un grabado.
- Al valorarlas, el maestro asigna un número a cada frase, el cual se corresponde con el tipo de construcción sintáctica según la pauta.
- Finalmente, se contabilizan los números de las frases y la extensión total del texto (en número de palabras).
- Se aplica una fórmula específica para obtener una valoración global del desarrollo sintáctico.
Galí aplicó esta fórmula a textos de chicos y chicas de varias edades y elaboró una tabla de crecimiento que correlaciona la edad natural del alumnado con su grado de desarrollo sintáctico.
Adaptaciones y Fiabilidad del Instrumento
Posteriormente, dos autores simplificaron la pauta original, reduciéndola a 10 puntos. Esta versión adaptada resultó ser más operativa y rápida, manteniéndose igual de fiable que la prueba inicial de 23 puntos.
En conjunto, este instrumento constituye una prueba minuciosa y completa que permite obtener información fiable y exhaustiva sobre el dominio morfosintáctico individual. Es cierto que requiere cierta dedicación de horas, pero la prueba también puede utilizarse parcialmente, sin necesidad de valorar la redacción de manera tan exhaustiva.