Estrategias para la Definición de Objetivos Educativos: Modelos Expresivos y Didácticos
Enviado por Chuletator online y clasificado en Magisterio
Escrito el en
español con un tamaño de 3,96 KB
Los objetivos expresivos y abiertos en la educación
Los objetivos expresivos se sitúan en la línea de lo que Benedito (1987:146) define de la siguiente forma: “son objetivos amplios, orientadores de la acción, que promueven la actividad pero no la constriñen, lo que puede resultar suficiente como orientación de la actividad”.
Sin embargo, la definición más clásica de objetivo expresivo es la de Eisner (1985:54), quien entiende por tal aquel que describe un encuentro: identifica la situación en la que el niño ha de trabajar, el problema al que ha de enfrentarse o la tarea en que se ha de implicar; pero no especifica qué es lo que ha de aprender a partir de tales encuentros, situaciones, problemas o tareas y como consecuencia de estos.
Diferencias entre procesos abiertos y el modelo tecnológico
Los procesos abiertos constituyen un planteamiento alternativo al modelo tecnológico. La diferencia entre ambos podríamos expresarla con una sencilla analogía: la realización de un viaje.
- En los procesos finalizados: El viaje está condicionado a llegar a un destino determinado cuanto antes, con el menor costo y cansancio posible.
- En los procesos abiertos: Lo importante es el viaje en sí mismo; la meta es simplemente un marco de referencia secundario que solo nos orienta hacia dónde debemos dirigirnos.
Como parece claro, uno preparará de diferente manera un viaje finalizado y un viaje abierto. Lo mismo sucede con la enseñanza. Gran parte de la eficacia (supuesta más que comprobada) de un modelo tecnológico de enseñanza radica en que se definan de antemano y con precisión los objetivos que se pretenden lograr y en que se consiga una configuración racional de los pasos intermedios, de manera que todo esté vinculado funcionalmente al resultado u objetivo a alcanzar.
¿Cómo se formulan los objetivos educativos?
Los objetivos educativos se formulan en distintos niveles de concreción, desde los más generales hasta los más específicos:
- Finalidades del sistema educativo: Expresan principios generales recogidos en la legislación vigente.
- Objetivos generales de la enseñanza obligatoria.
- Objetivos de etapa y de área: Presentan un mayor grado de concreción.
- Objetivos didácticos: Propios de la programación de aula. Estos pueden ser:
- Operativos: Más cerrados y medibles.
- Expresivos: Más abiertos y centrados en el proceso.
El proceso de concreción y el desarrollo de capacidades
El proceso de formulación de objetivos va de lo general a lo particular, concretándose progresivamente hasta llegar al aula. Los objetivos didácticos se definen en términos de capacidades, entendidas como las potencialidades del alumnado para realizar determinadas actividades.
Funciones y criterios de redacción de los objetivos
Estos objetivos cumplen dos funciones principales dentro del diseño curricular:
- Orientar la selección de contenidos y actividades de aprendizaje.
- Servir como criterio para evaluar dichas actividades y el progreso del alumno.
Para redactarlos correctamente, deben cumplir cuatro criterios básicos fundamentales:
- Claridad en su formulación para evitar ambigüedades.
- Especificar el tipo de contenido (conceptos, procedimientos o actitudes).
- Definir la capacidad que se espera que el alumnado desarrolle.
- Mantener cierta flexibilidad para adaptarse a las diferencias individuales y al ritmo del aula.